The Batman, de Matt Reeves, es uno de los platos fuertes del año. No solamente porque se trata del regreso del antihéroe favorito de DC a la pantalla grande. También es una reinvención del personaje que promete aportar una serie de ideas novedosa al amplio universo cinematográfico que sigue su historia. En esta ocasión, el argumento mostrará a un jovencísimo Bruce Wayne que comienza su recorrido por el camino como vigilante a las sombras. A la vez, hará énfasis en sus capacidades deductivas y explorará los efectos del trauma de la muerte de sus padres sobre su psiquis. 

Pero lo más llamativo de esta nueva versión de Batman es su violencia. En cada uno de los metrajes mostrados hasta ahora, puede verse que el personaje interpretado por Robert Pattinson es una fuerza imparable. En varias escenas se le ha podido ver golpeando sin detenerse a una figura tendida en el suelo. También mientras conduce y usa el Batmovil (convertido para la ocasión en una versión sofisticada de la Christine de King) como un arma. 

El personaje parece encontrarse lejos del autocontrol de la encarnación de Michael Keaton, el lúgubre humor negro de Val Kilmer, la frialdad de George Clooney. Incluso ser mucho más volátil que el interpretado por Christian Bale, que ya sorprendió por su agresividad. Quizás más parecido al ultraviolento de Ben Affleck. Con todo, ninguna de las versiones en pantallas llegó a asesinar a sangre fría o sólo por venganza. 

Un punto que colinda con la idea de un personaje más cercano al abismo que en otras oportunidades. En más de una entrevista, el director ha confirmado que debido a su juventud, el Batman de Pattinson deberá “explorar el sentido de la justicia”. No obstante, el director no ha respondido del todo a la pregunta esencial. ¿Respetará Batman su regla de no matar? 

¿Batman en busca de venganza o de justicia?

Hace unos días, Robert Pattinson ha salido al paso a los comentarios sobre el tema que se debate con interés plataformas sociales. El actor número 13 en llevar la máscara de Batman tiene un punto de vista muy concreto sobre la visión del antihéroe sobre el bien y el mal. 

En una entrevista para la revista Premiere, el actor se tomó algún tiempo para analizar el comportamiento de su personaje. Además de tratar de dejar en claro por qué es tan importante que Batman se mantenga a margen del asesinato, sea cual fuere el motivo. En particular, en la película de Reeves en la que la corrupción será un espacio gris con el que el anti héroe tendrá que lidiar. 

“Existe esta regla con Batman: no debe matar. Se puede interpretar de dos maneras. O solo quiere infligir el castigo apropiado o quiere matar y su autocontrol se lo impide”, explicó a la revista. Para el actor, es imprescindible comprender el matiz. Un punto de relevancia que permite explorar el hecho sobre qué mueve la moralidad del personaje. “Me lo imaginé así desde el ensayo de la primera pelea(…) Sufre y es un deseo que lo embarga. (Luchar contra criminales permite) que su mente se aclare, se calme. Llegar a un estado cercano a la plenitud. Eso le permite desahogar toda su rabia”. Esa dualidad hace que para Batman no matar sea una forma de no convertirse en lo que lucha. Pero, ¿logrará hacerlo en la película de Reeves?

Según Pattinson, su personaje podría estar cerca de la tentación .“Lo interesante es que este Batman prácticamente vive en la cuneta. ¡Vive una vida criminal, pero sin cometer delitos! Sentí que podía sacar algo de eso. De todos modos, ¡solo podría interpretar a un superhéroe si estuviera realmente sucio!” comentó el actor a la publicación. 

Por supuesto, se trata de una respuesta ambigua que tiene todo el propósito de salvaguardar el secreto del argumento. No obstante, según muestran los avances es evidente que el Batman de Pattinson está un paso más allá de la mera tentación de matar. Es probable que la juventud y en especial, la furia que el actor describe, pueda ser algo más que una línea que cruzar. La discusión alrededor del tema remite a la que surgió durante el estreno de Batman V Superman de Zack Snyder. 

El Batman de Ben Affleck (una versión mayor del personaje que atravesaba además, la secuela de la muerte de Robin) era violento y peligroso. Una verdadera amenaza, capaz de marcar a los criminales y que incluso despertaba el terror en los policías de la ciudad. A las objeciones sobre su visión acerca del cruzado de la capa de Gotham, la respuesta de Snyder fue la de insistir “era una versión poco realista”.

La regla de oro de Batman ha sido parte del debate acerca de la moralidad del personaje por años. Desde preguntas sobre qué hace que sea tan necesaria y de capital importancia su resolución, hasta su evolución. Después de todo, Batman se ha hecho más sofisticado con el correr del tiempo y su universo también. Pero el hecho es que diferenciar a Batman de un asesino mercenario le dota de un peso moral considerable.