Como seguramente la mayoría sabrá la semana pasada tuvo lugar en el Golfo de México un nuevo desastre natural: una plataforma petrolífera de BP se incendió y finalmente se hundió tras producirse una fuerte explosión.

Durante el suceso murieron once de los 126 trabajadores que había en la plataforma y los problemas a día de hoy continúan. Las instalaciones están hundidas en este momento a 1.525 metros de profundidad y lo peor de todo es que hay una fuga que está vertiendo al mar por día el petróleo equivalente a 1.000 barriles, flujo que sigue alimentando la mancha de fuel que tiene ya una extensión de más de mil kilómetros cuadrados.

Y justamente esa inmensa mancha de petróleo en el Golfo de México es lo que podéis ver en la imagen que ilustra el post, la cual ha sido tomada por el satélite Agua de la NASA. Seguidamente os dejo también con la otra imagen de la marea negra que ha publicado la NASA captada por otro de los satélites de la agencia espacial norteamericana, el EO-1.

Por el momento no se han evaluado los daños provocados por el derrame, ahora la prioridad absoluta es intentar bloquear la fuga por la que continúa saliendo petróleo. Las autoridades lo van a intentar en las próximas horas ayudados por cuatro robots submarinos, pero aún con ellos conseguirlo será muy complicado (tienen que instalar 450 toneladas de tuberías y las labores durarán entre 24 y 36 horas).

Espero que nuestros amigos los robots consigan tapar la fuga de una vez, cada hora que pasa abierta el desastre crece de magnitud y los mares y océanos de nuestro planeta no están para muchos trotes. Además cuanto antes se pare la fuga, antes podrán comenzar las labores de limpieza (que durarán meses) y menor será el impacto medioambiental (aunque el mal ya está hecho).

Vía: Earth Observatory