Aunque cuando se piensa en Ataque a los titanes las primeras imágenes están asociadas con la acción, uno de los principales valores de este anime es la intriga y la potencia narrativa que ha desarrollado a través de sus cuatro temporadas. Si en un capítulo se sugiere algo, incluso “verdades”, en el otro puede ocurrir algo que trastoca la idea. Eso es mucho de lo que pasó en “Recuerdos del futuro”, el capítulo 79 de la adaptación del manga de Hajime Isayama

Luego de “Hermanos”, quizá uno de los capítulos más dramáticos y conmovedores de toda la adaptación, “Recuerdos del futuro” aporta datos clave para entender el porqué de muchos acontecimientos presentados antes. Shingeki no Kyojin, desde el comienzo y hasta la actualidad, es un relato en el que se abren distintas puertas para que el espectador se asome. Puede que a veces quede la sensación de que no era necesario, de que en ese lugar al que el anime invita no hay nada. Pero resulta que, tiempo después, aparecen las respuestas: nada está hecho por azar dentro de esta historia.

A ese factor se suma entramado narrativo complejo, con guiños hacia otras historias de saltos temporales, dramas familiares, malentendidos y agendas particulares que enriquecen cuanto se ve. No es casualidad que se trate, en clave anime, de uno de los fenómenos más importantes de los últimos años. A continuación, compartimos algunas claves sobre “Recuerdos del futuro”, el capítulo 79 de Ataque a los titanes.

La otra cara de la historia de Grisha Jaegar
en Shingeki no Kyojin

Hasta este capítulo, la historia de Ataque a los titanes había presentado a Grisha Jaegar como uno de los villanos de la historia. Aquel que, movido por una tragedia familiar, robó el Titán Fundador. Ese que se acercó al Poder para conocer detalles, dejó a su anterior familiar y asesinó niños, entre otros pecados que se habían revelado con anterioridad.

Sin embargo, en este capítulo se cuentan parte de los pulsos internos de este personaje, cómo sus decisiones marcaron buena parte de su vida y cuál fue el pulso que desarrolló con ellas, desde aceptar la responsabilidad como Titán de Ataque hasta lamentar haber tratado a Zeke de la manera en la que lo hizo. Así, un episodio dirigido hacia otro sentido, sirvió para contar otro foco de una de las historias pendientes del relato. 

La actitud de Eren

El final de “Hermanos” invitó a pensar que Zeke tenía el pulso de la situación. El hermano mayor podía usar a gusto los poderes del Titán Fundador luego de estar en contacto con su hermano, quien no tiene sangre real. Así, convencería a Eren de utilizar esos poderes para aplicar la autonasia. Cuando el hermano menor se niega a esto, Zeke utiliza La Coordenada para revisar los recuerdos y mostrarle cómo su papá, Grisha, ha influido en sus recuerdos.

Durante ese viaje, ya en el capítulo 79, Eren se muestra indiferente a cuanto se va revelando, como si fuera consciente de cada cuestiones antes de que suceda. Por el contrario, es Zeke quien va descubriendo aspectos y comprendiendo cuestiones que antes no entendía de esa manera. Quien quería hacer una lavado de cerebro resultó trastocado por su propio fin, a partir de un momento clave: cuando advierte que su padre no está en paz con la forma como lo trató.

Aunque el trayecto estaba siendo transformador para Zeke, aún no se había revelado que Eren, a través de los poderes del Titán de Ataque y la entrada en contacto con un Titán de sangre real (Zeke), puede entrar en contacto con su padre y manipular su comportamiento. Es por eso que el papá de ambos realiza distintas acciones, no porque de entrada fuera una mala persona o comprendiera la total dimensión de sus poderes, como sospechaba Zeke. Quien ha estado detrás de todo en Ataque a los titanes ha sido Eren.

El Titán de Ataque y el futuro de Shingeki no Kyojin

El capítulo reveló que Eren, como usuario del Titán de Ataque, tiene una habilidad única: poder ver los recuerdos de todos los usuarios e, incluso, los recuerdos futuros, aquellos que se sucederán en el tiempo. A través de sus memorias, Eren conoce qué va a pasar. Esto abre diversos escenarios. Antes de entrar en ellos, es necesario reconocer uno de los puntos de partida de esta habilidad: su contacto con Historia, alguien de sangre real, en la tercera temporada.

Cuando Eren comprende que tiene acceso a toda la historia, va comprendiendo los distintos acontecimientos que sucederán y las decisiones que debe afrontar. Por eso, ese momento marca un antes y un después en el personaje. Si los espectadores se preguntaron por qué Eren mutó hacia ser una personaje mucho más misterioso, oscuro, opuesto a ese niño ilusionado y cálido, más allá de su interés por la venganza, la respuesta está en esa base de datos a las que tiene acceso. Eren es consciente de qué va a ocurrir y que él es la llave para abrir esos escenarios, forzados a manifestarse.

Resta ver, en los siguientes capítulos, cómo sigue ese pulso entre hermanos en La Coordenada para seguir sumando piezas al rompecabezas de Shingeki no Kyojin.