Demasiadas cosas se han dicho últimamente después de que la noticia que el iPhone (y el iPad 1 o 2 con 3G) recolectan datos de geolocalización, es decir, lleva un registro de todos los lugares donde ha estado el aparato. Muchas de estas son exageraciones producto del desconocimiento, de asumir hechos que no han sido comprobados, de una mala interpretación de qué son los datos o simplemente el efecto de "teléfono descompuesto" que se da entre medios.

Estos son cinco mitos y falacias acerca del registro de ubicación del iPhone:

  1. Alasdair Allan y Pete Warden descubrieron el archivo consolidated.db (donde se guardan todos los datos de ubicación).
    En realidad su existencia fue revelada hace seis meses. ¿Por qué ahora llamó tanto la atención? Porque se presentó en una conferencia junto al software que ponía en un mapa dichos puntos. Demostrando que la alarma no es generada por preocupación (lo hubiéramos estado desde hace seis meses), sino por titulares alarmistas.

  2. Si haces respaldo de los datos del iPhone, es muy sencillo obtenerlos desde el archivo guardado en la computadora
    Falso. iTunes permite cifrar los respaldos hechos de los dispositivos móviles que soporta (iPhone, iPod touch y iPad), por lo tanto esos datos no pueden ser leídos por nadie que obtenga el archivo a menos que tenga la contraseña que tu hayas asignado. Tampoco hay forma de obtener los datos de un iPhone o iPad si lo conectas a un equipo que no es propio para obtener tales datos si le has puesto una contraseña a tu dispositivo móvil. Por lo tanto, aunque te lo roben (siempre y cuando hayas puesto un password) no hay forma de obtener esos datos almacenados en el teléfono (o el iPad).

  3. El archivo guarda datos obtenidos por medio del GPS del iPhone o iPad
    Otra mentira reportada en diferentes medios. Lo que se registra son ubicaciones de las antenas de telefonía a los que el teléfono se ha conectado. Por lo tanto, el objetivo no es obtener registros de ubicación del usuario sino tener un registro de las antenas usadas, su potencia, calidad de señal y ubicación. Uno de los grandes objetivos de los fabricantes de teléfonos es siempre oferecer la mejor señal posible, este tipo de datos ayudan a que el dispositivo siempre esté conectado a la mejor antena. Y en un futuro, no tenga que volver a buscarlas, ya sabe perfectamente dónde está. Y ¡oh sorpresa!, esta información también las tienen las operadoras telefónicas. Tal vez no deberías estar preocupándote de el archivo en tu teléfono (del cual solo tu tienes control) sino de cómo son tratados tus datos por los proveedores de servicio.

  4. Apple mantiene en secreto sus intenciones
    Estos días vemos a periodistas, medios, opinadores, gobiernos y políticos están exigiéndole a Apple que explique en detalle la política de recolección de datos de ubicación. Resulta que la compañía ya ofreció explicaciones --bastante detalladas-- el pasado julio 12 de 2010 por medio de una carta al congresista demócrata Edward J. Markey y al congresista republicano Joe Barton.

  5. Apple puede saber dónde estoy en todo momento
    Que sería la mayor falacia de todas. Muchos están culpando al equivocado. Empezando porque si usas Facebook Places, Foursquare, Gowalla y otros servicios de geolocalización ya estás compartiendo muchísima más información, y sobre todo, más detallada. A diferencia del consolidated.db o de la información recabada por tu operadora telefónica, esos datos publicados en redes sociales generalmente se hacen públicos (por los mismos usuarios). Pero puede ser aún peor, hay muchas, muchísimas aplicaciones móviles que están periódicamente enviando información de localización física a sus servidores (y tu les diste permiso cuando la abriste por primera vez y lo aprobaste).

El principio de la navaja de Occam es perfectamente aplicable en este caso. ¿Qué es más probable, que Apple quiere saber la ubicación de las más de 100 millones de personas que tienen un iPhone o que la compañía tiene una base de datos para mejorar la señal y acelerar el proceso de descubrimiento de celdas? Considerando que estamos hablando de un teléfono, el segundo caso me resulta la explicación simple, sencilla y probable.

Y la realidad es que hay cosas muchísimo más graves, más inmediatas y sobre todo, más peligrosas por las cuales preocuparnos cuando se trata de nuestra privacidad. Voy a poner un solo ejemplo: ¿Te conectas habitualmente a redes Wi-Fi sin protección desde tu teléfono cuando andas en la calle, en un cafe, en un evento o en una conferencia? Sabías que es excesivamente sencillo obtener todo el tráfico que circula por la red abierta para obtener tus contraseñas, sesiones autentificadas en redes sociales y otros servicios? No es necesario ser el administrador del punto de acceso, cualquiera lo puede hacer, toma aproximadamente dos minutos: descargar un add-on para Firefox e instalarlo. ¡Eso es todo!. ¿Te conectas a redes Wi-Fi sin protección y confias plenamente en ellas? Eso, en cambio, si me parece grave. Cifrar la conexión por medio de un VPN debería ser un paso básico en cualquier persona que se conecta a internet desde lugares públicos.

Imagen: Dave Nakayama