Todo va bien hasta que algo falla. Haces clic varias veces en el mismo botón pero la aplicación no responde. En ocasiones, el cursor cambia de forma y te da a entender de que esa aplicación ha pasado a mejor vida. Pero ahí sigue. No funciona pero tampoco desaparece. Intentas cerrar la aplicación pero no te hace caso. Y es que a veces cerrar aplicaciones colgadas no resulta fácil. Y es entonces cuando toca forzar el cierre y cerrar esas apps por la fuerza.

En ocasiones, basta con pulsar las teclas habituales o hacer clic en los botones o menús de siempre. Pero no siempre es así. Por motivos varios, acabar con aplicaciones que no responden se convierte en una odisea. La solución definitiva consiste en reiniciar tu ordenador. Un reinicio lo arregla todo o casi todo. Pero hay otras soluciones menos drásticas.

Repasamos todas las formas posibles y recomendables para cerrar aplicaciones en Windows y macOS. También veremos cómo forzar el cierre de esas apps que se resisten a desaparecer. Tarde o temprano lograrás tu propósito sin necesidad de reiniciar tu PC o Mac. Algo problemático si tienes documentos u otras aplicaciones abiertos.

Cerrar aplicaciones en Windows

Empecemos por lo fácil. Para cerrar aplicaciones en Windows, normalmente tenemos dos maneras de hacerlo. La primera, pulsando en el icono de cierre, que suele ser una equis. Este icono suele estar en la ventana de la aplicación, en la esquina superior derecha. Si eres más de usar el teclado, puedes agilizar el cierre con la combinación de teclas ALT + F4. Así se cierran las aplicaciones de Windows en la mayoría de ocasiones.

Otra manera de cerrar aplicaciones en Windows consiste en hacer clic derecho en el icono de la app en barra de tareas. Se abrirá un menú contextual que muestra varias opciones. Entre ellas, la opción Cerrar ventana. También puedes hacer clic derecho encima de la barra de título de la ventana y verás la opción Cerrar. Y si colocas el cursor encima de un icono de app de la barra de tareas, verás las miniaturas de las ventanas abiertas para cerrarlas por separado.

Si estás en Windows en modo tablet, puedes probar a cerrar la aplicación arrastrándola hacia abajo de la pantalla. Pulsamos en un espacio en blanco de la parte superior de la ventana y arrastramos. Así cerrarás la aplicación. Siguiendo con el modo tablet, si pulsas las teclas Windows + Tabulador, verás las miniaturas de las ventanas abiertas con sus correspondientes botones de cierre en forma de equis.

Cerrar aplicaciones en macOS

Si usas Mac, cerrar aplicaciones en macOS es también relativamente sencillo. La manera más rápida consiste en presionar las teclas Comando + Q. O ir a la barra de menús, pulsar en el menú desplegable con el nombre de la aplicación y seleccionar Salir de….

Una confusión habitual en Mac cuando llegas de Windows consiste en querer cerrar aplicaciones pulsando en el icono Cerrar de color rojo. Está en la esquina superior izquierda de las ventanas abiertas. Sirve para cerrar, pero solamente esa ventana abierta, no la aplicación al completo.

También puedes cerrar aplicaciones en macOS haciendo clic derecho en su icono del Dock y luego pulsando en Salir.

Forzar el cierre de aplicaciones en Windows

Si has llegado hasta aquí es porque te has topado con una aplicación que no te hace caso cuando intentas cerrarla. No es frecuente, pero cuando ocurre, es una molestia. Una posible solución consiste en reiniciar tu ordenador, pero si tienes otras aplicaciones o documentos abiertos, no es tan simple.

Cuando una aplicación se niega a cerrarse en Windows, el primer lugar al que deberíamos ir es el Administrador de tareas. Allí verás las aplicaciones abiertas. Aplicaciones, procesos y servicios en general. Para abrir el Administrador de tareas basta con pulsar las teclas Control + Tabulador + Escape. También puedes buscarlo en el buscador de Windows o en el menú Inicio. Es más, si haces clic derecho en el menú Inicio de Windows 11, se abrirá una lista de herramientas entre las que figura el propio Administrador de tareas.

Si no aparecen las aplicaciones abiertas en la pestaña principal del Administrador de tareas, pulsa en Más detalles para ver los procesos abiertos. Ahí encontrarás la app que se niega a su cierre. Pulsamos en ella, hacemos luego clic derecho y marcamos la opción Finalizar tarea.

Otra manera de cerrar aplicaciones en Windows consiste en usar comandos del Terminal. Pero en vez de abrir la línea de comandos, usaremos la app Ejecutar. Pulsando las teclas Windows + R se abre el menú Ejecutar. En él puedes lanzar comandos o abrir aplicaciones. Para cerrar aplicaciones deberemos indicar el comando taskkill /im program.exe /t cambiando “program.exe” por el nombre de la aplicación que queremos cerrar. El inconveniente es que para saber ese nombre tal vez tengas que buscarlo en el Administrador de tareas.

Desde Símbolo de sistema también puedes cerrar aplicaciones obtusas. Primero la buscamos en el menú Inicio y hacemos clic derecho para abrir esta app como Administrador. Una vez abierta la consola, introducimos la orden tasklist para ver los procesos abiertos. Cuando encuentres el que quieres cerrar, quédate con su PID. Así, para cerrar esa aplicación, usaremos el comando taskkill /PID 1234 /F donde 1234 es el PID de la app. Puedes indicar dos o más códigos PID para cerrar dos o más aplicaciones de sopetón.

Forzar el cierre de aplicaciones en macOS

Como dije en el apartado anterior, si llegaste hasta aquí es porque una aplicación de macOS se niega a su cierre por las buenas. Así que vamos a forzar el cierre. En este sentido, tu Mac te lo pone en bandeja, ya que tiene un menú que te muestra las aplicaciones abiertas y te permite cerrar la que quieras por la fuerza.

Para acceder a ese menú, puedes ir al menú Apple y seleccionar Forzar salida. También puedes abrirlo con las teclas Opción + Comando + Escape. Seleccionamos la aplicación díscola y luego pulsamos en el botón Forzar salida. Esto debería cerrar la aplicación.

Como alternativa, podemos acudir al Monitor de actividad. Ahí verás las aplicaciones, servicios y procesos activos en ese momento en macOS. Cuando encuentres el que quieres cerrar, sólo tienes que seleccionarlo y pulsar en el botón con una equis. Puede que te dé dos opciones a elegir. Cerrar o Forzar cierre. Usa la primera y, si no te hace caso, acude a la segunda.

Y como última salida, siempre podemos reiniciar el Mac para que haga limpieza y cierre aplicaciones, quieran o no. Este método es el más drástico pero sirve como último recurso si no te bastan los anteriores.