Persuasión, nueva película de Netflix, se estrenó y como se temía decepcionó a buena parte de los fanáticos de Jane Austen. Se trata de una obra confusa, con una pésima cinematográfica y peor guion. El resultado es una colección de desatinos que enfureció a los incondicionales de la escritora británica e incluso a los fanáticos del drama de época. La adaptación carece de la emblemática connotación sobre el fino instinto de Jane Austen para narrar la época que le tocó vivir. A la vez, es un conjunto de desatinos con respecto cinematográficos. Al final, el intento de Netflix por llevar el drama de época a un nuevo público se convirtió en un desatino mayúsculo. 

A medio camino entre las innovaciones de discurso de Los Bridgerton y con un erróneo añadido al estilo de Fleabag, Persuasión carece de personalidad. Y lo que es más preocupante aún para los fanáticos, se sostiene sobre un argumento blando creado para ser mucho más consumible que la obra original. Al final, es una comedia romántica sin tono específico, genérica y con una mediocre puesta en escena.

De modo, que quizás es un buen momento para profundizar en otros films basados en la obra de Jane Austen. A la vez, analizar en qué falló Netflix en su intento de adaptación. ¿Se trata de una percepción deslucida y superficial sobre la obra de la escritora? O por el contrario, ¿intentó la plataforma una ambiciosa visión sobre el tema que pudiera entablar vínculos con nuevas generaciones?

Te dejamos cinco recomendaciones de películas basadas en la obra de Jane Austen, que te permitirán apreciar toda su profundidad y belleza. 

Sentido y Sensibilidad

Elinor Dashwood (Emma Thompson) solo está preocupada por su familia. Su hermana Marianne (Kate Winslet) sueña con el amor. Pero entre ambas cosas, hay una situación de considerable dureza que deberán afrontar. Cuando el padre de familia muera y deje a su hijo como heredero de la fortuna familiar, la vida de las Dashwood cambiará para siempre. Y no solo porque Elinor deberá dejar a un lado sus esperanzas y emociones para luchar, sino porque Marianne conocerá el lado más agrio del desencanto. Todo en medio de la campiña inglesa, vecinos fisgones y, al final, una gran historia de amor extraordinaria. O mejor dicho, dos. 

Esta magnífica pieza de arte dirigida por Ang Lee es quizás una de las mejores adaptaciones de Jane Austen de la historia del cine. Con guion de Emma Thompson, la película es una minuciosa mirada a la vida cotidiana en la Inglaterra de la Regencia. Pero también un tránsito apasionado y bien construido sobre el mundo emocional de sus personajes. La combinación de ambas cosas, crea una versión sobre la historia en varias dimensiones distintas de enorme elegancia. 

¿Para el recuerdo? La magnífica actuación de Alan Rickman como el Coronel Brandon, encarnación del amor galante, caballeresco y leal en su máxima expresión. 

Amor y amistad (versión del 2016) 

La adaptación del relato epistolar y póstumo de Jane Austen llegó al cine con una mirada burlona y deliciosa sobre el amor y el ingenio social. Pero más allá de eso, también es un recorrido brillante a través de la concepción sobre la identidad de las mujeres en una época complicada. Jane Austen, que jamás logró ver publicada la novela, convirtió a la historia original en una mirada inteligente sobre la pertenencia y los vínculos emocionales. A la vez, en una obra llena de humor que sorprende reflejar algo más complejo de lo aparente sobre la naturaleza humana. 

El director Whit Stillman logra brindar a la historia de la joven viuda Lady Susan Vernon (interpretada por Kate Beckinsale) un aire efervescente y dinámico. Pero a la vez, enlazar la idea sobre la conveniencia, la presión cultural y social en un punto más oscuro. El resultado es un film lleno de matices que analiza la concepción de lo femenino en una época complicada sin dramatismos. 

En lugar de eso, analiza la poderosa obra original desde la concepción de lo sensible, para dialogar con puntos disímiles de forma sutil. Desde la búsqueda de la identidad hasta el amor como panacea en una sociedad hostil. La película logra construir una versión sobre la belleza, el tiempo y lo singular, que sorprende por su sofisticación. 

Mansfield Park (versión de 1999) 

Fanny (Frances O’Connor) debe lidiar como puede con su condición de pariente pobre de una familia acaudalada. También con el peso de una sociedad a la que no puede complacer a pesar de sus intentos. En medio de todo este complicado escenario, el personaje aspira al amor. Pero tampoco está entre sus opciones. Mucho menos, cuando el peso de su vida y de sus decisiones convierten su futuro en una gran incógnita, incluso para sí misma. 

Mansfield Park es una obra nostálgica, pero que también logra que el brillante sentido del humor de Jane Austen se deslice incluso en sus escenas melancólicas. También, la película es un ejemplo puntual de una adaptación que logra vincular el período histórico con comentarios sociales pertinentes y contemporáneos. Todo sin perder su sentido de la emoción, lo sensible de sus planteamientos y su conexión con el bien, el mal y la pretensión de lo sensible. 

Con una puesta en escena pulcra y un recorrido brillante a través de sus personajes y dolores, Mansfield Park rinde honor al material de origen. También es un film inteligente que enlaza el sentido de lo moral con el destino. Un logro argumental mayor que la transforma en una maravillosa pieza de arte. 

Emma (versión del 2020) 

Emma (Anya Taylor-Joy) es rica, lista y está soltera. Pero por ahora, su mayor aspiración no es encontrar marido. O no de inmediato, lo cual es toda una sorpresa para la rígida sociedad inglesa en que le tocó vivir. Emma está convencida que el amor es un oficio y el matrimonio un punto de honor. De modo que hará todo para que su amiga Harriet (Mia Goth) logre el enlace de ensueño que sabe es imprescindible para su futuro. 

Pero mientras lo logra, Emma encontrará que no todo es tan sencillo en el mundo de los sentimientos. Y que ella misma tendrá que enfrentar lo complicado de comprender el largo recorrido hacia la felicidad. Con una puesta en escena extraordinaria y un apartado visual lujoso, la película de Autumn de Wilde es una celebración al espíritu de Jane Austen. También, una precisa obra visual y argumental que logra captar lo mejor de la obra original e incorporar elementos novedosos.

Todo, con un profundo respeto por la huella y la percepción de Jane Austen como escritora de considerable importancia en el mundo literario. Con su tono radiante, por momentos reflexivo, pero siempre elegante, Emma es una de las grandes joyas en las adaptaciones de Jane Austen. 

Orgullo y prejuicio ( versión 2005) 

El director Joe Wright tiene el extraño honor de haber dirigido un clásico romántico generacional casi por accidente. Wright no era la primera opción para llevar a cabo el proyecto. De hecho, la producción llegó a sus manos después de ser rechazada por varias productoras. Y solo llegó a la pantalla grande por el empeño del director de crear una obra “sublime” sobre un libro especialmente querido. El resto es historia. 

Esta adaptación de la novela homónima de Jane Austen no solo una de las más apreciadas por los fanáticos. También, una obra extraordinaria que toma el mejor de la historia y lo sublima para crear una atmósfera cálida, profunda y sincera. Cuando Lizzie (una jovencísima Keira Knightley) se enamora del extraño y distante Mr Darcy (Matthew Macfadyen) todo se volverá complicado en su vida. En especial, cuando esa condición del amor es una mirada consistente y poderosa sobre la identidad, el poder espiritual y la voluntad.

La producción aclamada por su cuidadosa reproducción de la época y magnífico guion, trascendió su identidad como curiosidad histórica. Convertida en un clásico de culto, también es un recorrido adecuado y elegante a través de la idea de una adaptación como homenaje. Algo que el film logra con peculiar sofisticación.