El aumento exponencial de satélites en la órbita de la Tierra ha elevado el riesgo de colisiones entre los mismos. No se debe olvidar, además, que la basura espacial se ha convertido en un problema serio para las agencias espaciales más importantes del mundo. Sin embargo, la tensión aumenta cuando estos desechos son generados tras un prueba espacial que pone en peligro a los satélites de otros países.

Durante la presente semana, desde China reportaron que los escombros de una prueba rusa estuvieron a punto de impactar con un satélite científico del país asiático. Según el reporte de la Administración Espacial Nacional China (CNSA), la situación se suscitó el pasado 18 de enero.

Para comprender cómo se llegó a este peligroso evento, hay que remontarnos un par de meses atrás. Durante noviembre de 2021, Rusia lanzó un misil para destruir Cosmos, una satélite de su propiedad que fue puesto en órbita en 1982. Sin embargo, ya tenía tiempo sin operar, motivo por el que decidieron destruirlo.

China asegura que algunos escombros pasaron apenas a 14,5 metros de su satélite, por lo que el riesgo de colisión fue bastante alto. Los datos compartidos por la mencionada agencia revelan que los objetos viajaban a una velocidad aproximada de 18.800 km/h. A estas velocidades, prácticamente son proyectiles.

En declaraciones recogidas por Daily Mail, Liu Jing, subdirector del Centro de Monitoreo de Desechos Espaciales de la CNSA, advirtió que los escombros de Cosmos seguirán causando problemas en los próximos años, incluso décadas. De hecho, ve probable que se presente una colisión contra su satélite en el futuro.

"Actualmente, mantienen una distancia segura, pero no se puede descartar la posibilidad de que estos se acerquen en el futuro. Si es así, debemos notificar rápidamente a nuestros satélites y hacer algunas maniobras evasivas con anticipación para evitar los escombros. Este es el método más factible en la actualidad", expresó Jing.

Estados Unidos también levantó la voz

Esta no es la primera vez que las acciones de Rusia generan preocupación. En noviembre, Estados Unidos alertó que 1.500 pedazos del satélite Cosmos están orbitando la Tierra, siendo la mayor nube de basura espacial provocada desde 2007 —por China, curiosamente—. La calificaron como un acto irresponsable, y agregaron:

"Exhortamos a todas las naciones espaciales responsables a que se unan a nosotros en los esfuerzos por desarrollar normas de comportamiento responsable y se abstengan de realizar pruebas destructivas, peligrosas e irresponsables como las llevadas a cabo por Rusia."

Antony Blinken, secretario de Estado de Estados Unidos