Tecnología mediante, una de las industrias que más ha evolucionado en los últimos años es la del entretenimiento. Dentro de ella, el cine puede que sea el área que más cambios experimentó. Los formatos han evolucionado. Los recursos para la realización también han mutado. Las audiencias se han transformado. En resumen: la forma de entender el negocio fue cambiando y, con ella, la forma de ofrecer las producciones. Sobre esto último, el actor Matt Damon reflexionó en el programa First We Feast.

Fue un breve comentario compartido con el ancla del programa, Sean Evans, mientras comían unas alitas de pollo, como parte del performance que se produce dentro de First We Feast. Mientras degustan los bocados, Matt Damon y el presentador intercambian ideas. Desde aquellas asociadas con su carrera, como el hecho de haber filmado Invictus (2009), hasta otras reflexiones vinculadas con su forma de entender la industria del cine. 

Uno de los comentarios reveladores en relación con el sector, fue el siguiente, a propósito de la pregunta sobre por qué ya no se hacen las películas como antes: “El DVD era una parte importante de la industria en nuestro momento. La evolución tecnológica lo hizo obsoleto. Las películas que solíamos hacer tenían una inversión considerable porque, dentro de seis meses, parte de esa apuesta se vería reintegrada a través de la venta de DVD’s. Era como un segundo lanzamiento. Cuando eso se dejó de hacer, cambió el tipo de películas que hacíamos”.

La —casi— extinción del mencionado formato alteró parte de la estructura de negocio, siendo necesario que la producción tuviera garantizado un monto de dinero superior para poder avanzar con el proyecto. En caso contrario, no se avanzaba con el mismo. Esto no ocurría antes, con la opción de DVD como una alternativa para seguir generando ingresos y así compensar el elevado gasto inicial. Por tanto, se redujo el margen de error y, de alguna manera, de invención en relación con el cine, según lo que se puede interpretar de su comentario.

Matt Damon, el reto de Invictus
y una anécdota deportiva

Cuando el actor repasó parte de su carrera en el programa, encontró que uno de los aspectos más complicados fue el acento que tuvo que dar a Francois Pienaar, el personaje que interpretó en Invictus. El actor dijo: “El acento sudafricano es el polo opuesto al estadounidense. Si tú dices “estaré de vuelta pronto”, la forma en la que tu lengua va hacia adelante, en la versión estadounidense, es distinta a cuando debes retraer en el otro caso. Entonces, es algo tipo: ‘¿cómo carajo es posible esto?’. Necesité mucha práctica para lograrlo. Lo tomé como parte del trabajo”.

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Durante el programa, y en línea con el fondo deportivo de Invictus, Matt Damon también compartió una anécdota durante un partido de Boca Junios. Ese es el equipo de su esposa, la argentina Luciana Barroso. En una visita al país natal de su pareja, el actor le consultó al tío de su esposa sobre la posibilidad de ir a ver al equipo en las semifinales de un torneo. Entonces, el señor le dijo, con rostro serio y meditabundo: “Podemos ir… Podemos ir… Sin niños ni mujeres”.

La reacción del intérprete fue: “‘¿Qué? ¿Cómo que no podemos ir con ellos?’. Bueno, lo entendí cuando fuimos porque había tres barreras de policías, que tenía distintos equipos de seguridad. Tuvimos que avanzar a través de ellos. Había una separación inmensa entre dos zonas de la cancha por temor a que pudieran agredirse. Cuando el partido terminó, esperamos alrededor de 45 minutos para poder salir. Es lo más loco que he visto”.

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