Uno de los puntos de estudios en materia geopolítica es el agua. En concreto, la eventual escasez debido al cambio climático. A esto se suma el crecimiento de la población, que es como decir de la demanda, como una de las variables de un tema más complejo. Dentro de la ciencia ficción, la discusión no es nueva. Una de las producciones más importantes del año, Dune (Denis Villeneuve), se desarrolla en un mundo árido, por ejemplo. El que plantea Mar de la tranquilidad, una de las series más recientes de Netflix, no está lejos de ese escenario.

Profundizando en las referencias contemporáneas en relación con la temática medioambiental, Mad Max: Fury Road (George Miller, 2015), quizá uno de los ejemplos de ciencia ficción y acción más importantes de la historia reciente, también trata la temática. Como en esta película, Mar de la tranquilidad plantea un escenario similar, la búsqueda del agua. ¿Cuál es el giro de tuerca que plantea la serie de Netflix? Buscarla lejos de las fronteras conocidas. Van hasta la luna y hallan algo que describen como “agua lunar”. El futuro de la humanidad depende de ello.

Esa búsqueda y manejo del recurso activa distintos escenarios. Su creador, Choi Hang Young, procura recordarle al espectador que debajo de ese importante drama que es la escasez de agua. Se trata del resultado entre las tensiones humanas que se producen dentro de un cuerpo élite responsable de la misión. Entonces, entra en juego uno de los puntos notables de el Mar de la tranquilidad, su elenco, para sostener un relato a ratos irregular pero que puede acompañar estos días de diciembre. 

Mar de la tranquilidad: un viaje a la luna con trampa

En tiempos donde los viajes hacia la luna parecen estar al alcance de cada vez más personas, menos de las que reclaman otro tipo de necesidades, Mar de la tranquilidad insiste en esta idea. El elenco, conformado por Bae Doona, Gong Yoo, Lee Joon, Lee Moo Saeng, Heo Sung Tae, Kil Hae Yeon, Choi Young Woo, Jung Soon Won. Dentro del cocktail de nombres, es probable que dos sean de fácil ubicación: Gong Yoo y Heo Sung-tae, quienes jugaron un papel clave en El juego del calamar.

Ellos ofrecen buenas actuaciones, muy al estilo asiático: tensión en miradas, silencios, fugas hacia recuerdos o momentos que se escapan del relato lineal y algunas tramas internas para dar tensión al relato. Si bien la mayoría de variantes quedan resueltas, Mar de la tranquilidad deja otras abiertas, no queda claro si para que el espectador complete el relato o porque el guión las dejó sin conclusión por alguna razón; como el uso de armas en ese tipo de escenarios, porque la humanidad no confía en ella misma aunque dependa de esa relación para salvarse. 

Hasta tal punto, que desde un principio se establece que muy pocos de quienes emprenden el viaje sobrevivirán. A través de los 8 episodios, Mar de la tranquilidad va resolviendo la muerte de varios de ellos, algunos por causas de esa agua lunar que anhelan y otras por pura fuerza humana. El thriller funciona dentro de ese registro, ¿quién será el siguiente? Más allá de que no es muy difícil intuirlo.

Sin embargo, puede que lo penalice un aspecto: lo cerca que está de El juego del calamar. Si bien la historia de esta serie es distinta, entre actores y la sobrevivencia como eje, es natural que se piensa en aquella serie mientras se ve Mar de la tranquilidad. Puestos a comparar, no quedará bien parada; si, por el contrario, la cuestión es explorar ese universo, los actores acompañarán la experiencia.