Hasta hace no muchos años, cuando una persona se dirigía a un concesionario a comprar un coche, tenía una serie de requisitos claros: un diseño atractivo, motores potentes y que no consuman demasiado, un precio dentro del presupuesto fijado previamente… Sin embargo, con el paso de los años entraron en juego nuevos factores, y dos de ellos, se han convertido para muchos en el motivo principal para comprar un coche. El primero es la tecnología y la posibilidad de seguir conectados con nuestro mundo incluso dentro del coche. El segundo es más importante incluso: la seguridad. 

El nuevo Kia Sportage reúne todos esos puntos. Quizá por ese motivo, sumando todas sus ediciones, se ha convertido en uno de los coches más vendidos en todo el mundo. Ahora, con la quinta edición, apunta a revalidar el título.

Ayudas para conducir más seguros y siempre conectados

Si nos detenemos un segundo en el aspecto tecnológico, a medida que el smartphone se ha integrado más y más en nuestras vidas, ha dado como resultado un nuevo consumidor que busca proyectar todas esas funciones de su teléfono móvil en el coche, tanto en el caso del conductor como en el de los pasajeros. Poder controlar con la voz cualquier comando o parámetro del coche, escuchar nuestras playlists desde algún servicio de streaming o visualizar en una gran pantalla todos los aspectos relacionados con la comodidad, la seguridad y el entretenimiento durante la marcha.

En el aspecto de seguridad, el avance durante los últimos años es innegable. Ahora prácticamente la mayoría de los coches incorporan ayudas que intervienen para evitar accidentes y colisiones. La quinta renovación del Kia Sportage ayuda a evitar colisiones con la funcionalidad de giro en cruces, a cambiar de carril si no tenemos suficiente visibilidad o la posibilidad de mantener la distancia de seguridad óptima con el vehículo de delante en la autopista. 

Vamos a hacer un repaso de las grandes novedades en materia de tecnología y seguridad que incorpora el nuevo Kia Sportage.

Sistema multimedia y una increíble pantalla de 31 cm (12,3 pulgadas)

Cuando entramos en el interior del nuevo Kia Sportage, es inevitable que las miradas se dirijan a la impresionante pantalla curva de 31 cm (12,3 pulgadas), que se extiende por el cuadro hasta llegar a la parte central del habitáculo. Manejarla es bastante sencillo e intuitivo aunque Kia también ha incorporado una línea de accesos directos para que, cuando estemos familiarizados con el coche, apretando un botón podamos configurar el aspecto que queramos. 

Continuando con la pantalla táctil, está construida en cristal líquido TFT de última generación y que asegura la mejor visibilidad en todo momento, incluso con mucha luz en el exterior. Además de su tamaño, sus funcionalidades y su fácil manejo, puede actualizar el software para recibir las últimas versiones de los mapas o mejoras del sistema. Igual que un teléfono, las actualizaciones hacen que el software del coche esté siempre a la última. Así, la experiencia del usuario con su vehículo nunca se queda obsoleta.

Para que ningún usuario tenga que preocuparse de la batería de su teléfono, el nuevo Kia Sportage incluye un espacio en la parte central para dejar el teléfono y que además es compatible con un sistema de carga inalámbrica de 15W. El resto de usuarios también pueden cargar sus móviles gracias a los puertos USB repartidos por el habitáculo, por ejemplo detrás de la primera fila de asientos. 

En cuanto a sonido, Kia tiene un acuerdo de colaboración con una de las marcas de audio más prestigiosas del mundo, Harman Kardon. Por eso, la calidad de sonido en todo el coche está garantizada. 

Tecnología aplicada a la seguridad

La tecnología aplicada al entretenimiento y a estar siempre conectados está muy bien, pero cuando hablamos de un coche, lo realmente importante es aplicarlo en materia de seguridad. Kia es una de las marcas que más está trabajando en este campo, incorporando las últimas tecnologías tanto activas como pasivas. En el caso del nuevo Kia Sportage, el resultado es uno de los vehículos más seguros del mercado, tanto para los pasajeros como para el resto de elementos de la vía. El principal responsable de todo ello es el sistema DriveWise.

La manera en la que DriveWise puede reforzar la seguridad durante la conducción es a través de sistemas como la asistencia para evitar colisiones, incluso durante giros en cruce. De esta manera, ayuda a evitar colisiones con coches, peatones o bicicletas que se aproximen al girar a la izquierda o a la derecha en los cruces.

Por su parte HDA, Highway Driving Assist, es el encargado de mantener la distancia y la velocidad con el vehículo que circula delante, al mismo tiempo que centra el coche en el carril y ajusta la velocidad en función de las señales de tráfico en cada momento.

 

Este sistema de seguridad también se aplica al control de crucero inteligente que ya hemos visto en otros vehículos. Por ejemplo, es capaz de reducir automáticamente la velocidad antes de llegar a una desviación o una curva. Al volver a la recta de la autopista, restablece el límite de velocidad seleccionado.

Completa el apartado de sistemas de seguridad durante la marcha el BCA, el asistente para evitar la colisión en el ángulo muerto, por sus siglas en inglés. El monitor de ángulo muerto mejora aún más la seguridad y la visibilidad del conductor al cambiar de carril, especialmente útil por ejemplo en el caso de motos y bicicletas.

Motores eficientes y un diseño rompedor

Si a lo mencionado anteriormente le añadimos que el nuevo Kia Sportage está disponible en varias motorizaciones, de combustión, híbridas e híbridas enchufables, capaces de alcanzar los 265 CV de potencia al mismo tiempo que reducir la emisión de gases, se convierte en una magnífica opción dentro del mundo de los SUVs. Sobre todo porque esto además lo ha conseguido aumentando su tamaño con respecto al modelo anterior.

Por último, el rediseño del nuevo Sportage también afecta al exterior, con unas luces LEDs en forma de boomerang que llaman la atención, tanto por su elegancia como por su deportividad.

Y finalmente, si juntamos todos estos elementos y le ponemos un precio de venta inferior a los 25.000 euros (incluyendo acciones promocionales), tenemos un coche redondo en todos los aspectos.