Ríos de tinta se han escrito sobre las timopulseras de nombre Power Balance, esos trozos de plástico barato (los cuales paradójicamente cuestan una pasta) que a pesar de que ya se ha explicado hasta la saciedad que no otorgan ninguna clase de poder casi mágico, como los que las venden quieren hacerle creer a quienes se las ponen, se siguen vendiendo por miles. Pues bien, en Italia, puede que estén a punto de desaparecer del mercado.

Resulta que la Autoridad italiana Garante de la Concurrencia y del Mercado (o AGCM por sus siglas) le acaba de abrir investigación a las dos empresas que venden y distribuyen en Italia las Power Balance (Power Balance Italy y Sport Town) ya que consideran que podrían haber incurrido en una “práctica comercial incorrecta” al engañar a los consumidores argumentando supuestos beneficios para el que se la ponga, tales como aumento de fuerza o mejora del equilibrio. Entonces, como la AGCM no se termina de creer todos esos supuestos beneficios de la pulserita - ni ellos ni nadie con dos dedos de frente -, quieren esclarecer las cosas y les han exigido a las dos empresas que presenten documentación “médico-científica” que sustente los mentados efectos positivos que no se cansan de repetir en sus comunicaciones comerciales.

Finalmente la AGCM ha comentado también que si Power Balance Italy y Sport Town no consiguen demostrar por un lado los beneficios y por el otro la ausencia de problemas para la salud de las Power Balance, las mismas podrían dejar de venderse en el país.

Bravo, bravo y bravo. Ahora solamente espero dos cosas, una que la AGCM no se eche para atrás y tomen medidas reales contra lo que claramente es un timo, y dos, que el ejemplo cunda en todos los demás países en los cuales se comercializan las pulseras de la discordia. Hace mucho tiempo que deberían haber sido retiradas de todos los mercados, o si no eso por lo menos haber prohíbo a quienes las venden que sigan utilizando mentiras como reclamo.

Vía: @aberron