Si te lo preguntabas, el rumor es cierto. Los aviones F/A-18E Super Hornet que formaron parte de la producción y filmación de Top Gun: Maverick pertenecen al Gobierno estadounidense. Al parecer, el estamento militar y aeronáutico del país no tuvo inconvenientes en permitir su uso para la película. Pero con una condición: el estudio pagó 11.374 dólares por hora por cada uno de los aparatos. Además, agregó cláusulas especiales. El Gobierno de EE.UU. dejó claro que el actor, conocido por su afición a participar en escenas de alto riesgo, no podía tocar los controles de los aviones.

Por supuesto, se trata de una precaución extra para mantener la integridad de los activos utilizados en Top Gun: Maverick. Tom Cruise se ha hecho famoso por llevar a cabo las escenas de acción con el mayor realismo posible. En especial, en la saga Misión Imposible ha dejado en claro que la prioridad es que pueda realizar las tomas de acción sin ayuda alguna. De modo que, la posible intención del actor de pilotar uno de los de F/A-18E Super Hornets en pantalla podría haber resultado tentadora. En lugar de eso, tuvo que conformarse en familiarizarse con controles y el espacio de vuelo. 

Top Gun: Maverick, que aborda desde el realismo su argumento, se grabó a bordo del USS Abraham Lincoln en agosto de 2018. Para sus principales escenas se utilizaron tomas de ejercicio de entrenamiento que involucró al avión de combate militar F-35C Lightning II. Otra parte de la producción se llevó a cabo en Naval Air Station Lemoore en el centro de California. Entre ambas localizaciones, la película insistió en poner el definitivo toque de realismo que convierte a la película en un espectáculo visual asombroso. 

Tom Cruise y sus especiales exigencias para la película

A pesar de eso, Cruise exigió que todos los actores involucrados en el proyecto de Top Gun: Maverick tuvieran al menos una experiencia en vuelo. En especial, para experimentar lo que podría ocurrir a un piloto que opera bajo la tensión de inmensas fuerzas gravitatorias. Parte de la dinámica de la película, incluye profundizar en la experiencia de los pilotos, por lo que la insistencia tiene un sentido concreto. Ya en 1986 , Cruise voló un jet en la versión original de Top Gun, dirigida por Tony Scott. 

tom cruise

Al final, al actor se le permitió volar pero en compañía de pilotos especializados. Según Glen Roberts, jefe de la oficina de medios de entretenimiento del Pentágono, se llegó a una solución intermedia que aseguraba el vuelo. ¿La razón? Hay una prohibición directa que personal no militar pueda tener acceso al armamento militar norteamericano. Con todo, los actores de Top Gun: Maverick viajaron detrás de los pilotos de un F/A-18F. Y eso, solo después de aprobar un entrenamiento básicos sobre cómo ejectar en caso de emergencia y cómo sobrevivir en el mar.

Roberts, que durante las últimas semanas detalló la producción entre aviones, portaaviones y bases militares también dejó claro otro punto caliente. Según sus palabras, los verdaderos pilotos de Top Gun no son engreídos, petulantes y mucho menos transgresores. En realidad, son funcionarios cuidadosamente entrenados para respuestas específicas en la Naval Air Station Fallon en Nevada, el sitio de la escuela Top Gun real.

Además, reveló un dato de interés. Toda la película que utilice instalaciones y armamento militar estadounidense, “necesita defender la integridad de las fuerzas armadas”. En otras palabras, dejar claro que todo lo que forma parte de los activos militares del país está al servicio de la nación y los civiles

Puntos en claro para Top Gun: Maverick 

En la nota de producción de Top Gun: Maverick, Paramount Pictures agregó que Tom Cruise creó su propio programa de entrenamiento. Y eso incluyó, durante los meses de filmación, tomar en cuenta la disciplina de los rigores del personal militar. Eso permitió al joven elenco no solo sensibilizar con sus personajes, sino con los verdaderos pilotos que deben representar. 

Top Gun: Maverick

El estudio también detalló, que se utilizó para las grabaciones el El Super Hornet, un jet conocido como el “Rhino”. Eso permitió que los actores y el cámara pudieran volar junto con el piloto real en varias de las tomas claves. 

Por último, dejó claro que se reembolsará al Pentágono por cualquier desperfecto en alguna aeronave. Del desglose de datos, surgió la asombrosa cifra de uso por cada vuelo y aparato. En 2018, cuando comenzó la filmación, la tarifa vigente para los aviones era de 11.374 dólares. Todo un récord para películas del estilo que se espera pueda resarcirse con un suceso de taquilla mundial.