Tras casi dos años sin recibir ninguna clase de actualización, el iMac vuelve a estar en forma. La compañía ha decidido que este –junto con el MacBook Pro– sea el equipo en el que debute la familia de procesadores M3. Y, en Hipertextual, hemos tenido la ocasión de ponerlo a prueba antes de su llegada a las tiendas.

El chip M3 supone un salto significativo respecto a la generación previa. Pero, en el caso del iMac, el diferencial de rendimiento respecto al modelo previo es aún mayor. ¿La razón? El iMac nunca llegó a actualizarse con el SoC M2, por lo que ha pasado del M1 al M3.

Los motivos tras dicha decisión son un misterio fuera de las oficinas de Apple. Puede que la no inclusión del M2 se debiera a cuestiones estratégicas. O quizá a factores técnicos. Sea como fuere, carece de relevancia en estos momentos. Lo único que merece la pena conservar de cara a este análisis es que, al haberse saltado una generación de Apple Silicon, la diferencia en rendimiento entre este nuevo iMac y el modelo previo es aún mayor que en otros equipos –como el MacBook Pro, por ejemplo–.

iMac 2023 (M3)

El iMac se actualiza con el procesador M3. Y el resultado es una máquina extraordinaria. Ningún all-in-one ofrece esta combinación de diseño, rendimiento y eficiencia en estos momentos.

Puntuación: 5 de 5.

Cómo es el nuevo Apple M3

El M3 presente en el interior del iMac está fabricado en 3 nm, al igual que el A17 Pro del iPhone 15 Pro. En su interior habitan diferentes elementos, como la nueva CPU de ocho núcleos a 4 GHz, una GPU significativamente más poderosa, o un nuevo Media Engine. En detalle:

  • La CPU estrena cuatro nuevos núcleos de alto rendimiento que, según Apple, son un 15% más poderosos que los del M2 y un 30% superiores a los del M1. También encontramos cuatro nuevos núcleos de alta eficiencia. Según la marca, son un 30% más potentes que los del M2 y un 50% superiores a los del M1. Todo ello, sin sacrificar el consumo energético ni el calor generado.
Apple M3
  • En el caso de la GPU, Apple hizo grandes promesas durante la presentación. Por un lado, la gráfica del M3 da la bienvenida a la tecnología Dynamic Caching –que promete optimizar la forma en la que se utiliza la memoria de la GPU–, así como al Ray Tracing nativo y al Mesh Shading. Por otro, los núcleos que hacen posible esta GPU son, simplemente, más poderosos. Y, nuevamente, sin influir negativamente en el consumo energético, el cual es mucho menor, según Apple, que las alternativas de Intel.
  • El chip M3 también incorpora un nuevo Neural Engine de 16 núcleos que, según la empresa californiana, es un 15% más rápido que el del M2 y un 60% superior al presente en el M1.
  • Por último, este nuevo Apple Silicon da la bienvenida a un nuevo Media Engine que acelera todo el trabajo con H.264, HEVC, ProRes, ProRes RAW y, también, AV1, el códec que utilizan servicios como YouTube o Netflix. Este elemento se une a otros habituales como el Enclave Seguro –encargado de todo aquello que exija un extra de seguridad, como el cifrado o la gestión de contraseñas–.
iMac M3

El M3 del iMac, a prueba

El iMac con el procesador M3 ha resultado ser, honestamente, una sorpresa. Apple expuso durante su presentación diversos números que ejemplificaban la capacidad de este nuevo chip. Pero, a pesar de ello, no pude evitar la fascinación tras ejecutar diversas pruebas y, sobre todo, ponerlas en contexto.

La unidad de prueba que he tenido oportunidad de analizar cuenta con un chip M3 (la versión con CPU de ocho núcleos y GPU de diez), 24 GB de memoria unificada (el equivalente de Apple a la RAM) y 2 TB de almacenamiento interno (SSD). Una máquina que, en la Apple Store, se comercializa por 3.229 euros.

No obstante, casi 1.000 euros corresponden al almacenamiento interno. Es posible adquirir un equipo con un rendimiento exactamente igual (Apple M3 con 24 GB de memoria unificada, pero rebajando a 256 GB el SSD) por 2.309 euros.

La primera sorpresa llega con Geekbench, el conocido benchmark para CPUs. En la prueba mononúcleo, el nuevo core de alto rendimiento compite de tú a tú con lo mejor de Intel (el Core i9-13900KS) y supera en varios centenares de puntos tanto al Snapdragon X Elite (en Windows) como al M2 Ultra (el Apple Silicon más potente de la generación previa). O dicho de otro modo: el SoC más básico de la nueva gama Apple Silicon, destinado a los ordenadores más asequibles de Apple –como el iMac o el futuro MacBook Air–, es capaz de batallar en esta guerra con lo mejor del sector.

En la prueba multinúcleo de Geekbench, evidentemente, el iMac con chip M3 no mantiene el tipo ante tales titanes, que están destinados a equipos de mayor coste y cuentan con un mayor número de núcleos de alto rendimiento. No obstante, los resultados son realmente buenos. En resumen, Apple ha logrado, en dos años, que el chip más básico de la familia M3 iguale al segundo SoC más poderoso de la serie M1, el M1 Max, que salió a finales de 2021.

Si se comparan estas cifras con las obtenidas por el iMac anterior –que salió al mercado a inicios de 2021–, el diferencial de rendimiento es significativo. La puntuación de la nueva versión es un 50% superior en la prueba multinúcleo y un 40% en la prueba mononúcleo.

En el caso de la GPU, la evolución es también notable. En el test para GPUs de Cinebench 2024, la puntuación obtenida por el Apple M3 es casi el triple de la registrada por el Apple M1. Evidentemente, queda lejos de lo mejor del sector, como la serie 4000 de Nvidia, pero no debemos perder de vista que este chip ha sido desarrollado para equipos de consumo, no para equipos de alto rendimiento como los que montan tales gráficas. Esa es una batalla que le corresponde a los M3 Pro, M3 Max y, en el futuro, también al M3 Ultra –si llega a existir en algún momento–.

En la práctica, todas estas cifras se traducen en un rendimiento exquisito en todo momento. La suite de Adobe Creative Cloud –Premiere Pro, Photoshop, etc.– funciona con bastante agilidad, por ejemplo. Incluso al trabajar con extensas bibliotecas de archivos RAW o proyectos de Premiere Pro de metraje complejo.

Todo ello, además, de manera silenciosa. El grueso del tiempo, el ventilador del iMac con el chip M3 permanece apagado o funcionando a revoluciones tan bajas que son inaudibles. Cuando sí entra en funcionamiento, el diseño de Apple se traduce en un sonido mucho menos intrusivo que el de la mayoría de PCs. Sorprende que un equipo tan delgado y estético gestione con tanta eficiencia el calor aún cuando se le exige lo máximo al chip M3.

La experiencia con el nuevo iMac M3, más allá del procesador

Dejando al margen el chip M3, este iMac es, básicamente, el mismo equipo que en 2021. Y eso no es una mala noticia, pues la base que Apple estableció aquel año era realmente buena.

Todo empieza con la pantalla de 24 pulgadas con resolución 4,5K, la cual da una experiencia fantástica. Imágenes nítidas, una excelente calibración de color –como suele ser habitual en Apple–, nivel de brillo acorde a los estándares de su gama (500 nits), soporte para el espacio de color DCI-P3, tecnología True Tone para adaptar la tonalidad de la pantalla a las condiciones ambientales… Poco más se le puede pedir considerando el mercado al que trata de apelar este iMac.

Alrededor de este panel encontramos un marco blanco acompañado de una franja de color en la parte inferior. Esta "barbilla" tiene tanto fans como detractores. Lo que sí es innegable es que esta determina su personalidad y le diferencia de cualquier otro all-in-one. Es, en cierto modo, un efecto muy similar al del notch o la isla dinámica del iPhone. Si lo tiene, es muy probable que sea de Apple.

Donde no existe debate es en el diseño de la parte posterior. Es fantástico. Y, además, se puede tintar de diversos colores para que el iMac sea una parte más de la decoración de la habitación.

Otro rasgo característico del iMac con chip M3 es la delgadez de su cuerpo. Al verlo, a veces pienso: "¿Cómo puede caber tanta tecnología en un chasis tan fino?". Inmediatamente después, mi lado racional se activa y razona: "Trabajas con un MacBook Air que es aún más delgado y reúne también una gran cantidad de tecnología". No obstante, me resulta curioso que, incluso una persona como yo, habituada a estar rodeada de todo tipo de equipos modernos, le siga llamando la atención.

En lo que a conectividad se refiere, existen dos versiones del iMac:

  • La primera cuenta únicamente con dos puertos Thunderbolt / USB-C 4. Estos sirven para conectar dispositivos de almacenamiento externo, pantallas, etc.
  • La segunda incorpora los dos puertos Thunderbolt / USB-C 4, otros dos puertos USB-C 3 y un puerto Ethernet Gigabit integrado en el cable de alimentación. El teclado de esta versión, además, viene de serie con Touch ID.

En el plano de la conectividad inalámbrica, eso sí, no existen diferencias. Los dos dan la bienvenida tanto al Wi-Fi 6E como al Bluetooth 5.3, lo cual supone un leve avance respecto a la generación previa del iMac. Esto no tiene demasiado impacto en el corto plazo, pero sí asegura un mejor envejecimiento de la máquin

Por último, el iMac con M3 conserva el sistema de seis altavoces de la versión previa, el cual ofrece una experiencia realmente buena. De hecho, probablemente sea el all-in-one con mejor sonido del mercado. Junto a este set de altavoces se encuentra una toma de auriculares de 3,5 milímetros, un set de 3 micrófonos y una cámara frontal con resolución Full HD. Esta última cumple satisfactoriamente con su cometido, sobre todo gracias al ISP dedicado, que enriquece el resultado final mediante diversos algoritmos. No obstante, sí creo que empieza a ser el momento saltar a la resolución 4K tanto en este como en el resto de ordenadores de la marca.

¿Debo comprar este iMac?

El iMac con procesador M3 es, básicamente, el mejor all-in-one que existe en estos momentos en el mercado. Ningún otro equipo ofrece esta combinación de diseño, eficiencia, potencia, calidad de construcción y atención al detalle.

El procesador M3 supone un avance significativo en todos los sentidos. Superior, incluso, a lo que yo mismo esperaba. Y, junto con el sistema de refrigeración del iMac, entrega una experiencia brillante en todo tipo de situaciones. Si a eso le sumas la fórmula ganadora de la generación previa (una pantalla de gran calidad, un cuidado diseño, un sistema de altavoces fantástico, etc.), el resultado es un producto redondo.

Solo tengo un "pero" respecto a este iMac: el elevado coste de los incrementos de memoria. Pasar de 8 GB de memoria unificada (RAM) a 16 GB aumenta el precio del iMac en 230 euros. Y lo mismo sucede si se quiere pasar de 256 GB a 512 GB de almacenamiento. Es cierto que las memorias de Apple difieren levemente de las presentes en los PCs convencionales, pero, incluso teniendo esa particularidad en consideración, el coste es bastante alto.

Por lo demás, como decía, es un equipo extraordinario. Todo aquel que busque una máquina estética, poderosa y confiable con la que trabajar a diario, encontrará en este nuevo iMac con procesador M3 una opción fantástica y sin fisuras.

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