Mercedes-Benz está preparando la construcción de una planta piloto con la cual pretende recuperar el 96% de las baterías de sus coches eléctricos cuando estas dejen de ser útiles en el vehículo.

El objetivo es recudir en un 70% las emisiones de CO2 en comparación con la fabricación de una batería nueva. Para conseguirlo, Mercedes-Benz ha fundado la filial LICULAR, la cual se asociará con Primobius y Neometals. El grupo diseñará y construirá las instalaciones. Además, el Instituto Tecnológico de Karlsruhe y las Universidades de Clausthal y de Berlín darán apoyo científico.

Ubicada en Kuppenheim, al sur de Alemania, la planta de reciclaje pretende recuperar de forma sostenible materiales importantes para las baterías de coches eléctricos como es el litio, el níquel y el cobalto.

El proceso mecánico e hidrometalúrgico patentado por Primobius asegura recuperar casi la totalidad de los materiales de la batería que luego serán reutilizados para construir nuevas. De esa forma Mercedes-Benz consiguiría una gran reducción en emisiones de CO2, sobre todo si se compara con fabricar el componente desde cero, según explicó la compañía en un comunicado.

Reciclaje de baterías de coches eléctricos: menos emisiones y menos dependencia en el minado

El reciclaje de baterías con porcentajes de recuperación de materiales tan alto, no solo reducen emisiones a la hora de de construir baterías nuevos. También limitará cada vez más la necesidad de minar materiales y consigue independencia de materias primas.

La planta de reciclaje de baterías de coches eléctricos de Mercedes-Benz tendrá, inicialmente, una capacidad de 2.500 toneladas anuales durante su fase piloto. El objetivo es conseguir la producción de 50.000 módulos de baterías nuevos utilizando materiales recuperados. El volumen ira incrementando a medida que sea posible, basado en necesidad y resultados.

La compañía calcula que en 2022 iniciarán con la construcción de la planta dedicada al proceso de desmontaje mecánico de las baterías para coches eléctricos. Más adelante, y dependiendo de negociaciones con el sector público, montarán las instalaciones de procesado hidrometalúrgico en donde se realizará la extracción de materiales como el litio, níquel y cobalto de las celdas.

Mercedes-Benz también ha anunciado que harán reciclaje de baterías de sus coches eléctricos en Estados Unidos y en China, aunque no han revelado fechas concretas.

Además, Mercedes-Benz ha revelado que, en paralelo a esfuerzos como la construcción de la fábrica de reciclaje en Kuppenheim, ha establecido un modelo de negocio exitoso por medio de una de sus filiales, Mercedes-Benz Energy, dedicada al almacenamiento a gran escala de energía. La división adopta el uso de baterías que no pueden seguir siendo usadas en coches eléctricos y las reconvierte para darles una segunda vida.

Ponen como ejemplo una de las fábricas de la automotriz en Sindelfingen, donde tienen un sistema de baterías estacionarias con una capacidad de 1.400 kWh. Está conectado a la red eléctrica, y sirve como sistema de almacenamiento temporal de energía solar obtenida de placas solares.