Elon Musk ha reunido a un variopinto grupo de inversores dispuestos a financiar la compra de Twitter por 44.000 millones de dólares. El listado va desde Larry Ellison, el cofundador de Oracle, hasta el polémico fondo soberano catarí, pasando por nombres más o menos conocidos. Pero más allá de las distintas procedencias, todos van encolumnados detrás de una misma misión: otorgar el financiamiento necesario para que el CEO de Tesla y SpaceX logre su cometido y obtenga el control sobre una de las redes sociales más importantes del mundo.

Queda claro que ninguno de los involucrados está echando millones de dólares a un pozo en común por amor al arte. Cada parte intentará sacarle rédito a esta histórica negociación; algunos lo pensarán en términos netamente económicos, pero otros buscarán algo más que una mera retribución financiera. Aquí creo que es interesante centrarse en dos nombres en particular, Binance y a16z. Y no solo por las importantes cifras que destinan a esta causa, sino por cómo pueden involucrar a Elon Musk en un tema que ambas compañías consideran crucial, pero que el empresario siempre ha desestimado: el desarrollo de la web3.

Elon Musk no ha tenido tapujos a la hora de expresarse contra la iniciativa de una internet descentralizada. Y lo ha hecho a lo Elon Musk, a través de Twitter. En diciembre de 2021, el CEO de Tesla y SpaceX tuiteó "La web3 suena a basura", en respuesta a un hilo de Sam Altman sobre el flujo de inversiones en este tipo de proyectos y los posibles niveles de retorno.

No contento con el impacto inicial de sus declaraciones, días más tarde redobló la apuesta. "¿Alguien ha visto la web3? No puedo encontrarla", dijo, y las respuestas no se hicieron esperar.

Billy Markus, creador de Dogecoin, la criptomoneda fetiche del magnate, respondió al tuit con el GIF de un hombre con la cabeza metida en un inodoro. "Está en algún lugar por aquí", agregó; y la respuesta de Elon Musk fue aún menos sutil: "Sigue adelante. Está por allí, en alguna parte", con la animación de una persona yéndose de cuerpo entero por el retrete.

Y como para echar más leña al fuego, Jack Dorsey también hizo su aporte en el intercambio. "Está en algún lugar entre la a y la z", indicó, en una clara referencia a a16z, la firma de capital de riesgo de Marc Andreessen y Ben Horowitz, que en los últimos tiempos ha volcado dinero a raudales en proyectos vinculados a la web3.

De hecho, cuando el propio Andreessen bloqueó al fundador de Twitter en la red social, Dorsey no dejó pasar la oportunidad para burlarse. "Estoy oficialmente baneado de la web3", publicó por entonces.

Que Elon Musk vea la web3 con otros ojos, el desafío de a16z y Binance

Binance y a16z están en el Top 5 del listado de inversores que ha reunido Elon Musk para comprar Twitter. El exchange de criptomonedas ha comprometido un aporte de 500 millones de dólares, en tanto que Andreessen Horowitz otorgará $400 millones. Los únicos otros que han aportado más son Larry Ellison ($1.000 millones), Sequoia Capital ($800 millones) y VyCapital ($700 millones).

Y el debate sobre la web3 y el futuro rol de Twitter en su desarrollo tiene todo para convertirse en un tema cotidiano. Al fin y al cabo, Changpeng Zhao (CZ), CEO de la plataforma de intercambio de criptoactivos, lo manifestó públicamente. "Estamos emocionados de poder ayudar a Elon a realizar una nueva visión para Twitter. Esperamos poder desempeñar un papel en la unión de las redes sociales y la web3, y en la ampliación del uso y la adopción de la tecnología cripto y blockchain", explicó.

En declaraciones a Financial Times, CZ también dijo que el aporte de Binance es más "un cheque en blanco" que una inversión planificada minuciosamente. Sea como sea, la compañía ha salido desde el vamos a tratar de marcar la agenda de cara al futuro.

Por el lado de a16z, las referencias en torno a la inversión quedaron en manos de Ben Horowitz, quien si bien no se refirió específicamente al caso de la web3, sí publicó un hilo enumerando algunos de los motivos por los cuales la empresa decidió hacer su aporte para la compra de Twitter. "Invertimos, porque creemos en la visión de Ev [Evan Williams] y Jack de conectar el mundo, y creemos en la brillantez de Elon Musk para finalmente convertirlo en lo que estaba destinado a ser", expresó.

No obstante, es imposible no imaginar que Andreessen Horowitz planea poner su interés por la web3 sobre la mesa ni bien se complete la adquisición. Al fin y al cabo, la firma de capital de riesgo no teme en demostrar que se ha lanzado de cabeza a la iniciativa de una internet descentralizada. Su sitio web es una clara prueba de ello.

Uno de los desafíos que afrontará Elon Musk será equilibrar los aportes económicos y los intereses de terceros con sus propias ideas sobre Twitter. En el caso específico de la web3, el magnate sudafricano ya ha dejado en claro que no es fanático de la iniciativa; pero el solo hecho de que dos de sus principales inversores sí tengan interés en la materia debería ser motivo suficiente para que, al menos, escuche qué tienen para decir al respecto. De allí a que suceda es otra historia, por supuesto.