Noviembre está a punto de llegar, un mes muy especial para los aficionados a los videojuegos puesto que se pondrán a la venta tanto PlayStation 4 como Xbox One. Estas dos consolas de última generación representan un gran salto tecnológico con respecto a consolas anteriores y, evidentemente, también llevan aparejado un cambio sustancial en cuanto a la oferta de contenidos accesibles desde ambos sistemas de entretenimiento; una evolución que, quizás, nos haya pasado inadvertida pero que, sin duda, es algo bastante palpable si miramos al pasado.

Es curioso, pero el panorama de fabricantes de consolas ha cambiado mucho conforme han pasado los años; Microsoft y Sony son los dos principales actores de una "película" en la que Sega fue, durante mucho tiempo, uno de los grandes referentes del mercado junto a Nintendo. Si hace unos meses la mítica NES de Nintendo cumplía 30 años, el 29 de octubre es una fecha también especial para el sector de los videojuegos. El 29 de octubre de 1988, Sega lanzó en Japón una de las consolas más importantes de los años 90: Sega Mega Drive.

El origen de Sega Mega Drive

Sega Mega Drive era una consola de 16-bits que estaba enmarcada dentro de la cuarta generación de consolas; una época mítica en la que vivimos la transición de las consolas de 8-bits hacia las de 16-bits. Sega ideó la Mega Drive como sucesora de Master System, un modelo de 8-bits que había funcionado muy bien tanto en Europa como Latinoamérica (de hecho, convivió con Mega Drive durante bastantes años como "consola de gama baja") pero que, sin embargo, no había podido competir en Japón y Estados Unidos frente al empuje de Nintendo. A finales de los años 80, Nintendo atesoraba más del 90% del mercado de Estados Unidos y Japón y, por tanto, tenía un monopolio complicado de vencer.

Con este contexto, Sega decidió por dar el salto hacia los 16-bits antes que Nintendo. Sega había tenido buenas experiencias con las máquinas arcade Sega System 16 y viendo el éxito que estaban teniendo computadoras como la Atari ST, tenían claro que era la senda que debían seguir. La apuesta no era algo casual, en cierta forma también respondía a un ejercicio de eficiencia en la producción y el desarrollo de sistemas; desarrollar una consola de 16-bits basada en los sistemas arcade de 16-bits establecía un marco común de trabajo y la posibilidad de portar los juegos arcade a la nueva consola.

En principio, la consola se llamaría MK-1601; sin embargo, no era un nombre que tuviese mucha pegada comercial. De todas formas, ese nombre no se perdió sino que se acuñó como el nombre del primer modelo de la consola (y hubo muchos más modelos hasta que fue descatalogada en 1998); el nombre comercial fue el de Sega Mega Drive, "Mega" porque representaba "superioridad" y "Drive" porque era equivalente a "unidad lectora", un par de piezas que venían a representar algo como "Super Unidad de Sega" y dibujaban un dispositivo tecnológicamente avanzado.

De todas formas, Mega Drive no es el único nombre que tuvo esta consola; debido a problemas con otras marcas registradas, en Estados Unidos y Canadá se llamaría Genesis y, en Corea, Samsung (que era el fabricante con licencia para el país) la llamaría "Super GamBoy" para darle continuidad a Master System (que la llamaron "GamBoy").

Sega jugó bien con el factor tiempo y se adelantó casi 2 años a Nintendo en la evolución a los 16-bits; la consola se lanzó en Japón el 29 de octubre de 1988, a Estados Unidos y Canadá llegó el de agosto de 1989 y en Europa se lanzó el 30 de noviembre de 1990. Gracias a esta ventaja temporal y un muy buen catálogo de juegos (como Altered Beast, que procedía del mundo arcade, el buque insignia Sonic the Hedgehog que se lanzó en 1991 y una muy buena selección de juegos deportivos), Sega Mega Drive se hizo rápidamente con un hueco en el mercado y, por ejemplo, en el mercado estadounidense sería la consola más vendida entre 1991 y 1994.

Características técnicas de Sega Mega Drive

La consola Sega Mega Drive encerraba en su chasis un hardware muy potente; giraba alrededor del mítico procesador Motorola 68000 (una CPU que también usó el Apple Lisa, el Atari ST y que, incluso, hoy en día está presente en el caza de combate europeo Eurofighter). Concretamente, la Sega Mega Drive integraba un Motorola 68000 de 16-bits a 7,61 MHz (en la versión PAL) o a 7,67 MHz (en la versión NTSC de la consola).

Además de este procesador principal, la consola también integraba un procesador Zilog Z80 de 8-bits a 3,55 MHz (en la versión PAL) o a 3,58 MHz (en la versión NTSC) que tenía un doble papel. Por un lado, era el procesador utilizado para generar el sonido de los juegos pero, además, se había concebido como "segunda CPU principal" en previsión del desarrollo de un adaptador de cartuchos para poder reutilizar los de Master System en una consola Mega Drive (por eso la necesidad de integrar un procesador de 8-bits).

Acostumbrados a ver smartphones con 2 GB de memoria RAM, la consola Sega Mega Drive manejaba una memoria RAM de 64 KB, una memoria de vídeo de 64 KB y una memoria de sonido de 8 KB; ofrecía una resolución de 320 x 224 con una paleta de 512 colores de los que, solamente, se podían usar 64 colores de manera simultánea.

Además de las conexiones de salida de vídeo y audio y, por supuesto, los conectores para los gamepads, la consola Sega Mega Drive incluía un conector bastante especial que, la verdad, sorprende por la visión que tuvieron los ingenieros de Sega durante la concepción de este dispositivo. Sega Mega Drive disponía de un bus de expansión para conectar periféricos; algo que se usaría unos años después con la llegada del Mega CD.

Periféricos y ampliaciones

El Mega-CD es, quizás, uno de los periféricos más famosos de Mega Drive; un dispositivo que dotaba a la consola de una unidad de CD-ROM con juegos mucho más avanzados y con mayor calidad. Un gran salto tecnológico que, a pesar de la apuesta, no funcionó nada bien en el mercado. El Mega-CD se lanzó en Japón en 1991 pero, por ejemplo, a Europa no llegaría hasta 1993; un retardo en el lanzamiento que no jugó a favor de un dispositivo que transformaba la consola en un centro multimedia, un concepto que por aquel entonces no funcionó pero que, sin embargo, hoy está más presente que nunca en las consolas de nueva generación.

Sega también lanzó una pistola, llamada Menacer, que emulaba a una escopeta y que se distribuía con un cartucho que contenía varios juegos de tiro al blanco; sin embargo, nunca fue uno de los puntos fuertes de Mega Drive. También se lanzaría un módem para jugar online (Mega Net Modem) o, incluso, un adaptador para conectar cuatro mandos simultáneos (el Multi Tap) y, de esta forma, ofrecer más opciones en los juegos deportivos.

Sega Mega Drive - periféricos
Imagen: Fidel Ramos en Flickr

Otra de las apuestas arriesgadas que terminaría en fracaso también llegó en forma de periférico: Sega 32x. En el año 1994, Sega quiso dar un nuevo salto tecnológico, pasar de los 16 a los 32 bits pero sin cambiar de consola; con esta idea tan singular, lanzó un periférico que permitía ejecutar juegos en 3D y actualizar la consola.

Tanto Sega 32x como Sega Mega-CD fueron dos buenas ideas que, sin embargo, no calaron bien en el mercado; eran periféricos muy caros (que pocos se podían permitir) y el catálogo de juegos no respaldaba la inversión. Sega tampoco trató bien estas apuestas porque, en vez de apoyar su causa, se centró en la siguiente generación de consola (la Sega Saturn); así que, al final, ambos productos se terminaron estrellando y la SuperNES de Nintendo, con su imparable catálogo de juegos, terminaría desplazando a Sega en el panorama de los 16-bits en el territorio americano (aunque en Europa, Sega siempre se mantuvo imparable).

El impacto de Sega Mega Drive

La consola Mega Drive es, para muchos aficionados, un producto de culto; una consola a la que muchos hemos jugado en nuestra juventud y con la que pasamos buenos ratos con los amigos después de las clases en el colegio. Títulos como Sonic (y recordemos el singular Sonic & Knuckles cuyo cartucho permitía acoplar cualquiera de los anteriores títulos de Sonic para "crear" nuevos niveles), Columns (el clon de Sega del Tetris), la saga Street of Rage o la saga Shinobi forman parte de nuestra memoria colectiva.

Sega Mega Drive Pad
Imagen: Peter Taylor en Flickr

Desde su lanzamiento en 1988 hasta su retirada del mercado en 1988, Sega vendió alrededor de 43 millones de consolas Mega Drive en todo el mundo y tal fue el impacto de esta consola que, incluso, se llegaron a fabricar dispositivos híbridos que combinaban un PC y una Mega Drive.