Con la llegada de The Batman a las salas de cine ocurren distintas cuestiones. La más evidente, el estreno de una nueva película sobre el superhéroe más famoso de todos. La segunda, en oposición a relatos más recientes, esta historia explorará la versión más detectivesca e inicial del personaje, como ya te contamos en nuestra crítica. La tercera, el regreso de un personaje que no terminó de trascender dentro de la franquicia de Christopher Nolan, Catwoman. En ese último aspecto, es necesario referirnos a la actriz que lo interpreta ahora, Zoë Kravitz.

Ella, junto con Robert Pattinson, representa un rejuvenecimiento de las adaptaciones inspiradas en el Murciélago de Ciudad Gótica. Ambos actores, luego de varios proyectos exitosos, asumen este protagónico en la curva ascendente de sus carreras. Para Zoë Kravitz, quizá con menos reconocimiento en relación con Pattinson (a quien aún le acompaña su fama debido a Crepúsculo), su rol protagónico puede entenderse como un hito dentro de su carrera. 

Entrar dentro del cine de superhéroes, en la actualidad, es abrirse camino hacia mares enteros de audiencias y seguidores. Críticos y comprometidos por igual hacia las historias que adaptan en el cine. En la adaptación de Matt Reeves, quien dirige The Batman, Zoë Kravitz interpreta a Selina Kyle, quien, como Bruce Wayne es Batman, tiene en Catwoman a su alter ego. Llegar hasta este punto, aún venida de una familia de estrellas, no fue sencillo. 

La ascendencia familiar de Zoë Kravitz

La actriz nació en 1998, a partir del vínculo entre el músico Lenny Kravitz y la actriz Lisa Bonet. Durante los años 80 y 90, ambos fueron figuras dentro de sus áreas de trabajo. Bonet es considerada una de las actrices más bellas de la época, mientras que Kravitz se convirtió en una estrella pop que aún conserva una base de seguidores importante. 

Para Zoë Kravitz, el universo de las pasarelas, las alfombras rojas y las estrellas de distintos sectores artísticos, no resultó extraño. Pero tampoco fue un tránsito sencillo durante su infancia y parte de la adolescencia. Crecer en un entorno en el que todo parecía perfecto y estéticamente acorde a un canon (que visto desde el presente puede ser cuestionado) propició en ella distintas inseguridades en relación con su imagen. 

Su crecimiento personal y artístico podría resumirse en aceptación y compasión consigo misma. Parte de ese estado emocional se vio reflejado en su papel como Marie en la película The Road Within (Gren Wells, 2014). Ella es una chica anoréxica sobre la que Zoë Kravitz encontró distintos paralelismos entre el personaje y la actriz. 

Zoë Kravitz no era anoréxica pero sí bulímica. El reconocimiento de la conducta la llevó a pasar por terapia hasta el punto de poder hablar sobre el tema con normalidad y posicionarse como una referente en el tema, en clave educativa. Sobre ese aspecto de su vida, hace poco llegó a comentar: “Soy muy atenta. Es una enfermedad, y nunca me permito olvidar eso”. 

Su carrera

Parte de su infancia y adolescencia estuvo marcada por distintas anécdotas, desde el revuelo que generaban sus padres en las alfombras rojas o los estadios, hasta que Lenny Kravitz fuera a buscarla semidesnudo al colegio, mientras los padres de sus compañeros parecían un poco más normales. De eso se ríe en la actualidad y quizá lo recuerde cuando es ella quien usa, durante algún evento, una transparencia. Más que una prenda, es la confirmación de su empoderamiento en relación con su imagen. 

Ese crecimiento personal fue, poco a poco, resonando con el artístico hasta llegar a The Batman. Su carrera cinematográfica comenzó con Sin reservas, estrenada en el año 2007. Desde esa producción hasta este año, hay veintinueve películas más. Dentro de las más destacadas se encuentran las siguientes:

  • X-Men: primera generación (2011)
  • Divergente (2014)
  • X-Men: días del futuro pasado (2014)
  • The Road Within (2014)
  • Mad Max: Fury Road (2015)
  • Animales fantásticos y dónde encontrarlos (2016)
  • Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald (2018)
  • Spider-Man: Un nuevo universo (2018) y Kimi (2022).

Entre esos proyectos para la gran pantalla también participó en series notables, como Big Little Lies y High Fidelity. Films y series fueron desplazando el tiempo que antes dedicó a su carrera musical, una que comenzó cuando tenía 16 años y la que llevó a ser parte de distintas bandas. Dentro de esas producciones, una de las más destacadas es Mad Max: Fury Road. Sobre su oficio y trabajo durante esa película, comentó

“Como actriz uno hace películas, algunas buenas y otras malas. Tenés que aprender a soltar. Pero con este proyecto realmente sentimos que pusimos sangre, sudor, lágrimas y mucho de nuestro tiempo en ella y si no era buena me hubiera destruido. Fue una de las cosas más difíciles que hice en mi vida, pero valió la pena y lo haría de nuevo si George (Miller) me lo pidiera”.

La película redefinió los films de acción y puede que haya sido la mejor película del año. Ella tenía un rol secundario, por detrás de las principales, Charlize Theron y Tom Hardy. En cambio, interpretando a Selina Kyle y a su alter ego Catwoman en The Batman, esta vez sí es una de las figuras clave del relato. Luego de un camino personal complejo, de la lucha con distintos demonios y estereotipos, quizá Zoë Kravitz aún no llegó a donde quiere, pero puede que esté cerca.