El documental The Beatles: Get Back de Peter Jackson que Disney+ acaba de incluir en su catálogo, tiene varios puntos a su favor. En primer lugar, demuestra que el fenómeno alrededor de la banda inglesa está lejos de acabarse. En segundo, que es mucho más fuerte de lo que puede suponerse y que con toda seguridad no hace más que crecer. Y en tercer lugar, y quizás el punto más curioso, que Los Beatles sigue siendo un fenómeno generacional. Un gusto adquirido que forma parte de una idea sobre la música que trasciende la época y a cualquier distorsión a su alrededor.

The Beatles: Get Back deja claro de inmediato que este no es un homenaje tradicional. Se aleja del desastroso documental Let It Be (1970) de Michael Lindsay-Hogg, aunque proviene del mismo material. Tampoco uno lacrimógeno, edulcorado o relacionado al mito alrededor de la banda. En realidad, resalta algo más interesante y peculiar: el poder de la banda como parte de la cultura pop. ¿En qué punto reside la perdurabilidad de sus vínculos con el público? Peter Jackson tomó la decisión de relatar la historia de Los Beatles a través de su cualidad como un legado de masas. Uno que se analiza como una línea emocional que marcó un hito en la historia de la música.

Si otros documentales han intentado explicar el fenómeno de Los Beatles, Jackson quiere mostrarlo. De modo que los episodios están llenos de una reflexiva visión de la banda como algo más que celebridades. Desde grabaciones desconocidas, hasta secuencias enteras nunca antes vistas de los cantantes. The Beatles: Get Back tiene todo para celebrar el éxito de la banda como algo más que un dato histórico. Lo hace con la ferviente admiración del observador que a la vez es fan, y Jackson lo es y mucho. También desde el interés cultural. El resultado es una mirada amable, sincera y elocuente de Los Beatles como parte de una época y una ruptura cultural inolvidable. 

Érase una vez... cuatro chicos de Liverpool en 'The Beatles: Get Back' 

Para su documental, Jackson toma todo lo que rodea a Los Beatles y lo desmenuza en sus puntos esenciales. Un labor ardua que le llevó a repasar todo el material de Let It Be y encontrar algo nuevo que mostrar. De modo que The Beatles: Get Back está más interesada en recorrer la vida de los integrantes de la banda que su éxito. Por su supuesto, la repercusión del cuarteto es colosal y no hay una manera de narrar su historia sin incluir la idea. Pero el director crea la condición para hablar desde una perspectiva emocional. Los Beatles era n –y siguen siéndolo–  una marca de extraordinario poder. Pero también eran sus personas. Cuatro chicos de Liverpool que soñaban con la música y casi por casualidad crearon una corriente cultural inesperada. 

Ese punto de vista casi ingenuo hace que el documental sea tan emocional, como triste y brillante. Porque además de narrar la historia del triunfo y de la adoración mundial, también está la del momento en que todo se viene abajo. Jackson crea un recorrido que se sostiene sobre el hecho del símbolo de los Los Beatles y a la vez el pequeño fracaso de su separación. Hay un elemento agridulce y sensible en la forma de describir ese punto de inflexión. Pero a la vez, la fuerza de Los Beatles como herencia social. El punto más alto de una época idealista, llena de sueños y esperanzas casi inocentes. Irrepetible en todo su poder. 

The Beatles: Get Back muestra  –de nuevo – qué ocurrió ese enero de 1965 mientras se grababa la que sería despedida como agrupación. Con Let It Be cocinándose a fuego lento y el grupo luchando contra sus diferencias, es el anuncio de una despedida. Pero al contrario del documental de Michael Lindsay-Hogg, el de Jackson se concentra en lo íntimo y lo sensible. The Beatles: Get Back capta esa amarga belleza, lo efímero de un último trayecto hacia algo brillante. Una parte nueva de un suceso histórico en de una música inmortal.

Date de alta en Disney Plus ahora y ahorra gracias a la suscripción anual, con la que podrás disfrutar de todo su catálogo de series y películas, acceso a los últimos estrenos, al catálogo de Star y a los mejores documentales de National Geographic.