La Gigafactory de Tesla en Shanghái ha vuelto a la acción esta semana tras una prolongada inactividad por el rebrote de la COVID-19 en China. Pero como las autoridades del gigante asiático aún mantienen las duras restricciones a la circulación, la compañía de Elon Musk ha implementado un sistema de "bucle cerrado" que obliga a los empleados a vivir (literalmente) dentro de la fábrica.

Según recoge Bloomberg, Tesla les ha entregado bolsas de dormir y colchones a los empleados para que duerman dentro de las instalaciones. Además, los trabajadores reciben tres comidas gratuitas y un monto adicional de hasta 400 yuanes —alrededor de 63 dólares— cada día. No obstante, dicha cifra de dinero por jornada variaría según el nivel o cargo de cada individuo.

Esta metodología se mantendría hasta el próximo 1 de mayo, dependiendo de si existen cambios en las políticas gubernamentales de protección contra el coronavirus. Vale mencionar que han sido las propias autoridades chinas las que han instado a las compañías a trabajar bajo esta modalidad, viendo el gran impacto que el rebrote de la COVID-19 ha tenido en el rubro tecnológico y automotriz.

Sin embargo, también es importante notar que la Gigafactory de Tesla en Shanghái no cuenta con un área de dormitorios ya establecida. Por dicho motivo, los empleados deben dormir en el piso en un sector determinado para tal fin; y según memos internos vistos por Bloomberg, también habría áreas de duchas y entretenimiento, que aún no estarían finalizadas, además de la sección de catering y comedor.

Un sistema de 'bucle cerrado' con rigurosas medidas de higiene

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Para poder trasladar a los trabajadores hacia la Gigafactory Shanghái, Tesla tramitó un permiso especial y los recogió de sus hogares utilizando autobuses. Además, solo pudieron volver al trabajo quienes tienen dos dosis de la vacuna y viven en los sectores de la ciudad con menos contagios.

Una vez dentro de las instalaciones de la compañía, los empleados deben someterse a pruebas de ácido nucleico durante las primeras tres jornadas. También se mantiene un estricto control de la temperatura corporal y todas las personas deben lavarse las manos cuatro veces por día.

Bajo estas rigurosas medidas, las principales compañías instaladas en los distritos más golpeados por el coronavirus en China están tratando de volver al ruedo. Las duras restricciones de las autoridades ya estaban provocando que distintos directivos alzaran la voz en señal de preocupación. He Xiaopeng, cofundador y CEO de Xpeng, por ejemplo, había manifestado que el sector automotriz podría verse obligado a frenar su producción en mayo si no se reanudaba pronto la producción de chips y otros componentes.

En estas circunstancias, en los últimos días ya serían alrededor de 600 las empresas que habrían vuelto a producir utilizando métodos de "bucle cerrado" como el que ha adoptado Tesla.

Tesla también apunta a recuperar la producción perdida

Que la Gigafactory de Shanghái cerrara durante varias semanas ha significado un golpe muy importante para la línea de producción de Tesla. Como mencionamos en su momento, esto era un importante problema para Europa, considerando que muchas de las unidades que la firma de Elon Musk actualmete vende allí —especialmente del Model 3— llegan desde China.

Se estima que el cierre de la fábrica desde fines de marzo le costó unos 40.000 coches a Tesla, a razón de 2.100 vehículos diarios. Esto ha motivado a la firma estadounidense a querer aprovechar el retorno de sus empleados para recuperar rápidamente lo que han perdido.

Por ello, Tesla aumentaría la carga horaria de sus trabajadores. Así, en adelante afrontarían jornadas laborales de 12 horas durante seis días consecutivos, con uno de descanso. Cuando anteriormente el personal se desempeñaba durante cuatro días seguidos y tenía dos para descansar.