Kevin Feige confirmó que Charlie Cox interpretará a Daredevil dentro del Universo Cinematográfico de Marvel. Aunque parecía la opción más natural, existía la posibilidad de que las productoras hicieran un nuevo casting y el personaje fuera interpretado por otro actor. Pero no. Cox volverá a hacer de Matt Murdock en un relato distinto a la serie desarrollada por Netflix hace unos años. La decisión fue celebrada por crítica, seguidores y hasta Vincent D'Onofrio, quien felicitó a Cox en redes sociales luego de enfrentarlo como Kingpin. En resumen: su incorporación eventual es un acierto. 

Para llegar a esa certeza, hay al menos tres temporadas de Daredevil a ser consideradas. ¿Qué sentido tiene ver una serie que, hasta el momento, no forma parte del Universo Cinematográfico de Marvel? Puede que esta narrativa se nutra de aquella producción para presentar al personaje. Se espera que Matt Murdock tenga un cameo en Spider-Man: No Way Home, asesorando de forma legal a Peter Parker, siguiendo con el rol que ya desempeñaba en esa serie, fiel al relato de los cómics.

Por otro lado, está la razón más fuerte: Daredevil es considerada una de las mejores adaptaciones de Marvel en formato televisivo. Luego de la película protagonizada por Ben Affleck, estrenada en el 2003 bajo la dirección de Mark Steven Johnson, el personaje había caído en una suerte de limbo. El film no es recordado de la mejor manera y, a su vez, dentro del fandom existía un culto atento a cualquier posible nueva puesta en escena sobre el personaje. Lo hizo Netflix en el 2015, presentando la primera temporada de la serie con Charlie Cox encabezando el reparto.

Cinco razones para ver a Daredevil en Netflix
(antes que en el Universo Cinematográfico
de Marvel)

Buena parte del elenco no era conocido de forma global. Aunque estuvieran actores como Vincent D'Onofrio, puede que sus carreras vivieran un antes y un después luego de la serie.  Daredevil entraña en sí un personaje complejo, a ratos en tensión con su rol de héroe, algo que lo lleva a ser visto como un antihéroe, y explora un sector más oscuro del crimen organizado dentro de los relatos de Marvel. Haciendo un paralelismo: mientras en el Universo Cinematográfico de Marvel se estaban desarrollando las líneas que luego derivarían en el enfrentamiento contra Thanos, los conflictos en Daredevil eran mucho más mundanos y, a su vez, sangrientos y contradictorios. 

Compartimos algunos argumentos por los cuales deberías ver la serie de Netflix.

Charlie Cox

Antes de interpretar a Matt Mudock, Charlie Cox era más conocido dentro del circuito británico. El actor había pasado por varias series, algunas películas y hecho distintos proyectos teatrales. Su actuación como Daredevil sedujo a propios y extraños por su calidad. Cox podía resultar conmovedor y agresivo, dando forma a dos de las características del “Hombre sin miedo”. Aunque con ese título no se le puede considerar un personaje en el que abunde lo sensible, en él se integran contradicciones éticas, religiosas y una historia de origen marcada por dificultades que componen un rol en el que es importante saber transmitir inseguridad ante los conflictos personales y, por otro lado, ser violento contra los malos. Charlie Cox se movió con comodidad en ambos registros.

La estética desarrollada por Netflix

Daredevil es una serie agradable a la vista. Su fotografía puede evocar encuadres de los cómics y, a su vez, no pelearse con las exigencias televisivas. Es oscura, marcada por los contrastes, con no pocos destellos luminosos. Ese es parte del discurso que propone la productora: Matt Mudock es un personaje que está entre la oscuridad y la luz de forma constante. Él personifica esa dualidad que Netflix supo recrear a través de su lenguaje visual. 

Las escenas de acción en Daredevil

Daredevil es un personaje que no reniega de su tendencia violenta. Él encuentra placer en golpear a los malos, a diferencia de otros personajes que a ratos parecen experimentar culpa por sus habilidades. La serie refleja ese goce y ofrece, a través de las tres temporadas, abundantes escenas de acción y planos secuencias logrados de muy buena manera. Acá abajo te dejamos una muestra. 

Un buen villano

Mientras el grueso de las producciones del Universo Cinematográfico de Marvel son débiles en relación con sus villanos, en Daredevil esto no ocurre. Vincent D'Onofrio interpretó a Kingpin, quizá uno de los criminales más importantes dentro de los relatos de los cómics. Su influencia es diversa, extendida sobre distintas capas de la sociedad, algo que es bien representado en la adaptación de Netflix. Por otro lado, se exploran sus motivos personales, facilitando que el espectador encuentre sentido a varias cosas. Como Charlie Cox, Vincent D'Onofrio también ofrece una actuación sólida, a ratos conmovedora y, por supuesto, también intimidante.

El submundo del crimen

En Daredevil se explora una lado más mundano del crimen organizado. Así como Kingpin (quien podría aparecer en Ojo de Halcón), también se hacen referencia a organizaciones como La Mano y otros personajes que no han sido llevados a los cines y que cuentan historias interesantes. Esta serie, para quienes no hayan leído los cómics, ofrece una adaptación adecuada sobre esa otra capa del delito y la muerte que en el Universo Cinematográfico de Marvel no ha sido desarrollada. Lo hace de forma cruda sin llegar a ser gore, entretenida sin perder sentido filosófico, con actuaciones notables y una puesta en escena de alto nivel.