Si hay alguien que podría conocerte bien, esa es Alexa. El asistente de voz de Amazon conoce mucho de ti, y lo sabe porque tú se lo has estado contando con cada interacción. Desde pedirle que te haga la lista de la compra, hasta la orden de que reproduzca tu música favorita; Alexa ha estado desde un inicio almacenando todo en su memoria, dejándole la puerta abierta con luces de bienvenida a compañías como Amazon para acceder a tu privacidad.

Para que te hagas una idea, para enero del año 2019 el portal The Verge revelaba que más de 100 millones de dispositivos con Alexa habían sido vendidos por Amazon. Ahora, intenta hacer la cuenta de la cantidad de información que la compañía estadounidense ha podido recopilar con su flota de 100 millones de Alexas en todo el mundo. Exacto; una cifra escalofriante.

Según la web especializada Statista, se espera que para el año 2025 se haya vendido un aproximado de 130 millones de Amazon Echo; productos que llegan con Alexa como función insignia (aunque no son los únicos compatibles). Asimismo, en otro de los reportes de The Verge se comentaba que en 2020 un cuarto de los hogares de Estados Unidos poseía al menos un dispositivo Alexa. Por esto, y porque cada vez están más presentes en nuestra vida, se hace necesario proteger nuestra privacidad de los ávidos oídos de nuestra asistente virtual favorita.

Cómo funciona Alexa y qué datos necesita de ti

En un resumen: todo. Alexa sabe todo lo que le has contado. Este pequeño parlante ha estado desde un inicio escuchando y almacenando las órdenes (y otras cosas) que dices en voz alta.

En el año 2016, el analista Tim Moyniham de Wired escribió un extenso análisis al respecto. En él, nos comentaba todo lo que hacía Amazon con los datos recopilados por Alexa; mientras aprovechaba para explicarnos cómo funcionaban muchos otros asistentes -Google Assistant incluido-.

Es aquí donde Moyniham explicaba que estos asistentes virtuales siempre están escuchándonos, incluso cuando no los hemos invocado usando la palabra clave. El motivo es bastante sencillo, y es que para poder escuchar los comandos de activación, el dispositivo debe estar alerta constantemente. No obstante, Tim Moyniham asegura que aunque estos dispositivos suelen tener el micrófono activo, las cosas que dices antes de invocarlos no son almacenadas o enviadas a los servidores de las compañías.

De hecho, si te asusta mucho el concepto de que algo te escuche siempre en tu casa; tu mejor opción es un asistente de voz con botón. Cosas como el Amazon Tap, el mando a distancia Alexa para Fire TV o tu teléfono con el modo "siempre a la escucha" desactivado.

Tim Moyniham, Wired

Lo que hace Amazon con esta información

Aunque pueda parecer un dispositivo muy inteligente y capaz, Alexa tiene su cerebro ubicado a muchos kilómetros de distancia. Este es uno de los motivos por el que necesita una palabra para "despertarse". De esta forma, el dispositivo compatible con Alexa sabe lo que debe escuchar y posteriormente enviar al "cerebro" ubicado en los servidores usando una conexión a Internet.

Este audio se envía a los servidores de Amazon, quienes procesan las palabras y formulan una respuesta para entregar al usuario; ya sea en forma verbal con Alexa o ejecutando la acción específica.

Volviendo al tema anterior sobre la capacidad de Alexa para escucharte incluso cuando no ha sido activada; un exdesarrollador de Amazon comentó al portal estadounidense The Information que el asistente virtual tenía la capacidad de grabar todo lo que hacías incluso antes de activarla. A esto, Amazon se defendió asegurando que estos datos solo eran compartidos después de activar el asistente usando el comando de voz.

No obstante, el analista Tom Henderson considera en su publicación en Network World que hacen falta muchas medidas de seguridad alrededor de estos asistentes virtuales. De esta forma, Henderson cree que la compra de grabaciones de este tipo podrían llegar a convertirse en el nuevo oro digital; si es que no lo han hecho ya.

Cómo evitar que Alexa registre nuestras órdenes (y eliminar las existentes)

Amazon Echo Dot con Alexa

Lo mejor que puedes hacer, de momento, es tomar cartas en el asunto. Si todavía quieres seguir usando a tu Alexa como asistente inteligente, puedes hacerlo; lo mejor es que existen algunas opciones para que su uso sea más privado y seguro.

Además, Amazon cuenta con algunas opciones que te permitirán acceder al registro de voz; de esta forma podrás escuchar y eliminar todas las peticiones que le has hecho a Alexa desde el inicio de los tiempos.

Existen formas de hacerlo desde el móvil y desde la web. La opción más recomendable es la segunda, y es la que vamos a usar hoy, dado que es la que te muestra la mayor cantidad de opciones de privacidad que puedes usar a tu favor.

  1. Entra a la web de Amazon e inicia sesión.
  2. Una vez dentro, pulsa sobre la opción Mi Cuenta.
  3. Busca la sección Gestionar contenido y dispositivos.
  4. Ve a Administrar configuración dentro de Privacidad de Alexa.
  5. Una nueva pantalla te mostrará algunas opciones en una barra lateral a la izquierda.
  6. Toca en Revisar el historial de voz.
  7. Esta página te dará herramientas para que navegues por las grabaciones que Alexa tiene de ti. Puedes ver, además, las transcripciones generadas; pero también existe un botón para reproducir las grabaciones.
  8. Al final de cada grabación veras un botón Eliminar grabación, que podrás usar para deshacerte de ellas.
  9. No obstante, si en Intervalo de fechas seleccionas Todo el historial, se habilitará el botón Eliminar todas las grabaciones de todo el historial; con esta función eliminarás todo lo que Alexa tiene almacenado sobre ti.

Una vez lleves a cabo los cambios, los datos de voz almacenados por Alexa se borrarán de su memoria y de los servidores de Amazon. Esta es una de las medidas de seguridad esenciales que existen en este tipo de dispositivos, pues los usuarios deberían tener el derecho de acceder a ellos.

Ahora, procederemos a pedirle a Alexa que no siga guardando registro de nuestras grabaciones de voz. La opción está en esta misma web, así que no tendrás que buscar demasiado.

  1. Entra en Administrar tus Datos de Alexa en la barra lateral izquierda. Aquí, verás algunas configuraciones para las grabaciones de voz.
  2. En la sección Selecciona cuánto tiempo se guardarán las grabaciones, podrás elegir el tiempo que desees. Si no quieres que se guarden en absoluto, solo toca en No guardar las grabaciones.
  3. Amazon te advertirá que esto podría afectar al reconocimiento de voz. Confirma la acción y listo.

Asimismo, existen algunas opciones de seguridad dentro de Amazon que te permitirán modificar la manera en la que estos datos son procesados. Por ejemplo, accediendo a la sección Privacidad de Alexa, y posteriormente a Administrar tus permisos de Skills, podrás manejar la manera en la que estos datos acceden a cada una de tus grabaciones. Asimismo, puedes desactivar aquellas funciones con las que no desees compartir información.

Por último, desactiva la función Ayuda a mejorar Alexa; esto hará que Amazon deje de analizar tus grabaciones. La compañía usa tus grabaciones para mejorar el sistema de reconocimiento; no obstante, si quieres desactivarlo para mayor privacidad, puedes hacerlo sin problemas.