Esta semana se relanzó Pac-Land y llegó con una gran sorpresa: la desaparición de Ms Pac-Man. El más reciente port del juego, que debutó en 1984 y fue furor en los salones de arcade, ha reemplazado a este mítico personaje por uno "nuevo" y ligeramente diferente, bautizado como Pac-Mom.

Lo mismo sucederá en mayo cuando se estrene Pac-Man Museum+, una nueva recopilación con los juegos de Bandai Namco. Allí no solo no se podrá ver a Ms Pac-Man, sino que tampoco se podrá jugar al título homónimo. Y los jugadores no pueden hacer nada para impedirlo.

¿En qué difiere Pac-Mom de Ms Pac-Man, y por qué nos importa? La respuesta más simplista a la primera parte de esta pregunta es que se trata de un cambio meramente estético. Sin embargo, existe un trasfondo bastante más complicado y que se relaciona con el pago de regalías. Y nos importa porque estamos hablando de un personaje icónico de la industria de los videojuegos, que se encuentra bajo "autocensura" como resultado de una intrincada batalla legal.

Quienes por estos días volvieron a Pac-Land se han encontrado con que Ms Pac-Man ya no estaba presente, al menos no con su diseño original. Adiós al mítico moño rojo y las botas a tono; hola al sombrero y los stilettos de color rosa. Y el cambio también afectó a Baby Pac, que adoptó una apariencia idéntica a la de Pac-Mom, nombre con el que ahora se referencia a la esposa del Pac-Man.

Todo este asunto parece bastante trivial hasta aquí, pero en realidad no lo es. Bandai Namco está haciendo todo lo posible para evitar que la imagen de Ms. Pac-Man aparezca en público, porque de lo contrario tendría que pagarle a un tercero.

A diferencia de Pac-Man, Ms Pac-Man no fue una creación original de Namco. El juego fue desarrollado en 1982 por General Computer Corporation (GCC) y nació como un port del título original de la editora japonesa. Midway, que tenía los derechos de Pac-Man en Norteamérica, se hizo cargo de su distribución.

Por su parte, GCC llegó a un acuerdo para recibir regalías del uso comercial de Ms Pac-Man. Esto sucedió tras varias polémicas con Midway por el reparto del dinero generado por la venta de merchandising de este juego.

Namco y Midway terminaron su vínculo en 1984, y los derechos de Ms Pac-Man quedaron en manos de la firma asiática. Sin embargo, en 2008 los japoneses —ya como Bandai Namco— llegaron a un nuevo acuerdo con GCC, aunque ciertas cuestiones relacionadas al pago de regalías quedaron sin resolver.

Así las cosas, el control sobre Ms Pac-Man como propiedad intelectual quedaría en manos de Bandai Namco. No obstante, la compañía tendría que pagar una prima a los desarrolladores originales cada vez que se utilice el nombre y la imagen del personaje. Y como si la historia ya no fuese lo suficientemente complicada, en 2019 entró en escena una empresa llamada AtGames.

Dicha compañía lanzó una máquina de arcade en miniatura de Ms Pac-Man sin contar con autorización. Por ello se ganó una demanda de Bandai Namco, pero AtGames fue más allá y le compró a GCC los derechos de regalías sobre el citado juego. Dicho negocio, al parecer, incluía una deuda por residuales que la firma japonesa aún no había cancelado.

Esto derivó en una situación muy peculiar, pues Bandai Namco debía pagarle regalías a la misma compañía que había llevado ante la justicia por violar su propiedad intelectual. Por supuesto, el caso dio varias vueltas y finalmente se resolvió en 2020 sin que se dieran a conocer los términos del mismo; no obstante, Polygon menciona que una parte de las regalías de Ms Pac-Man sigue en manos de AtGames.

Los fanáticos deberán conformarse con Pac-Mom, al menos por ahora

Lo que esta historia deja en claro es que Ms Pac-Man terminó quedando cautiva de un muy extraño conflicto de intereses. Por ello, es improbable que la veamos nuevamente en acción en el corto plazo. Queda claro que si Bandai Namco ha decidido no incluirla en el relanzamiento de Pac-Land y el próximo Pac-Man Museum+ es porque no quiere.

Al fin y al cabo, Bandai Namco tiene control absoluto sobre su propiedad intelectual, pero tener que pagar regalías a un tercero parece ser disgusto suficiente para privar al público de un personaje que ha marcado a una generación. Los fanáticos no tendrán otra opción más que conformarse con Pac-Mom, al menos por ahora.