Voy a empezar pidiendo ayuda a ChatGPT. Por ejemplo, vamos a probar a pedirle lo siguiente: «Dime cómo empezarías un artículo periodístico hablando de los avances en Inteligencia Artificial que se va a publicar el día de Navidad. Es decir, que consiga que los lectores se entretengan a pesar de que podrían estar abriendo regalos o comiendo turrones o dulces».

Esta es su respuesta:

Podrías empezar el artículo de la siguiente manera:

«¡Feliz Navidad! Aunque es un día para disfrutar con la familia y los amigos, también es una oportunidad perfecta para reflexionar sobre los avances que hemos logrado en el campo de la Inteligencia Artificial (IA) durante el último año. Desde el aprendizaje automático que nos permite detectar patrones y predecir resultados a partir de grandes conjuntos de datos, hasta los robots que están comenzando a colaborar con nosotros en tareas cotidianas, la IA está revolucionando la forma en que vivimos y trabajamos.

Aunque a veces puede ser difícil seguir el ritmo de todos los avances, a continuación te presentamos algunos de los hitos más destacados en el campo de la IA durante el último año. ¡Esperamos que te entretengas leyendo mientras disfrutas de tus dulces navideños!» La IA generativa (inteligencia artificial) se refiere a los algoritmos de aprendizaje automático que pueden generar datos nuevos, nunca antes vistos, basándose en patrones y características aprendidos de un conjunto de datos.

ChatGPT

Aunque la denominada Inteligencia Artificial generativa existe desde hace ya un tiempo, 2022 será recordado como el año en que surgió con un impacto cultural. El año en el que todo el mundo que quiso pudo experimentar su potencial.

Pruebas con IA
La respuesta de ChatGPT

Echar la vista atrás ahora supone un vértigo terrible si se tiene en cuenta su evolución. En enero de 2021, DALL-E, de OpenAI, nos mostraba cómo podía hacer experimentos con un aguacate. Seguramente en un tiempo esa ‘silla de aguacate’figure en varios museos. 

Un año después, DALL-2 nos hizo pensar qué narices estaba pasando. Midjourney, Stable Diffusion (de código abierto) y las propias alternativas de Meta o Google acabaron de completar el cuadro.

Pensábamos que la IA comenzaría ayudándonos a realizar tareas tediosas o mecánicas, y resultó que al final lo que mejor ha empezado a hacer son tareas creativas. El lado más libre del cerebro humano reflejado en una máquina.

Pero, cuando pensábamos que las IA de imágenes serían suficiente, el curso ha acabado con el lanzamiento en público de ChatGPT, también de OpenAI, el centro de investigación —dirigido por Sam Altman, cofundado entre otros por Elon Musk, y muy invertido por Microsoft—. De nuevo, fue sorprendente. Una especie de oráculo al que preguntar cualquier cosa (de momento anterior a 2021) y que, aunque con fisuras —se equivoca y le hemos pillado— es capaz de solucionar muchas tareas elevadas, desde resolver problemas de programación a escribir textos con bastante calidad.

Pensábamos que la IA comenzaría ayudándonos a realizar tareas tediosas o mecánicas, y resultó que al final lo que mejor ha empezado a hacer son tareas creativas

Los retos y las preguntas, obviamente, no son pocos. Sectores enteros como la fotografía de stock o incluso Google, que ha visto cómo su propio oráculo en forma de buscador puede tener un nuevo rival importante, se han puesto en alerta.

En el horizonte, es importante ver también cómo estas nuevas tecnologías reconfiguran o no los juegos de poder a gran escala en el mundo tecnológico. Apple, por ejemplo, parece estar dejando pasar el tren. Meta y Google tienen claro interés, especialmente el segundo. Microsoft está claramente metido de lleno. Amazon, mira atenta con cierta distancia.

Un año 2022 que habla en futuro para la IA

Alegoría de la creación de Internet, creada por DALL-E 2
Alegoría de la creación de Internet, creada por DALL-E 2

Intentar repasar todos los avances de la Inteligencia Artificial este año es quizá una labor absurda, ya que sus principales hitos están más encaminados al futuro que al presente y, ya no digamos, a un año que acaba. Hablar de sus implicaciones, es eterno. Solo el tiempo dirá cómo afecta al empleo, a la cultura, al arte, o incluso al propio carácter general.

Pese a esto, además de la apertura de ChatGPT el pasado 30 de noviembre, que dio acceso a cualquier persona con un mínimo de curiosidad a descubrir, hay otra fecha vital. En agosto, Stable Diffusion se lanza al público como modelo de código abierto.

Para el futuro de la IA generativa, no se puede subestimar la importancia de que Stable Diffusion sea de código abierto. Precisamente por esos juegos de poder que se puedan a futuro y que comentábamos unos párrafos arriba.

Stable Diffusion es un modelo de texto a imagen de código abierto lanzado por una colaboración de Stability AI, CompVis LMU y Runway con el apoyo de EleutherAI y LAION.

Desde su lanzamiento el 22 de agosto, hemos visto aparecer una cantidad increíble de herramientas artísticas de IA casi a diario. Desde sitios web a cuadernos de Google Colab, pasando por plugins, módulos y aplicaciones móviles.

Es la base sobre la que se ha cimentado gran parte de las aplicaciones que se han vuelto masivas.

La aplicación móvil de Lensa.ai, que crea retratos digitales a partir de fotos, ha tenido más de 17 millones de descargas, principalmente gracias a su función Magic Avatars, que permite hacer de nuestros rostro un personaje cualquiera usando IA.

La app AI Time Machine de MyHeritage, una herramienta de inteligencia artificial que sitúa tu imagen en diferentes contextos históricos, ha generado ya más de 50 millones de imágenes.

Tanto Lensa como MyHeritage utilizan Stable Diffusion como modelo generativo de IA.

Pero también cabe recordar que toda esta locura empezó con otra IA…

DALL-E 2 de Open AI se lanzó en versión beta el 20 de julio a unas 200 personas (artistas, investigadores y usuarios de confianza) y se enviaron invitaciones a un millón de personas en lista de espera.

La demanda de acceso fue abrumadora, y DALL-E 2 se lanzó oficialmente al público el 28 de septiembre. En noviembre, más de 4 millones de usuarios generaban unos tres millones de imágenes al día con DALL-E 2. 

No se puede obviar tampoco el peso de Midjourney, seguramente la IA más refinada en cuanto a sus diseños y también muy accesible al estar vinculada a Discord.

Volvemos, para acabar, con el protagonista inicial de este artículo. No sabemos durante cuánto tiempo ChatGPT seguirá siendo gratuita. Se estima que sus servidores podrían costar 1.000 millones de dólares al año. Pero su apertura al público también es la forma más rápida que tiene OpenAI de entrenarlo a la fuerza.

Lo que lo diferencia de otros chatbots de IA es lo bien que responde utilizando texto en lenguaje natural, su capacidad para recordar y responder, y lo bien que escribe artículos, código y una plétora de casos de uso con los que la gente ha estado experimentando.

ChatGPT está suponiendo para mucha gente un nuevo campo de experimentación. Algo tan nuevo como la primera conexión a internet. La primera vez que entramos en Wikipedia.

Y, de todo esto, no teníamos ni idea ni lo esperábamos hace solo un año. Quién sabe lo que habrá pasado a finales de 2023, seguramente con alguna IA de audio y video como nuevos protagonistas, los dos siguientes campos de la creación humana que la IA parece encaminada a conquistar a su manera.

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