Tengo un buen rato disfrutando y riéndome de algunos de los participantes del Maratón de Tokio, sin ninguna duda la carrera más geek y divertida del mundo. Es suficiente con ver algunas fotos de la galería que acompaña este post para darnos cuenta, no sólo que hay algunos japoneses medio locos, sino que además hay toda una forma de expresión cultural relacionada con los disfraces y el fanatismo a ciertos los personajes de ficción, en este país oriental.

Ayer se corrió dicho maratón y sus participantes se dejaron llevar por la creatividad, y el deporte. Bien particular fue la participación de Edison Peña, uno de los 33 mineros rescatados en octubre en Chile, que se encontraban atrapados en una mina. Con 35 años, entrenó corriendo más de 10 kilómetros al día, para terminar la carrera en cinco horas, ocho minutos y 19 segundos. En el pasado maratón de Nueva York, cruzó la meta tras cinco horas y 40 minutos. Una enorme mejoría en el tiempo final, entre una carrera y otra.

No fue como la maratón de Nueva York. No caminé. Corrí todo el tiempo.

Alguien que se lo tomo más en serio, sin ningún tipo de disfraz fue el corredor etíope Hailu Mekonnen, ganador con un tiempo de 2:07,35 horas.

Otro participante bastante geek fue Joseph Tame, que corrió el maratón con una armatoste equipado con varios iPhones y un teléfono con Android, un iPad, tres routers inalámbricos, un monitor atmosférico, un monitor del ritmo cardíaco y una antena satelital de alta velocidad. La verdad es que hay gente para todo y parece que está es la carrera adecuada para estas cosas. Si aún no me creen, al ver las fotos lo harán.

Las fotos son tomadas de Pink Tentacle.