En cada uno de los cuatro episodios de la docuserie Madoff: El monstruo de Wall Street se habla con frecuencia de la personalidad de Bernie Madoff. De su inteligencia, habilidad financiera, conocimiento en profundidad del mundo de Wall Street. De hecho, es evidente que el director Joe Berlinger intenta dejar claro que, precisamente, su habilidad intelectual es el arma de este criminal.

De la misma manera que otros estafadores, Madoff encontró una grieta en el sistema. Y la aprovechó a su favor. Pero, mucho más interesante todavía, logró crear una forma de enfrentarse a la resistencia de sus víctimas ante el riesgo bursátil gracias al carisma.

Se trata, sin duda, de una línea común con los más recientes documentales que profundizan acerca de estafadores. Pero, en el caso de Madoff: El monstruo de Wall Street, es mucho más evidente el hincapié en la forma en que la discreta manipulación es el centro del delito. Después de todo, el inversor logró engañar a todo tipo de personas a fuerza de su capacidad para convencer.

Madoff: El monstruo de Wall Street

En cada uno de los cuatro episodios de la docuserie Madoff: El monstruo de Wall Street se habla con frecuencia de la personalidad de Bernie Madoff. De su inteligencia, habilidad financiera y del mundo de Wall Street. De hecho, es evidente que el director Joe Berlinger intenta dejar claro que su habilidad intelectual es el arma de este criminal. De la misma manera que otros estafadores, Madoff encontró una grieta en el sistema. Y la aprovechó a su favor. Pero, mucho más interesante todavía, logró crear una forma de enfrentarse a la resistencia de sus víctimas ante el riesgo bursátil gracias al carisma.

Puntuación: 4.5 de 5.

Engañar, triunfar y seguir: el método en Madoff: El monstruo de Wall Street

Según Belinger, el punto más fuerte de Madoff fue su intuitiva capacidad para fascinar y seducir a todo tipo de personas. Convencerles de que era tan confiable como para invitarles a correr un tipo de riesgo bursátil bajo su aval. Más allá de sus habilidades para mentir o disimular, Madoff era consciente de que un esquema Ponzi funciona sobre la posibilidad del atrevimiento. 

La docuserie Madoff: El monstruo de Wall Street muestra la forma en que el criminal lograba crear una versión retorcida sobre la confianza que resulta desconcertante. La forma en que podía vencer la resistencia y la prudencia natural de cualquiera de sus víctimas. De avanzar para romper sus defensas y lograr imponer su punto de vista sobre lo que lo financiero podía ser.

Bernie Madoff, detrás de la máscara del financiero

No se trataba solo de una estafa. También era un medio de control. Para su primer y segundo capítulo, Madoff: El monstruo de Wall Street deja claro lo complicado que resultaba, para cualquiera, resistirse a la influencia de Madoff. A su asedio comedido pero imparable. A la condición de mentor que erigía para sí mismo en cualquier tipo de relación de negocios. “Era un maestro, un guía, un hombre que sabía lo que hacía”, dice uno de los estafados.

Berlinger logra generar con habilidad un discurso brillante sobre cómo la estafa es algo más que una combinación de puntos de engaño. En realidad, es un juego de puntos de vista acerca de la realidad, en el que las víctimas llevan todas las de perder. “Era prácticamente imposible resistirse a él”, comenta alguien. “Madoff podía hacerte pensar que era todo lo que necesitabas para triunfar”.

Madoff: El monstruo de Wall Street y la estafa como forma de vida

Madoff: El monstruo de Wall Street deja claro cuán despiadado llegó a ser Madoff. La docuserie explora su vida y su carrera sin caer en exageraciones, pero sin olvidar la forma en que la historia reciente lo recuerda. El inversor emerge del relato como hombre en busca de su lugar en el mundo y, después, como ejemplo del triunfo norteamericano.

Madoff: el monstruo de Wall Street

Lo más singular es el pensamiento de que un hombre que se convirtió en el financiero más destacado de Wall Street no tenía motivos para el delito. Un punto que el documental deja traslucir y que lleva a la cuestión más urgente de la premisa. Entonces, ¿por qué lo hizo? ¿Qué impulso lo condujo a cometer un tipo de delito que ponía en riesgo todo lo que había logrado hasta entonces?

No hay respuestas sencillas para algo semejante, aunque Madoff: El monstruo de Wall Street intenta brindarlas. La exploración sobre la carrera y el resonante nivel de triunfo del inversor se convierten en un recorrido por espacios complicados. ¿Cuándo el dinero se convierte en una forma de poder absoluto?

Las esquinas más oscuras de Wall Street

Joe Berlinger insiste en la posibilidad de que Madoff sabía cómo utilizar sus habilidades y lo hizo con una maliciosa capacidad para la trampa. Al mismo, muestra cómo el criminal jamás se detuvo, incluso cuando el daño a sus víctimas fue total. ¿Qué impulsa a un proceder semejante?

Madoff: el monstruo de Wall Street, serie de Netflix

La pregunta gravita sobre la premisa del documental y profundiza en el ámbito que rodeó a Madoff. Al Wall Street que pasó de década en década, con cada vez más herramientas para hacer más sencillo el robo. El aumento en las acciones, las mesas de dinero y, al final, la protección legal a figuras financieras. Madoff: El monstruo de Wall Street es un recorrido por los lugares más retorcidos y extraños del mundo bursátil de EEUU.

La verdad sale a la luz en Madoff: El monstruo de Wall Street

En medio de una abundancia financiera cada vez más notoria, Madoff encontró un mecanismo casi infalible para robar. La docuserie Madoff: El monstruo de Wall Street muestra su evolución de figura notable a “dios de las finanzas”, lo que atraviesa incluso los terrenos de la filantropía. La figura del delincuente se vuelve más turbia a medida que sus herramientas para estafar se hacen más sofisticadas. Algo que el documental muestra en una especie de caída en la oscuridad bien construida y mejor narrada.

Serie de Netflix Madoff: el monstruo de Wall Street

Al final, el llamado “sociópata financiero” — término que se utiliza en el documental — se convierte en un monstruo. Uno que todavía es capaz de sonreír, estrechar la mano e incluso engañar a la comunidad judía a la que pertenecía. Para su última hora, Madoff: El monstruo de Wall Street busca retratar el horror detrás de un tipo de robo que destroza la buena voluntad de la víctima. Quizás el punto más inquietante que la docuserie deja como lección.

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