La década del 90 fue muy tumultuosa para Apple, que llevó al extremo la experimentación con dispositivos que salían de su catálogo tradicional de ordenadores. Por entonces, los de la manzana se metieron en el mundo de los PDA con el Newton y el MessagePad; también lanzaron una cámara fotográfica digital (Apple QuickTake), un reproductor de CDs (Apple PowerCD) y hasta un híbrido entre ordenador y televisor llamado Macintosh TV. Sin embargo, probablemente ninguno de ellos haya sido tan peculiar como el Twentieth Anniversary Macintosh, o TAM, de 1997.

Como pueden ver, el Twentieth Anniversary Macintosh impacta visualmente como ningún otro Mac de la era pre-iMac. Estamos hablando de un ordenador de escritorio súper delgado para los estándares de la época, que expandía el concepto de todo en uno al consumo multimedia. Esto se debe a que se lo podía utilizar como TV y radio FM, y también incluía un sistema de sonido desarrollado por Bose.

El equipo tuvo varias características singulares, algunas de las cuales han envejecido mejor que otras. Pero que quede claro: el TAM estuvo lejos de ser un éxito en el mercado, en especial porque era ridículamente caro. No obstante, se convirtió en símbolo de un período muy confuso de Apple, con la compañía casi al borde de la bancarrota y dependiendo del retorno de Steve Jobs para iniciar el camino a la recuperación.

El Twentieth Anniversary Macintosh nació para celebrar la historia de Apple

Twentieth Anniversary Macintosh | Apple | TAM
Jerry Seinfeld y su TAM, en la novena temporada 'Seinfeld' | Crédito: Product Placement Blog

La idea detrás del Twentieth Anniversary Macintosh nació en 1996, cuando los por entonces ejecutivos de Apple decidieron crear un equipo que celebrara los 20 años de historia de la compañía. El mismo se presentó en la MacWorldExpo de enero de 1997 y salió a la venta un par de meses más tarde, en marzo.

Además de su llamativo diseño, el TAM incorporó una pantalla LCD de 12,1 pulgadas y una resolución máxima de 800 x 600 pixeles. Bajo el capó, en tanto, ofrecía un disco duro de 2 GB, un procesador PowerPC 603e con una velocidad de 250 MHz —que se podía actualizar por uno alternativo de hasta 400 MHz— y una memoria RAM de 32 MB, expandible hasta 128 MB.

En el frente estaban el lector de CDs y los botones para cambiar entre ordenador y televisor, y controlar el volumen y los canales. El costado derecho cobijaba la unidad de disquete SuperDrive, mientras que en la parte trasera se ubicaban los demás conectores, incluidos los de radio y TV. En cuanto a software, se lanzó con System 7 y se actualizó hasta la versión 9.1.

El teclado también era muy llamativo. El mismo incluía un reposamanos forrado en cuero con un trackpad que se podía desacoplar para reubicarlo según conveniencia; además, al dar vuelta el teclado se obtenía un injerto que permitía cubrir la brecha que quedaba en el reposamanos si se quitaba el control táctil. Y, como no podía ser de otra manera, el Twentieth Anniversary Macintosh incluía un control remoto.

Ahora bien, lo que más miradas acaparaba era la inmensa "unidad base" con forma de cilindro. La misma contenía la fuente de alimentación externa y también oficiaba como subwoofer del sistema de sonido desarrollado por Bose; se conectaba al TAM a través de un grueso cable que por entonces era conocido como "cordón umbilical".

Aquí puedes ver un unboxing bastante reciente del equipo:

Un precio prohibitivo

Se estima que se fabricaron unas 12.000 unidades del TAM, aunque se desconoce cuántas se vendieron realmente. Lo cierto es que el híbrido entre ordenador y centro multimedia se lanzó a un precio altísimo, incluso para los estándares actuales. Cuando el Twentieth Anniversary Macintosh debutó en Estados Unidos costaba 7.500 dólares, aunque en principio se especuló con que podía estar cerca de los $10.000.

¿Lo verdaderamente peculiar? Quienes estuviesen dispuestos a pagar semejante cantidad de dinero recibirían el equipo en su domicilio, con un técnico destinado a instalarlo y ponerlo en funcionamiento. Incluso se dice que Apple enviaba el ordenador en limusina y el técnico realizaba su trabajo en esmoquin; aunque no queda del todo claro si realmente fue así o si la historia se exageró con el paso de los años.

Lo cierto es que la baja demanda del Twentieth Anniversary Macintosh obligó a la compañía a reducir drásticamente su precio. Al punto tal que el ordenador llegó a venderse por debajo de los 2.000 dólares antes de su descontinuación en marzo de 1998.

Atención al detalle ante todo

Twentieth Anniversary Macintosh | Apple | TAM
Crédito: YouTube

Una característica llamativa del TAM es que se podía encender de tres formas: utilizando el control remoto, con el botón ubicado en la parte trasera del ordenador o con la tecla dedicada ubicada en la esquina superior derecha del teclado.

En tanto que la placa madre y los demás componentes eran accesibles fácilmente desde la parte trasera del equipo. Apple permitía ampliar las funciones del equipo con módulos que se vendían por separado, como el de Ethernet, por ejemplo.

Pero incluir nuevos componentes tenía una contra: como el espesor del equipo aumentaba, ya no se podía utilizar la tapa de la carcasa original. Para subsanarlo, la compañía incluía una versión alternativa con una especie de joroba que permitía acomodar el hardware adicional. Se perdía delgadez, pero se preservaba la línea de diseño.

Detrás de una de las tapas secundarias, también en la parte trasera, se incluían ganchos para una óptima gestión de cables al utilizar algún puerto extra. Mientras que debajo del teclado no solo aparecía el ya mencionado injerto para el reposamanos, sino también un sistema de surcos para ordenar el cable del trackpad y evitar que se enrede.

Como ya dijimos, el Twentieth Anniversary Macintosh no ha sido pasión de multitudes. Sin embargo, ha sido parte de la rica historia de Apple y se ha convertido en objeto de deseo para coleccionistas y fanáticos de la marca.