Instagram se ha convertido en un nuevo concepto de red social y su éxito lo respalda. Eduardo incluso lo nombró como un posible modelo de redes sociales del futuro. Creo que la sencillez de su premisa y lo bien ejecutada ha sido la clave para que muchos usuarios la adoptaran. Además el hecho de que estuviera limitada a un sistema operativo en particular y a un dispositivo móvil en particular ha sido pieza fundamental para que sean lo que son hoy. Su slogan es fast and beautiful photo sharing for iPhone, y quizás en él se encierre la clave de su éxito.

Un éxito patente, ya que en el TechCrunch Disrupt, Kevin Systrom ha anunciado su último gran logro: 10 fotografías son tomadas y compartidas cada segundo usando esta red social, además de que han llegado a la increíble cantidad de 4.25 millones de usuarios registrados después de sólo siete meses de existencia.

Si comparamos el tiempo y esfuerzo que le llevó a otros servicios --como Twitter, Foursquare y muchos otros-- llegar a esos números, nos daremos cuenta que son impresionantes.

Un paso importante para su popularización fue la liberación de su API en tiempo real, lo que dio pie a que se popularizara aún más. Muchos desarrolladores crearon maneras divertidas de usar esta API --una de mis favoritas es HipsterVision-- pero no sólo ellos, las empresas y los artistas también la empezaron a utilizar esta herramienta como medio de promoción. Starbucks mantiene un slideshow http://www.starbucks.com/coffeehouse con fotos de Instagram que incluyan el hashtag #starbucks y el músico Moby lanzó un micrositio por el lanzamiento de su último disco --llamado Destroyed-- en el que integra fotos que sean tomadas a las 2:00 AM, incluyan el hashtag #destroyed y agreguen el lugar en el que la fue tomada.

Estas son sólo algunas muestras de su creciente popularidad, pero hay muchas más.

Aunque al principio pensé que sus limitaciones jugarían en su contra --como quizás muchos de ustedes también lo hicieron-- resultó no ser así. Su funcionamiento tan natural ("una aplicación para compartir") y la manera tan orgánica en que se fue popularizando demuestran que lo han sabido hacer.

Instagram cuenta con sólo cuatro empleados, lo que se traduce en que hay más de un millón de usuarios por empleado, algo insólito pero que Systrom explica diciendo que resulta que hacer lo que la gente quiere se populariza bastante bien, la gente quería tomar fotografías y compartirlas en varias plataformas al mismo tiempo.

Y tiene toda la razón.