El mundo cripto ha sufrido estos días unas caídas como no se veían desde el denominado ‘invierno cripto’ de 2018, el momento en el que, después de que el valor de Bitcoin tocara un techo de 20.000 dólares en las navidades de 2017 acaparando con ello la atención y el dinero de numerosos pequeños inversores, se desplomó hasta quedarse en apenas 3.000 dólares durante 2019.

Bitcoin, Ethereum y la totalidad de las principales criptomonedas han tenido caídas desde el 50 y el 80% en su valoración con respecto a sus máximos, un crash especialmente llamativo por la implosión que ha sufrido en particular el ecosistema Terra, cuyo token Luna ha pasado de 120 dólares a 0 en cuestión de días después de que su stablecoin, UST, perdiera la paridad con el dólar.

Evolución del valor del Bitcoin en lo que va de 2022 hasta el 14 de mayo. Vía Coinmarketcap

Son muchos los factores que pueden estar tras esta caída, y de hecho lo que parece claro es que no puede verse como un contexto simple. En las siguientes líneas, repasamos algunos de los factores que nos han llevado hasta aquí.

Cripto mainstream 2.0

Aquel primer crash de 2018 pilló a la primera gran oleada de inversores que empezaban a escuchar de qué iba aquellos de las criptomonedas y el blockchain. El camino por el desierto de bitcoin —la tomaremos como referencia por su función de arrastre sobre todas las demás— finalizó con la pandemia por COVID-19, momento en el que alcanzó la cima de los 60.000 dólares para después caer hasta los 35.000 y recuperarse de nuevo, hasta en noviembre de 2021 alcanzar los 68.000 dólares.

Apenas unas semanas antes de que se alcanzara ese nuevo pico, la empresa de compra y venta de criptomonedas Crypto.com lanzaba un anuncio con Matt Damon equiparando a los inversores —o especuladores— cripto con exploradores, alpinistas y astronautas.

Por el camino, los últimos dos años han sido los de decenas de canales de Youtube y cuentas de Twitter alentando a la inversión en criptoactivos, la eclosión de los NFT y sus estafas y el debate disperso sobre hacia dónde va la supuesta web3. En pocas palabras, un huracán de optimismo para muchos pero, sobre todo, de apertura a cada vez más y más público y con nuevas vías. Tal y como pasó en 2017, pero amplificado.

La caída ha pasado factura sobre todo a personas que entraron en los últimos meses, con el bitcoin a 47.500 dólares de promedio

Las medias técnicas muestran que los poseedores a corto plazo, en promedio, compraron Bitcoin a unos 47.500 dólares, y que ese tipo de inversores están vendiendo con pérdidas ahora. Muchos entraron en los últimos dos años, un periodo en el que la moneda subió aproximadamente un 550%. Es decir, que la caída ha pasado factura sobre todo a personas que entraron en los últimos meses.

Durante la pandemia, los inversores se mostraron intrépidos con sus selecciones, lanzando dinero a cualquier cosa que terminara con “moneda”. Dogecoin, la conocida criptomeme, se disparó, al igual que muchas otras.

El escándalo de Terra y Luna y la pérdida de confianza

Aunque no ha sido un causante quizá, sino más bien una consecuencia, la pérdida de paridad de UST y la consecuente depreciación del 100% del token Luna, se ha sentido también como una llamada de atención.

Bajo la propuesta de Terra (que engloba el ecosistema UST y Luna) muchos pequeños inversores también habían puesto su dinero bajo la promesa de una stablecoin algorítmica con visos de ser la panacea que ha acabado derrumbándose. Hoy las acusaciones de ser un esquema ponzi sobrevuelan a su fundador y promotor, el lenguaraz y a menudo maleducado en Twitter Do Kwon. Su caída, no obstante, es técnicamente compleja y en ella han influido la subida de tipos de interés por la inflación, un sistema no tan bien diseñado y la propia caida del bitcoin. Aquí te lo explicamos en profundidad.

A este aspecto de pérdida de confianza se suman las muchas estafas que han rodeado al mundo cripto en los últimos meses y años. A falta de citas, aquí tienes un recopilación.

La crisis energética y la inflación: El mundo cripto no es independiente

Hace mucho tiempo que el ecosistema cripto no funciona como algo aislado del sistema, a pesar de sus intenciones quizá iniciales.

A pesar de que los más optimistas han propuesto bitcoin y otras criptodivisas como un valor refugio frente a la inflación y la crisis; la actual, que venía de lejos y ha sido acrecentada por la Guerra de Ucrania, ha demostrado que está lejos de serlo.

Como es sabido, bitcoin, no tiene un emisor central ni una autoridad que la controle. Esta independencia de los gobiernos, según muchos, debería garantizar que mantuviera su valor a pesar de las caídas económicas, las guerras internacionales o los cambios políticos drásticos.

Pero los dos últimos años han demostrado que esto es falso. Cuando la pandemia de coronavirus aplastó los mercados mundiales en marzo de 2020, también cayó el Bitcoin, con un descenso del 57%. Después, tanto los mercados de valores como las criptodivisas se recuperaron y subieron a un ritmo asombroso, que los analistas creen que fue causado por una combinación de tiempo libre, ingresos disponibles y dinero de ayuda a la pandemia bombeado al mundo por los gobiernos.

Pero ahora la cosa ha cambiado. La Reserva Federal de Estados Unidos y otros bancos centrales han empezado a subir los tipos de interés. La caída del bitcoin se produce después de que el Dow y el Nasdaq sufrieran las peores caídas en un solo día desde 2020. Hay correlación. El mercado se ha visto perturbado por la invasión rusa de Ucrania, que ha exacerbado la inflación, los problemas de la cadena de suministro y los precios del petróleo.

La ralentización del crecimiento en China en medio de los brotes de COVID-19 también está contribuyendo a la ansiedad financiera. Algunos criptoevangelistas predicen que el precio del Bitcoin se desvinculará del mercado bursátil en el futuro, pero por ahora, ambos están muy entrelazados.

Regulación y minería

Este contexto ya venía amenazado por los intentos reguladores en varios mercados. La represión de China sobre la minería de bitcoins a mediados de 2021, por ejemplo, hizo que el Bitcoin se desplomara de 65.000 dólares en abril a 35.000 dólares en junio. La capitalización total del mercado de las criptomonedas también cayó en ese momento cuando Elon Musk anunció que Tesla dejaría de aceptar bitcoin para los pagos en mayo de 2021.

Muchos criptoinversores han observado con ansiedad cómo los gobiernos de los países centrales para el comercio o la minería de criptomonedas -incluidos Estados Unidos, China, India y Alemania- se han movido hacia la regulación.

Está por ver si la caída de las criptomonedas continúa. Algunos creen que las cosas solo empeorarán a medida que más y más inversores entren en pánico. Otros, que se recuperará como ha venido haciendo, algo que también depende del enfoque de las denominadas ballenas, los grandes propietarios. Veremos.