Aquel que sacrifica libertad por seguridad no merece ninguna de las dos
Benjamin Franklin

El día de ayer Elías les contó del recrudecimiento de las acciones de Anonymous en la Operación Venganza, que terminó cobrándose a los sitios de Visa, Mastercard y PayPal, entre otros, con un objetivo bien claro en este caso: protestar contra los sitios web de las empresas que se suman a la persecución gubernamental contra Julian Assange.

El grupo también emitió un comunicado que no tiene desperdicio alguno (de donde extraje la cita con la que comienzo el post), dejando en claro la postura de la no-organización. Pero así como recrudece la protesta, recrudece el accionar de la otra parte en disputa y disculpen que lo diga de este modo, pero como no tienen la menor idea de qué hacer, arrestaron a un joven. En Holanda, la policía arrestó a un adolescente de tan sólo 16 años, por haber participado de los ataques que bloquearon durante unas horas los sitios de Visa y Mastercard. El chico habría confesado su participación en los ataques, pero no se sabe todavía ni por qué crimen se lo mantiene detenido ni si es un miembro "importante" de la "organización" o sólo un voluntario más.

La situación se pone cada vez más ridícula. Hace 20 años, el gobierno de Estados Unidos llevó a cabo una enorme campaña que tuvo como conclusión el arresto de varias decenas de hackers y como epílogo la mala imagen de estos, que perdura al día de hoy. También como consecuencia del accionar del FBI por aquel entonces nació la Electronic Frontier Foundation, organización (activa al día de hoy y fundada en parte gracias a Steve Wozniak) que defendió legalmente a aquella generación de hackers ante los ridículos cargos por los que se los imputaba.

Pero en aquel entonces, poco y nada se sabía sobre ordenadores personales y tecnología. Hoy en día los gobiernos no tienen excusas, no pueden seguir comportándose del mismo modo. No pueden desentenderse de lo que ellos mismos crearon y pretender controlar algo que, gracias a permanece todavía libre y auto-organizado.

Al día de hoy, los medios no entienden que WikiLeaks no tenga fines políticos aparentes y una y otra vez lo vuelven a preguntar. Al día de hoy, los medios no entienden que Anonymous no es una organización, no hay ningún cabecilla al que arrestar y culpar por lo sucedido. Claro que pueden arrestar a un chico de 16 años que probablemente haya seguido las instrucciones y ofrecido voluntariamente su portátil para ser parte de este nuevo modo de protesta. Son miles las personas que se están sumando a este modo de protesta, en todo el mundo.

Pero cada día que pase, con las autoridades rompiéndose el cerebro intentando tapar todo lo que está ocurriendo en lugar de aprender y asimilarlo, es un día más que se retrasa nuestro progreso. Internet es un lugar mágico que nos ha cambiado, que nos ha permitido expresarnos con libertad, comunicarnos y aprender como nunca. Y todo esto gracias a que nunca estuvo directamente controlado por ningún poder. Es difícil de explicarlo y quizás sea por eso que no lo entienden, pero en este momento están todas las cartas en la mesa. Y siguen sin verlo.

Vía: Wired