Hoy adquirí un Apple Wireless Keyboard, el diseño industrial, tamaño y peso me cautivaron; horas después de escribir un poco con el supera el Macally Ice Keyboard que usaba antes y me encantaría tener la misma sensación al escribir en mi MacBook Pro (algunos dicen que el MacBook Air se "siente igual").

Pero este ha sido el primer producto de Apple que he tenido que sacar el manual, de hecho no leía un manual de usuario en años, tuve dos motivos: las baterías y el Bluetooth. Resulta que el teclado no funcionaba, el problema es que no se explica la forma de poner las baterías (me dice Manu que sí hay una explicación, aunque está en un lugar poco obvio) y si no lo haces bien no tienes idea si hay un indicador de que el teclado está prendido/apagado.

Lo cual me llevó al segundo problema: configurar el bluetooth para que el teclado y mi Mac se entiendan, resulta que es un proceso bastante sencillo pero aun así implicó revisar el manual y saber cuál era la manera de hacerlo "detectable".

Los fabricantes y las marcas llevan años "luchando" con encontrar una manera fácil de que los usuarios puedan configurar equipos Bluetooth sin mucho éxito; recuerdo perfectamente la pesadilla que significaba configurar un manos libres (ya sea en el móvil o en la Mac para usarlo como micrófono) - o la diferencia entre simplemente tener emparejado un móvil a permitir que comparta archivos con otro móvil u ordenador.

Por otro lado: ¿Por qué los teclados de Apple usan baterías? a mi me encanta la forma en que Logitech lo solucionó con un stand, pero Apple (considerando el costo) bien podría incluir un cargador como los que vienen en los móviles y conectarlo para recargar la pila cada mes.