Aunque se suela decir que los blogs tiendan a declarar la defunción de muchos servicios que operan en la red, la realidad es que muchos servicios terminan siendo cerrados debido a cambio de políticas en las empresas que los operan, bien porque se quedan obsoletos o fruto de operaciones de venta y adquisición de activos recalan en alguna empresa que, a pesar de ser grande, acaba cargándose el servicio en vez de hacerlo crecer. El lunes le dijimos adiós a Google Reader, el lector de feeds de Google y referencia para muchos usuarios pero no es el único servicio que nos deja en estos días puesto que el próximo lunes nos dejará un clásico de la red: el buscador AltaVista.

Cuando el pasado viernes por la noche leí el comunicado oficial de Yahoo! anunciando el cierre de AltaVista, me vino una pregunta a la mente: ¿Aún estaba operando AltaVista en la red? Efectivamente, AltaVista era un servicio que seguía vivo; un superviviente del Internet que conocimos en los años 90 y uno de los mejores buscadores de contenidos de la época hasta que, claro está, llegó Google para cambiarlo todo y fagocitar este mercado donde se ha coronado como líder con un Bing que está en un segundo puesto del que va a ser complicado que alguna vez salga (aunque ofrecer Bing como plataforma a los desarrolladores puede darle un gran impulso aunque no creo que sea el suficiente).

Quizás para algunos usuarios el nombre de AltaVista siga sin sonarles familiar o, simplemente, les suena como el nombre de un servicio obsoleto del que han oído hablar de pasada en alguna ocasión; sin embargo, para entender un poco el contexto en el que movemos actualmente creo que puede ser interesante que el episodio de historia de la tecnología de esta semana se lo dediquemos al cierre de AltaVista.

Los orígenes de AltaVista

AltaVista nació como un proyecto de investigación en la primera mitad de la década de los 90 en el seno del Laboratorio de Sistemas de Red de Digital Equipment Corporation (DEC), en Palo Alto (California)n y el objetivo marcado en aquel entonces era el desarrollo de un servicio que permitiese encontrar fácilmente archivos en una red de carácter público.

Altavista Home primeros años

El responsable de la idea de la que nació AltaVista fue Paul Flaherty que junto a Louis Monier (que se encargaría del crawler) y Michael Burrows (que desarrollaría el motor de indexación) completarían el equipo de desarrollo de esta primera versión de AltaVista. El 15 de diciembre de 1995, AltaVista abriría sus puertas y se lanzaría como un motor de búsqueda de páginas y archivos operando a través de la url altavista.digital.com.

AltaVista marcó un punto de inflexión en el segmento de los buscadores de la época puesto que, en determinados aspectos técnicos, superaba con creces a los motores de búsqueda que existían por aquel entonces. Para empezar su rastreador (crawler), llamado Scooter, era muy rápido y funcionaba como un proceso de múltiples hilos que era capaz de rastrear muchas más páginas web y, para mejorar aún más las cosas, el hardware sobre el que se había desplegado el servicio era uno de sus grandes puntos fuertes porque era muy potente.

Para hacernos una idea de las infraestructuras que llegó a mantener AltaVista en su backend, en 1998 el servicio estaba soportado por 20 servidores multi-procesador que usaban el Procesador Alpha de 64-bits de DEC que sumaban 130 GB de RAM y 500 GB de espacio de almacenamiento. Quizás estos datos hoy en día nos parezcan de lo más normal pero estamos hablando del año 1998, una época en la que usábamos sistemas operativos de 32 bits y hablábamos de MB de RAM y nunca de GB pero en la que AltaVista era capaz de cursar alrededor de 13 millones de peticiones de búsqueda cada día.

Al poco tiempo de lanzarse, AltaVista se convirtió en un éxito que caló bien entre los usuarios gracias a su interfaz simple (aunque luego perdería esta seña de identidad) y, sobre todo, por la cantidad de sitios web que tenía indexados. En su primer día de operación, AltaVista recibió alrededor de 300.000 visitas y, en apenas dos años, llegaría a alcanzar los 80 millones de visitas y obtener alrededor de 50 millones de ingresos por publicidad.

Los movimientos empresariales

AltaVista se había convertido en poco tiempo en un servicio de éxito y en 1996 había alcanzado un acuerdo con Yahoo! para mejorar los resultados de su buscador y que, por tanto, el buscador de Yahoo! usase el motor de AltaVista (una constante en la historia de Yahoo! que ahora usa Bing).

En el año 1998, Digital fue adquirida por Compaq y, por tanto, también se hizo con AltaVista. Con la idea de competir contra Yahoo! (que ofrecía un portal de servicios muy popular entre los usuarios), Compaq decidió transformar AltaVista en un portal de servicios en el que ofrecer venta de productos (comercio electrónico) y un servicio de correo gratuito así que para poder completar la jugada se gastaron 3,3 millones de dólares en comprar el dominio altavista.com que, desde 1994, pertenecía a la empresa Altavista Technology Incorporated.

Al año siguiente, Compaq decidió reorganizar su cartera de inversiones y vendió la mayoría de sus acciones en AltaVista a una compañía de inversión enfocada en Internet, CMGI que, a su vez, intentó hacer una salida a bolsa en abril del año 2000 (justo con el estallido de la burbuja tecnológica) que al final sería cancelada. Si a este intento fallido de revalorizar la compañía le sumamos el fracaso de la estrategia del protal de servicios y el fuerte empuje de Google, AltaVista fue perdiendo peso en la red.

Altavista Revista

En el año 2003, a pesar de los esfuerzos de AltaVista por renovarse, la compañía fue comprada por Overture Services y, al año siguiente, Overture fue comprada por Yahoo! (integrándose así AltaVista dentro de la compañía).

AltaVista y Google

Casualidades del destino, AltaVista tuvo en su mano convertirse en el imperio que, hoy en día, es Google. Aunque nos pueda sonar raro y, con perspectiva histórica nos parezca una muy mala decisión empresarial, AltaVista tuvo la oportunidad de haberse hecho con Google y, por tanto, usar su potente motor de búsqueda.

En marzo de 1998, justo en la época en la que Digital fue adquirida por Compaq, dos prometedores estudiantes de Stanford llamados Sergey Brin y Larry Page se acercaron a AltaVista con la idea de hablarles de una idea que tenían en su cabeza: el Page Rank. Los fundadores de Google se sentaron en una cena con Paul Flaherty en un restaurante de Palo Alto con la idea de buscar financiación por parte de AltaVista y emplear estos fondos en trabajar en su algoritmo en el seno de Stanford y que AltaVista pudiese usar esta tecnología dentro de su buscador.

Aprovechando el contexto de dominio de AltaVista en el mercado, Flaherty alardeó de la potencia de su buscador por la cantidad de páginas web que tenían indexadas y el corto tiempo de respuesta que ofrecían al buscar en su enorme base de datos. Sergey Brin y Larry Page le mostraron a Flaherty una visión muy distinta: la relevancia de los contenidos basada en los enlaces que apuntaban a un sitio web. El directivo de AltaVista se mostró interesado en este concepto pero, evidentemente, debía consultar con el equipo técnico de la compañía y también con la cúpula de Digital.

Para el equipo técnico de AltaVista, dejar parte de su servicio en manos de unos extraños que eran externos a AltaVista era una locura por la que no estaban dispuestos a pasar. Si bien hoy en día es normal integrar servicios de terceros, por aquel entonces no era algo nada habitual y en el caso de Digital no estaban dispuestos a integrar nada que no procediese de sus propios laboratorios y centros de investigación (a pesar que Larry Page y Sergey Brin estaban dispuestos a compartir su tecnología a cambio de 1 millón de dólares de financiación).

Entre las reticencias tecnológicas y que Digital-Compaq tenía en su cabeza transformar AltaVista en un portal de servicios para competir contra Yahoo!, Flaherty terminaría dando una negativa a Brin y Page así que estos tuvieron que seguir caminos separados del de Altavista y siguieron con su ronda de contactos con otras empresas (Yahoo! por ejemplo) hasta que decidieron emprender ellos mismos su propia aventura empresarial con Google.

Complicado ver en 1998 la proyección que iba a tener Google con el paso de los años pero, en cierto sentido, la decisión de AltaVista nos recuerda un poco la de Gary Kildall con el IBM PC y el comienzo de la hegemonía de Microsoft.

AltaVista en Yahoo!

Como comentábamos antes de hacer el paréntesis con Google, AltaVista fue comprada por Yahoo! en el año 2003 y durante casi 8 años operó como un servicio independiente compitiendo contra el propio Yahoo! (la estrategia extraña de Yahoo! antes de la llegada de Marissa Mayer a la dirección de la compañía). En mayo de 2011, Yahoo! decidió retirar el motor de búsquedas de AltaVista para sustituirlo por el de Yahoo!, es decir, Bing.

Desde entonces, AltaVista ha seguido cayendo en un declive del que, evidentemente, era complicado que se fuese a levantar y era de esperar que algún día llegase el momento de su despedida definitiva.

Su cierre

Si lo analizamos, no tenía mucho sentido que Yahoo! mantuviese su buscador (que a su vez está usando el motor del Bing de Microsoft) y a la vez siguiera manteniendo un servicio tan clásico como AltaVista. Evidentemente, esa situación tan singular en la que Yahoo! competía consigo misma terminaría siendo eliminada algún día dentro de la reorganización de servicios que está llevando a cabo Marissa Mayer dentro de la compañía.

Con el cierre de AltaVista se nos va un servicio clásico de la red que, durante bastante tiempo, fue referencia de muchos usuarios y que nos deja habiendo conseguidos hitos de gran importancia como haber ofrecido el primer índice de Internet en el año 1995, convertirse en el primer motor de búsqueda multimedia de la red y haber desarrollado alrededor de 60 patentes sobre motores de búsqueda.