Clearview AI es una de las compañías biométricas más controversiales del momento. Ahora, tras llegar a un acuerdo con la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés); la empresa ha accedido a 'limitar' la venta de datos biométricos almacenados en su base de datos.

Así fue anunciado el día lunes, 9 de mayo de 2022. Mediante un comunicado oficial de la ACLU, la organización marca el cierre de un proceso judicial que superaba ya su segundo año. En mayo de 2020, grupos defensores de la privacidad, junto a la ACLU, citaron a Clearview AI bajo acusaciones de que la compañía "había violado la BIPA; la Ley de Privacidad de Información Biométrica firmada en 2008", recoge Engadget.

"Esta ley exige a las empresas que obtengan permiso antes de recopilar la información biométrica de una persona -huellas dactilares, métricas de la marcha, escaneos del iris y huellas faciales, por ejemplo-; y faculta a los usuarios a demandar a las empresas que no lo hagan."

Engadget

Finalmente, la compañía accedió a parar la venta de los rostros de su base de datos. Este acuerdo aplica tanto a compañías privadas, como también individuos. Sin embargo, tiene truco, y es que solo será aplicable en los Estados Unidos, al menos de momento.

Pero esto no es lo único. Clearview AI también ha accedido a dejar de poner su base de datos a disposición del gobierno del estado de Illinois; así como también de los departamentos locales de policías. Este acuerdo tendrá una duración de cinco años. Sin embargo, desde The Guardian recogen que la empresa "seguirá ofreciendo sus servicios a las agencias federales; como el Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos, y a otras agencias policiales y contratistas gubernamentales fuera de Illinois".

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Este cambio en las libertades de Clearview AI deja algo bastante claro: los efectos que esta tecnología puede tener en los derechos civiles y en la protección ciudadana. Asimismo, revela las consecuencias de contar con una ley tan importante, y todas las ramificaciones que puede tener a nivel nacional.

Clearview AI fue acusada de violar la ley que prohíbe explícitamente el compartir fotos, huellas, y otros datos biométricos de una persona sin su consentimiento. De hecho, la compañía tiene planes de crear una base de datos que contenga a todas las personas del mundo, virtualmente hablando, y puede ser una pésima idea.

"Este acuerdo es una gran victoria para las personas más vulnerables de Illinois. Gran parte de nuestro trabajo se centra en proteger la privacidad y garantizar la seguridad de los supervivientes de violencia doméstica y agresión sexual. Antes de este acuerdo, Clearview ignoraba el hecho de que la información biométrica puede ser utilizada indebidamente para crear situaciones peligrosas y amenazas a sus vidas. Hoy eso ya no es así."

Linda Xóchitl Tortolero, presidenta y CEO de Mujeres Latinas en Acción

Por su parte, Clearview AI ha comentado en la corte que la ley de Illinois restringía a la compañía de sus tareas de recolección y análisis de información pública. Por lo tanto, consideraban que era una violación a la Primera enmienda y a su libertad de expresión.

Sin embargo, Hoan Ton-That, CEO de la compañía, sigue en sus planes de vender los algoritmos de reconocimiento facial a clientes comerciales. Eso sí, en esta ocasión no incluirán la base de datos de millones de rostros, afortunadamente.

"Clearview también dijo que dejaría de ofrecer cuentas de prueba gratuitas a los agentes de policía sin la aprobación de sus supervisores. Esas cuentas habían permitido a los agentes individuales realizar búsquedas al margen de los protocolos de investigación de sus organismos y de la cadena de mando, y se convirtieron en lo que, según Wessler, era una 'verdadera receta para el abuso'."

The Washington Post