No exagero al decir que Pilled, Higher and Deeper --mejor conocido como PHD Comics-- tiene propiedades balsámicas. Durante la elaboración de mi tesis (el año más complicado de mi vida), descubrí esta gran joya. Eran tiempos difíciles. Tenía que devorar libros, quemarme las pestañas con artículos y artículos, ir y venir ad infinitum con mi asesor de tesis, escribir y borrar capítulos. Mis horas de sueño eran reducidas, y mi vida se reducía a consultar bibliografía para sustentar mi trabajo de titulación. Pero, a pesar de las noches en vela y el inexorable acercamiento de la entrega, siempre encontré en PHD una razón para reír y un aliciente para continuar.

En 1997, Jorge Cham decidió iniciar este webcómic como una especie de catarsis. Él era estudiante de posgrado en Stanford, y para paliar su sufrimiento, tomó los lápices (o los vectores, mejor dicho) para contar sus periplos de investigación. En poco tiempo, su creación fue acaparando la atención de otros estudiantes que, gracias a sus tiras cómicas, se sacaban una sonrisa de sus propias experiencias. En 2004, el cómic pasó del blanco y negro al color, y conforme el paso de los años, sigue ganando adeptos. Tal ha sido su reconocimiento que, en colaboración con el Caltech, se ha hecho un pequeño filme independiente basado en las historias.

Cham se convirtió, además, en una especie de profeta. Ahora se dedica a recorrer las universidades para hablar sobre su creación, para disertar con los estudiantes sobre la vida académica; incluso, ha sido invitado a centros como el CERN para que, a través de su cómic, el público pueda acercarse a la investigación. En cierto modo, se ha convertido en vocero, en divulgador y en representante de los espacios de conocimiento del mundo. Para muchos, ése puede parecernos un mundo lejano, pero gracias a PHD, podemos asomarnos a la labor de aquellos cuyo trabajo son los descubrimientos, las invenciones y las explicaciones que dan forma al presente y futuro.

A pesar de que las tramas se desarrollan entre estudiantes de posgrado, las peripecias son aplicables para cualquiera que haya pisado una universidad. Lejos de fomentar el estereotipo, los personajes de Cham son complejos, con muchas capas y aristas. Son reales y verosímiles, y no caen en la caricatura. Estudiantes de ingenierías, de ciencias exactas, de ciencias naturales y de humanidades convergen --¡sin mezclarse con los MBAs, por supuesto!--, mostrándonos tal cual la fauna universitaria, con sus perspectivas, actitudes y posturas frente a la vida. Es un cómic que enriquece nuestra manera de percibir y comprender a los otros, de acuerdo con su campo de especialización.

En síntesis, PHD Comics es un cómic con altas propiedades curativas. Léase cuando se encuentre ante un callejón sin salida en una investigación. Tómese en altas dosis cuando la fecha límite de entrega esté próxima y adminístrese de manera crónica si usted es estudiante de posgrado o profesor universitario. Y si no está usted vinculado de ninguna modo con la academia, mírelo con atención, con curiosidad y sin prejuicios. Verá que esa supuesta burbuja de las universidades es más cotidiana de lo que creemos.