Un hombre intentó ingresar a China con 160 CPUs de Intel pegadas a su cuerpo, en un caso que expone nuevamente los ridículos planes que son capaces de pergeñar quienes se dedican al contrabando de componentes informáticos. Esta peculiar situación se dio el pasado 9 de marzo, aunque recién se oficializó durante el fin de semana a través de una publicación de la Aduana china en Weibo.

De acuerdo con las autoridades del gigante asiático, el protagonista de esta historia —un hombre llamado Zeng— trató de acceder al país a través del puerto de entrada de Gongbei, en el límite con Macao. En principio, intentó hacerlo por el canal que no requiere de una declaración aduanera; sin embargo, su extraña postura y forma de caminar llamaron la atención de los empleados aduaneros.

Así, el registrarlo se toparon con un importante intento de contrabando de componentes de PC. De acuerdo con la información disponible, el sujeto llevaba las 160 CPUs pegadas con cinta en las pantorrillas, la cintura y el abdomen. Las autoridades de la Aduana china publicaron un breve vídeo del operativo de detención del contrabandista; en el mismo se ve que el hardware en cuestión corresponde a procesadores Intel de 11ª y 12ª generación.

Pero como si eso no fuese suficiente, el contrabandista llevaba consigo 16 smartphones que también intentaba ingresar ilegalmente a China. Si bien no se ha mencionado qué móviles eran, habrían sido modelos plegables. Un caso verdaderamente peculiar, pero que lejos está de ser una novedad para la Aduana china; es que en los últimos años se han detectado varios eventos de este tipo.

La Aduana china detiene al 'CPU ambulante'

Otra particularidad de este caso de contrabando es que la Aduana china ha bautizado al infractor como Walking CPU, o "CPU ambulante". Sin dudas, una pizca de humor para un caso verdaderamente ridículo. Pero, como hemos dicho anteriormente, este caso no es el primero en su tipo, y posiblemente tampoco sea el último.

El año pasado, las autoridades chinas detuvieron a dos conductores por intentar contrabandear más de 300 procesadores por la frontera entre Hong Kong y Macao. Uno de ellos llevaba al menos 256 CPUs Intel de décima generación pegados en las piernas y el pecho; el otro tenía 52 procesadores ocultos entre los asientos de su vehículo.

Y si bien es probable que exista una correlación entre la escasez global de chips y el incremento del contrabando de componentes informáticos, también se ha visto un especial interés en otros dispositivos tecnológicos. Así, por ejemplo, ya se han dado varios casos de personas que han intentado engañar (sin suerte) a la Aduana china para ingresar con iPhones sin declarar.

En enero de 2015, un hombre fue detenido por llevar 94 unidades del smartphone de Apple pegadas con cinta a su cuerpo. Un par de meses después, otra persona fue capturada en una situación similar pero con 146 móviles de la manzana. En 2017, en tanto, una mujer intentó contrabandear 102 iPhones a China, pero también falló en su intento.

Pero volviendo al caso del hombre detenido por tratar de entrar al gigante asiático con 160 CPUs de Intel pegadas a su cuerpo, se desconoce cuál ha sido su destino. Desde la Aduana china solo han mencionado que el caso se procesaría en concordancia con las legislaciones pertinentes.

Por lo pronto, las autoridades han dejado una advertencia para tratar de disuadir nuevos intentos de contrabando. "Para quienes eludan la vigilancia aduanera por medio del ocultamiento personal de artículos, lo que constituye contrabando, la aduana investigará la responsabilidad legal conforme a derecho", indicaron.