Netflix confió sus recursos en Jeymes Samuel y la apuesta no pudo haber salido mejor. Más dura será la caída es el primer largo del multifacético creador. Luego de un par de cortos, esta película agrupa varios de los intereses de Samuel. El más evidente tiene que ver con la música y con la influencia de Quentin Tarantino. Esa mixtura de interés explican la que, quizá, puede ser una de las mejores producciones originales de Netflix de los últimos años.

Desde su boom, Netflix resuena con frecuencia en la industria del entretenimiento debido a sus series. Pero el apartado de películas deja más dudas que certezas en general. Visto el crecimiento de otras plataformas de streaming, a Netflix no le queda más que apostar fuerte en los films. Eso explica el éxito reciente de Misión de rescate (Sam Hargrave, 2020), protagonizada por Chris Hemsworth. También, de alguna manera, resuena en Más dura será la caída.

En esta producción se agrupan un puñado de actores importantes del cine contemporáneo junto con otros están llamando a la puerta. Desde Idris Elba (The Wire) hasta Jonathan Majors (Lovecraft Country). En el medio, un reparto con nombres como Regina King (Watchmen, 2019), Zazie Beetz (Joker, 2019) y Delroy Lindo (Da 5 Bloods, 2020). Como carta de presentación, funcionan para convocar a la audiencia. Lo mejor es que no se queda en sólo un estímulo.

Más dura será la caída: la música como eje

No es un musical, pero tiene algún guiño al género. Tampoco es una película basada en un relato sobre alguna historia de la música; mucho menos una biopic. Más dura será la caída es un western moderno de principio a fin. Sin embargo, el manejo de los recursos sonoros contribuye a que el relato parezca otra cosa. Jeymes Samuel, además de ser un realizador audiovisual, es un compositor. La sensación es que en esta película ha compaginado ambas áreas, tomando sus influencias para que sirvan al relato. Funciona.

The Harder They Fall, como se titula en inglés, procura que el sonido se sienta en todo momento. Si en vez de emitirse a través de Netflix se estuviera en una sala de cine, lo más probable es que el auditorio retumbara con frecuencia. La edición de sonido fue dejado un par de niveles más arriba de lo normal. Eso, al ser tan evidente, no es un descuido de la producción sino que se convierte en parte del discurso. Jeymes Samuel quiere conmover y festejar a través de los sonidos. La selección de temas contribuye a ese objetivo. Además de la banda sonora, los distintos guiños a los musicales refuerzan la visión del cineasta: contar a través de las canciones.

Sin llegar a ser La La Land (Damien Chazelle, 2016), los recursos musicales son usados para componer parte de la personalidad de los protagonistas y para sugerir en relación con las costumbres que ellos tienen. Estos tramos funcionan porque, aunque alteran el ritmo del relato, no son cursis ni muy prolongados.

Jeymes Samuel y la influencia
de Quentin Tarantino

Puede que la influencia más directa en The Harder They Fall sea Django sin cadenas (Quentin Tarantino, 2013), junto con Bastardos sin gloria (Quentin Tarantino, 2009). La película de Jeymes Samuel no ofrece secuencias tan sangrientas como las que se pueden encontrar en las películas de Tarantino. Pero tampoco oculta su interés: si dependiera de Samuel, la sangre debería traspasar la pantalla. Eso explica algunos planos próximos a la acción, encuadres cerrados para salpicar al espectador.

Más allá de este recurso, está el humor que atraviesa a Más dura será la caída. En un relato que desde el principio tiene balas detonando aquí y allá, Jonathan Majors emerge como el eje. Hasta ahora, no se ha revelado como un actor de comedia pero su capacidad para generar respuestas elocuentes y a la vez sobrias es útil en este tipo de producciones. Ya en Loki (Kate Herron, 2021) se vio algo de eso: su registro es amplio y solo resta seguir descubriéndolo. 

Cuando se advierte que Jonathan Majors está acompañado por Idris Elba, es inevitable pensar en lo simbólico que puede ser esa alianza narrativa. Un actor notable del presente y la historia contemporánea ante otro que podría alcanzar niveles similares. Si la decisión de juntarlos dependió de Jeymes Samuel, mérito; si no, es del responsable del casting. Ambos actores se encuentran enlazados dentro del relato y, aunque esto se revela desde el principio, la película no pierde tensión en este sentido. Por el contrario, lo gana luego de una serie de sucesos. 

Más dura será la caída es un western que funciona porque guarda sorpresas en el camino, sin dejar aún lado lo que la tradición del género reclama. Eso implica desde las clásicas referencias al gatillo más rápido del oeste hasta el honor presente en los duelos. Sin querer ser innovadora, la película tiene un tono fresco y entretenido. No se descarta que escale rápido en el top ten de Netflix.