Uno de los monumentos megalíticos más fascinantes, sin duda alguna, es el crómlech de Stonehenge, situado en el condado de Wiltshire en Inglaterra. Un crómlech es tipo de monumento megalítico en el que se han emplazado piedras o menhires que se clavan al suelo y se disponen formando un círculo o una elipse acotando un trozo de terreno; en el caso de Stonehenge, el monumento está formado por bloques de piedra (formando dinteles) distribuidos en 4 circunferencias concéntricas. Además de su edad, que se data su origen en la Edad de Bronce y sitúan la construcción del monumento alrededor del año 3.100 a.C. en su zona más antigua y en el 2.500 a.C. en la más nueva, poco se ha sabido sobre su uso o destino y se había especulado que podría haberse utilizado como observatorio astronómico o como lugar para realizar sacrificios. Un estudio elaborado por cinco universidades británicas intenta arrojar algo de luz sobre el uso de Stonehenge y arroja una nueva posibilidad: una especie de monumento ritual para simbolizar la unión de tribus del este y el oeste.

Este estudio, realizado por las Universidades de Manchester, Southampton, Bournemouth, UCL y Sheffield, intenta dar una explicación al origen y al objeto de esta construcción tan enigmática que, hoy en día, atrae a millones de turistas y visitantes y que está catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. ¿Y cuál es su principal atractivo? Precisamente, estamos en la época idónea para hablar de Stonehenge puesto que, durante el solsticio de verano, el Sol sale atravesando el eje del monumento y se oculta atavesando el eje del Woodhenge, otro monumento megalítico situado a unos 3 kilómetros de Stonehenge.

Teniendo en cuenta esta carga simbólica y que se han localizado enterramientos alrededor del monumento, los participantes en el estudio han puesto sobre la mesa (tras trabajar durante 10 años) que, quizás, Stonehenge fuese una especie de monumento dedicado a la reconciliación entre distintas tribus que vivían en la zona y que habían estado enfrentadas entre sí. ¿Y en qué se basan para lanzar esta teoría? Principalmente, en el origen de las piedras del monumento puesto que éstas proceden tanto del sur de Inglaterra como del este de Gales, orígenes diversos (y distantes al emplazamiento) que podrían simbolizar los orígenes de estas tribus. Según comentó uno de los autores del estudio, el profesor Mike Parker Pearson de la Unversidad de Sheffield:

La construcción de Stonehenge fue una tarea enorme que requirió el trabajo de miles de personas que tuvieron que mover piedras desde tan lejos como el oeste de Gales, darles forma y disponerlas en su ubicación. Un trabajo de estas características, literalmente, tuvo que ser una especie de acto de reunificación. [...] La alineación de las piedras con el solsticio de verano y del invierno sugiere que Stonehenge se tomó como una especie de "centro del mundo"

Tanto si fue realmente un símbolo de unidad o no, Stonehenge siempre será un sitio fascinante rodeado de un halo de misterio.

Imagen: Wikipedia