Uno de los retos de internet ha sido siempre enviar archivos a la máxima velocidad. En ello influye la capacidad de la red, de los dispositivos que comparten el archivo y del protocolo que hace posible esa conexión. De ahí que cuando el mundo conoció BitTorrent hace ya 20 años, muchos vieron que sería el protocolo definitivo para compartir archivos grandes por internet.

BitTorrent nació en una época en la que las conexiones a internet eran mucho más lentas que hoy en día. Pero aunque hoy tenemos conexiones de fibra óptica de 300 o 600 Mbps, y algunos ya coquetean con 1 Gbps, el tamaño de los archivos también ha aumentado. Si en los inicios del Torrent se compartían ficheros de pocos gigas, en la actualidad es frecuente descargar contenido de varios gigas. Solo un ejemplo. La ISO de Linux media ocupaba 700 MB. Hoy, es frecuente encontrar imágenes ISO de 4 o más GB. Y por muy rápida que sea tu conexión, el protocolo BitTorrent es necesario para darle ese empujón que acelera la descarga.

Y aunque BitTorrent y otros protocolos P2P se asocien a la piratería de contenido, en sus 20 años de existencia hemos visto cómo productores de contenido audiovisual o proyectos de software libre como Linux han empleado esta tecnología para compartir archivos legalmente. Es más, empresas como Facebook o Twitter han usado BitTorrent para uso interno. Y qué decir de compañías como Blizzard o Steam, que deben lidiar con los archivos enormes de sus juegos y que para enviarlos a sus usuarios han encontrado en BitTorrent un aliado. Si echamos un vistazo a la página oficial de BitTorrent, veremos que entre sus usuarios más conocidos están Netflix, Google, Facebook y Twitter precisamente.

La evolución de las redes de intercambio

El protocolo BitTorrent ya era bueno de por sí cuando nació gracias a su creador, Bram Cohen. Permitía compartir archivos de gran tamaño de manera semicentralizada. Había un servidor que hacía de intermediario, como ocurre en otros protocolos como Napster o Audiogalaxy, pero los archivos compartidos están alojados en los dispositivos de los clientes. Y en medio, unos nodos que disponen de la información que necesita el servidor para que todo funcione.

Pero la gran ventaja de BitTorrent es que los clientes comparten fragmentos de archivos, de manera que la subida y descarga se realiza a mayor velocidad. Tan simple como obtener un enlace magnet o un archivo de extensión Torrent para iniciar la descarga con un cliente BitTorrent de los muchos que existen. Por el camino, conceptos como leechseed o tracker. Los primeros, quienes descargan. Los segundos, imprescindibles, quienes comparten el archivo completo. Y, en tercer lugar, los nodos o servidores que facilitan la conexión entre unos y otros.

BitTorrent v2, mejorando lo presente

Sin embargo, 20 años pasan factura. De ahí que en 2020, surgiera BitTorrent v2, la segunda versión de este protocolo P2P y que promete grandes mejoras para adaptarse a los tiempos que corren. En realidad, las especificaciones para esta gran actualización surgieron en 2008, pero no ha sido hasta hace poco que hemos visto su implementación definitiva. Entre las novedades, más velocidad si cabe. Y en segundo lugar, conexiones más seguras en una internet en la que seguridad y privacidad son dos aspectos a proteger.

A nivel técnico, BitTorrent v2 introduce el cifrado SHA-256, abandonando el ya obsoleto SHA-1. Esta mejora de seguridad afecta a la información que hace posible dividir y reunir los fragmentos de los archivos que se comparten en la red BitTorrent. Por otro lado, se necesitan menos datos para iniciar la descarga gracias a la ramificación de la información en forma de árbol o hash trees. Esto hace que los archivos Torrent sean más pequeños. Por otro lado, la descarga en sí es más rápida y óptima, ya que se pueden aprovechar fragmentos de otras descargas si son idénticas. Encontrarás toda la información técnica en este enlace que explica al detalle cómo funciona la librería que hace posible BitTorrent v2.

El cambio a BitTorrent v2

Desde el punto de vista del usuario, ¿qué tienes que hacer para disfrutar de BitTorrent v2 en vez del protocolo anterior? Para empezar, disponer de un cliente compatible. En el momento de escribir estas líneas, el primer cliente en ofrecer soporte para BitTorrent v2 fue BiglyBT, si bien es un gran desconocido a pesar de su larga lista de funciones.

En segundo lugar nos encontramos con qBitTorrent. No es uno de los más populares, pero está disponible para Windows, Mac y Linux y tiene la mayoría de funciones que puedas necesitar. Además, tiene más popularidad que BiglyBT. Con todo, habrá que esperar que el soporte para BitTorrent v2 llegue a clientes más populares como *Transmission o uTorrent, los dos principales junto a BitTorrent, el cliente del mismo nombre.

Otro requisito para usar el protocolo BitTorrent v2 es usar archivos Torrent v2. Pero eso ya no depende de nosotros. Ahí ya entran quienes comparten contenido a través de la red Torrent. Mientras tanto, durante un tiempo convivirán ambos protocolos. Encontraremos ficheros Torrent v1, v2 y también ficheros mixtos o híbridos. Por parte de los clientes, poco a poco irán incorporando el soporte para BitTorrent v2.