Como se puede ver en este vídeo sobre la realidad y la crudeza de la profesión de fotoperiodismo de guerra, muchas veces los periodistas se ven en el juicio moral de tener que mantenerse al margen de lo que están observando, sin intervenir, y poniendo distancia emocional entre lo que están fotografiando y la realidad misma. Esto les ha llevado a innumerables críticas, desprestigios y juicios populares sobre su labor, la forma de llevarla a cabo y el equilibrio entre profesionalidad y humanidad que deben manejar, así como a premios, reconocimiento y elogios por una labor realmente dura de llevar a cabo.
A raíz del artículo del otro día sobre Kevin Carter y la historia de la fotografía del premio Pulitzer de 1994 'La niña famélica' a la que hace clara alusión este vídeo, se me ocurrió hablar de la cobertura fotográfica de los conflictos armados y lo enigmático, arriesgado, e impresionante de esta profesión y sus admirables profesionales.
Desde 1855 y como nos contaba nuestro compañero Raúl el otro día, Robert Fenton dio los primeros pasos de una profesión que cada vez adquiriría mayor relevancia e importancia y a la que posteriormente se dedicarían innumerables profesionales, que a pesar de arriesgar su vida decidieron, y deciden, llevar a cabo una labor tan necesaria como polémica.
Más tarde le seguirían grandes fotógrafos que pasaron a la historia por sus trabajos y coberturas extraordinarias, entre ellos el tándem formado por Ernö Andrei Friedmann y Gerta Pohorylle, más conocidos como Robert Capa y Gerda Taro que juntos y hasta la muerte de Gerda, cubrieron la Guerra Civil Española y realizaron una de las fotografías más famosas posiblemente de la corresponsalía de guerra, 'El miliciano muerto', que siempre ha planteado grandes dudas y polémicas así como la carrera profesional de estos dos fotógrafos sobre la que han corrido ríos de tinta y de la que os hablaré con más detalle otro día.
Otro gran profesional del que no podemos dejar de hablar es James Nachtwey, en cuya vida está basada el documental War Photographer (que os recomiendo encarecidamente ver) y que sigue la línea del vídeo que ilustra estra entrada, A hundreth of second, y que ha dedicado gran parte de su vida a la fotografía de guerra cubriendo conflictos de la envergadura del movimiento civil en Irlanda del Norte en 1981 durante la huelga de hambre protagonizada por miembros del IRA y del INLA.
Aún a riesgo de quedarme extremadamente corto con la introducción al mundo de la fotografía de guerra, no enumeraré más fotógrafos dedicados al campo y famosos por su trabajo. Dejo a cada uno la elección de investigar y profundizar en un tema que sin duda os llevará a historias realmente impactantes, crudas y en ocasiones a imágenes no aptas para los más sensibles, que si bien no son para todos los públicos, no son sino instantáneas de una cruda realidad que la gran mayoría de nosotros ignoraríamos completamente si no fuera por la labor de este gremio de profesionales que siempre son criticados y alabados por igual.