Tesla planea lanzar un robotaxi –o taxi autónomo– sin volante ni pedales en 2024. Eso, al menos, es lo que Elon Musk, máximo dirigente de la compañía, reveló durante la llamada con inversores tras dar a conocer los resultados financieros correspondientes al primer trimestre de 2022.

La idea de convertir los Tesla en taxis autónomos no es algo nuevo, pero sí se trata de la primera vez que Elon Musk marca como objetivo lanzar un vehículo enfocado al 100% en este tipo de uso. Hasta ahora, la idea que Tesla perseguía era que los vehículos adquiridos por particulares pudieran convertirse en taxis autónomos mientras no estaban en uso, generando así beneficios para el propietario del coche cuando este no lo necesita.

Lo descrito por Musk durante la reciente llamada con inversores, en cambio, es un vehículo pensado exclusivamente para este uso. Es decir: una flota de coches perteneciente a Tesla, completamente autónomos y en constante circulación por la ciudad. Un enfoque parecido al que otras empresas como Waymo también persiguen.

"Creo que puede ser un producto muy potente con el que aspiramos a alcanzar la producción a escala en 2024", aseguró el magnate de origen sudafricano. "Creo que será un origen masivo de crecimiento para Tesla", continuó.

Musk, además, dijo durante la llamada que estos taxis autónomos –o robotaxis– tendrán un coste por milla más bajo que cualquier otro transporte. "Mira a algunas de nuestras proyecciones. Parece que un viaje en robotaxi costará menos que un ticket de bus", dijo el magnate.

Tesla tiene ciertos obstáculos que sortear

Para lanzar un producto así, Tesla tiene que sortear tres obstáculos.

  • El primero de ellos es la creación del propio vehículo. Un proceso para el que Tesla tiene dos años de margen si quieren cumplir el objetivo de lanzar este producto en 2024. No sería una sorpresa, no obstante, que este nuevo vehículo tomase la base de alguno de los coches que la marca comercializa actualmente –como el Model 3–, lo que les permitiría acortar camino.
  • El marco regulatorio para operar una flota de taxis completamente autónoma sigue siendo un reto. Y, además, es algo muy dependiente del país o la región. Incluso si el producto está listo a tiempo, su lanzamiento comercial podría llegar a demorarse si los reguladores no dan su visto bueno o surgen objeciones en el proceso.
  • Por último, Tesla tendría que lograr antes de 2024 esa capacidad de conducción autónoma total que lleva años prometiendo. En estos momentos, sus coches tienen la capacidad de operar autónomamente en ciertas situaciones –como un trayecto en autopista–. Sin embargo, el conductor tiene la obligación de estar alerta para tomar el control del coche en caso de que el sistema cometa un error. Es decir: su sistema Full Self-Driving es, en estos momentos, un ADAS de segundo nivel, no una tecnología de conducción autónoma total. Para lanzar el citado coche autónomo sin volantes ni pedales, la marca tendría que refinar aún más su software y lograr ese objetivo que lleva tiempo persiguiendo.

En relación a la evolución del sistema Full Self-Driving, Elon Musk aseguró que este es el proyecto en el que más falsos amaneceres ha visto. "Para vender la conducción autónoma completa, tienes que resolver la inteligencia artificial del mundo real. El sistema de carreteras está hecho para redes neuronales biológicas y ojos. Por lo tanto, para resolver la conducción autónoma, tenemos que lograr redes neuronales y cámaras con un nivel de capacidad que equipare o supere a los humanos. Y creo que lo conseguiremos este año", aseguró.

La promesa de Elon Musk, no obstante, ha de tomarse con escepticismo. En el pasado, el magnate de origen sudafricano también prometió resolver la conducción autónoma total para fechas determinadas, pero en todas esas ocasiones se vio obligado a retractarse debido a diversas adversidades en el desarrollo.

Prueba de ello es que Elon Musk quiso que el actual Model Y no tuviera ni volantes ni pedales, como el esperado taxi autónomo. Sin embargo, la compañía se vio obligada a renunciar a dichos planes debido a la lenta evolución del sistema Full Self-Driving.