El argumento anti coches eléctricos es clásico, sobre todo cuando se trata de un Tesla: la batería tendrá una degradación considerable a los pocos años de uso y podrás recorrer menos kilómetros. A eso tenemos que añadirle la coletilla de "además, reemplazarla es muy caro".

Pero la realidad es que las baterías de los coches eléctricos sobreviven a los propios coche eléctricos. Es decir, una vez que el vehículo deje de utilizarse, la batería seguirá en buen estado. Esto es especialmente real en los últimos años, en que la tecnología, experiencia y procesos de fabricación han mejorado bastante.

El último ejemplo de cómo la degradación de la batería de un Tesla Model 3 no es un problema viene por parte de Andy Slye, un popular youtuber de movilidad eléctrica. En un vídeo ha mostrado el porcentaje total de carga que tiene con su coche tras cuatro años de uso y 160.000 kilómetros recorridos.

La degradación real de la batería de su Tesla Model 3 es de apenas 2,2%. Además se trata de una de las primeras unidades que salieron de las fábricas de Fremont. Es una versión que ya no se fabrica, con batería de gran autonomía de 79,5 kWh, pero de tracción trasera, únicamente.

Cómo conservar la batería de un Tesla Model 3

En el vídeo, Andy Slye explica los hábitos de carga del Tesla Model 3. No son procesos complejos, ni se trata de trucos complejos, simplemente tener la costumbre de hacer dos cosas:

  1. No cargar hasta el 100% en el día a día, solo cuando se trata de viajes.
  2. Cargar lo más posible a bajos voltajes, también para el uso en el día a día.

Ambos consejos evitan el estrés de la batería y suelen ser el hábito de la inmensa mayoría de los propietarios de un vehículo eléctrico. Cargar la batería a altas potencias y/o hasta el 100% viene bien cuando durante viajes. Pero si no es el caso, se puede mantener en un 60, 70 u 80%.

La carga diaria, ya sea en casa o en el trabajo, al no ser super rápida, se hace con potencias bajas. De esa forma también evita poner al límite la batería.

Otra de las ventajas es lo cómodo que resulta. Todo el tiempo en que el vehículo está aparcado y sin utilizar puede ser aprovechado para cargarlo. Es como tener una gasolinera en casa, y el vehículo estará listo para cuando tengas que utilizarlo. Además es bastante económico.

En el caso de Andy Slye, tras cuatro años y 160.000 kilómetros recorridos con su Tesla Model 3, el precio total pagado por cargas en casa es de apenas 1800 dólares. Es decir, aproximadamente 0,0112 dólares por kilómetro recorrido o unos 0,07 dólares por kWh utilizado.