El juego online ha evolucionado mucho desde sus inicios, pero hay vicios que permanecen inmutables. De las primeras partidas de Diablo, Starcraft o Counter Strike a lo que inevitablemente ocurrirá cuando llegue a las tiendas GTA V. Los mismos seres y actitudes indeseables han estado presentes desde las primeras generaciones y seguirán en las venideras. ¿Por qué? Porque es divertido. El mundo online no tiene tantas reglas, así que, ¿por qué deberíamos imponerlas? Pero tampoco pasa nada por tratar de civilizar un poco el mundillo.

Para qué negarlo: todos hemos sucumbido alguna vez. Está bien, no pasa nada por dejarse seducir por el lado oscuro alguna que otra vez. Pero hay una serie de reglas de etiqueta en el juego online que deberías tener en cuenta para no ser odiado por todo el mundo. Porque se puede tener clase jugando en ropa interior a las 2 de la madrugada.

Saber perder

Esto es básico y aplicable a todo lo que se hace en la vida. Hay que aceptar la derrota con elegancia y caballerosidad, dar la mano y seguir adelante con orgullo. Aunque por dentro mueras un poco y sólo pienses en la venganza (más adelante hablaremos de ello).

Aunque mueras por dentro, acepta la derrotaEspecialmente reprochables son todo tipo de estrategias de mal perdedor para hacer que la partida pierda interés o directamente termine. Abandonar la partida cuando todo está perdido es el octavo pecado capital y está considerado crimen contra la humanidad por la ONU, la OTAN, la Alianza, el Imperio Galáctico y el ayuntamiento de Pawnee. No lo hagas.

De todos modos, irse no es la única forma de demostrar que no sabes perder. En el juego online hay muchas formas de hacer que el ganador se arrepienta de haber sido superior. En los juegos de fútbol, por ejemplo, pasar el balón entre el portero y los defensas cuando el partido está perdido es una costumbre que hace llorar a Cantona. Joga bonito, no seas sucio.

Saber ganar

Es curioso, pero a veces es casi más difícil saber asumir una victoria que una derrota. El juego online tiene la ventaja de que tu oponente no tiene por qué ver la celebración, así que desconecta el micrófono cuando des gritos de alegría. Y, como decíamos antes, si has conseguido vengarte no hace falta que lo proclames a los cuatro vientos; recuerda que una venganza implica una derrota anterior.

De todos modos, aquí es más difícil ser un caballero. Las reglas de etiqueta del juego online establecen que no debes pasarte con la celebración, pero tampoco es elegante quedarte corto. Si te ha costado ganar no hagas como que no.

Eso sí, estas reglas son para el contacto con desconocidos. Con amigos la competición y la competencia son más sanas cuanto más rastreras son las puñaladas y más encarnizadas las disputas. Si es tu amigo, conoces sus puntos débiles. Úsalos.

No abuses (mucho) de los que no saben

En tu primera partida de Super Mario te movías más que Steve Ballmer jugando con Kinect en una conferencia de desarrolladores, así que no olvides que nadie nace sabiendo. En cualquier juego online hay un proceso de aprendizaje por el que hay que pasar para convertirse en un experto y no es justo que la tomes con los que no saben sólo por eso. Que sepas que meterse con los más débiles es un signo de psicopatía.

No obstante, siempre puedes dar alguna pequeña lección gratuita y enseñar a los más ingenuos que el mundo es duro y los escenarios de Call of Duty, más. Tampoco pasa nada si se lo repites para que lo entiendan. Una tercera demostración ya es abusar.

Ten elegancia

Lo visto hasta ahora no sirve de nada si no tienes elegancia. No digas palabrotas si no hace falta —no seré yo quien diga que nunca hace falta— y trata de no aludir a cosas tan personales como la religión, la familia, el aspecto físico, la condición sexual o los cereales favoritos. Si lo haces, comenzarás una discusión sin sentido y terminarás hablando de Hitler.

No siempre hace falta utilizar groseríasDe todos modos, si sientes la necesidad irrefrenable de ponerte personal, recuerda que la bofetada que más duele es la que se da con guante de seda. Bueno, probablemente dolería mucho más con un guante metálico con púas y tal vez algo de veneno, pero con un guante de seda duele por dentro.

Lo mismo ocurre con tu forma de jugar. Humillar al adversario tiene gracia cuando es algo puntual y cuando se trata de un rival con un nivel parecido. Si quieres quedar bien con un regate estiloso, un adelantamiento imposible o un asesinato con cuchillo, tiene que suponer un reto.

No seas repelente

Todas estas reglas de etiqueta en juego online se resumen en este punto. No seas repelente. ¿O es que acaso conoces a alguien que diga que Joffrey Baratheon es su personaje favorito de Game of Thrones? No, la gente admira a Jaime, Tyrion, Arya, Jon Nieve o incluso al Perro.

Y es que si Joffrey tuviese una consola o un ordenador en el trono de hierro, no hay duda de que campearía, gankearía, haría trampas y se comportaría como un idiota. Él tiene la excusa de que jugar en una silla hecha de espadas pondría de mal humor a cualquiera, pero tú no. Así que no seas Joffrey.