Encarando ya el final del año estamos dedicando parte de los contenidos de ALT1040 a recordar los aspectos relevantes de este 2011 que está a punto de terminar y, en esta ocasión, vamos a dedicar unos minutos a hablar del que pensamos que es el mejor gadget de 2011. La verdad es que pensaba que la decisión iba a ser mucho más complicada pero la decisión ha sido bastante unánime y todos los redactores estábamos de acuerdo en que durante este año 2011 el gadget que más ha despuntado ha sido el Kinect de Microsoft.

Kinect es un dispositivo que nació a finales del año 2010 pero que, durante este año 2011, se ha consolidado como uno de los grandes éxitos de la compañía de Redmond ya que han conseguido que un producto que, originalmente, fue concebido para cambiar nuestra forma de jugar e interactuar con la consola Xbox 360, al final, se ha convertido en una plataforma para el desarrollo de proyectos y servicios para muchos ámbitos y sectores productivos.

Este dispositivo llegó para cambiar las cosas y permitió al usuario controlar un juego sin necesidad de tener un mando entre las manos. Si la Wii de Nintendo hizo que nos moviésemos (aunque sujetando un mando en la mano), Kinect llegó para eliminar esa conexión física y hacer que nos moviésemos delante de un dispositivo que reconoce nuestros gestos, nuestra voz y es capaz de reconocer objetos e imágenes.

¿Y qué es Kinect? Kinect es una barra horizontal de unos 23 centímetros que cuenta con una cámara RGB, un sensor de profundidad (implementado con un proyector de infrarrojos y un sensor capaz de realizar un modelado 3D de la habitación con cualquier luz ambiental), un micrófono direccional (capaz de suprimir el ruido ambiente) y un procesador que ejecuta el software que realiza la captura de movimientos del cuerpo captado por la cámara, realiza el reconocimiento facial y el reconocimiento de voz.

Desde su lanzamiento, Kinect ha sido un estímulo para la creatividad y ha despertado el espíritu hacker en muchos aficionados e investigadores, propiciando el desarrollo de drivers libres, su inclusión en el Kernel 3.0 de Linux o el desarrollo de todo tipo de proyectos que usan como base Kinect. Esta barra de Microsoft se ha convertido en una estupenda plataforma de visión artificial de bajo coste (menos de 150 dólares) y fácilmente integrable, una labor que se ha facilitado mucho gracias a la publicación de un SDK con fines no comerciales que, seguramente, se verá completado con un SDK destinado a aplicaciones comerciales.

Si tenemos en cuenta que existen muchos proyectos de investigación alrededor de Kinect con vistas en convertirse en productos comercializables, Microsoft tiene ante sí una importante vía de ingresos gracias a la versatilidad de un hardware que está sirviendo para construir un interfaz de acceso a historiales clínicos en quirófanos, sistemas de visión artificial para invidentes o para la construcción de sistemas de telepresencia que parecen sacados de películas de ciencia-ficción pero que son toda una realidad.

También Windows 8 incluirá soporte para Kinect, un hecho bastante relevante que quizás nos permita controlar nuestro PC mediante gestos y comandos de voz, algo que podría cambiar la forma que tenemos de utilizar nuestro ordenador y, sobre todo, nos abriría la puerta a nuevas formas de interacción con aplicaciones y servicios.

Creo que el futuro de este dispositivo es muy prometedor, 200 empresas participan en un programa piloto oficial de Microsoft para el desarrollo de productos comerciales, ostenta un récord guiness en ventas (133.333 unidades vendidas a diario en sus 60 primeros días en el mercado) y existen personas con talento que saben sacarle jugo a un dispositivo que ha superado todas las expectativas y que ha dejado de ser un dispositivo lúdico para convertirse en una pieza clave para muchos servicios tecnológicos que están por llegar.