El Gobierno quiere que las pequeñas empresas españolas den el salto digital. Sea como sea, pero más si es con los fondos europeos Next Generation para la recuperación. Ayer, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciaba 500 millones de euros para una primera fase destinada a la digitalización de las pymes. En total, se articularán 3.000 millones de euros entre 2021 y 2023. Hoy, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ha dado forma al llamado Kit Digital.

Y lo cierto es que tienen mucho trabajo por delante. "Nunca se ha abordado una reforma con un presupuesto de este calibre para la digitalización de las pymes españolas", apunta la ministra en la presentación del Kit Digital. Con un tejido empresarial formado en un 99 % por pequeñas empresas –la mayor parte de ellas microempresas–, y una brecha digital que ha quedado patente durante la crisis sanitaria por el coronavirus, la digitalización se impuso como un mantra y condición para una Unión Europea lista para repartir cheques.

Casi el 78% de las pymes en España, según un estudio de GoDaddy, no dispone de página web. Más allá de eso, la cuestión de la digitalización no queda solo en poner una URL a una compañía. El tema va mucho más allá, con sistemas de gestión digitalizada de personal y clientes, seguridad en las redes, gestión de redes sociales o estudio de datos. Todo esto es lo que quiere cubrir el ambicioso plan planteado en el Kit Digital y que ya puede consultarse en acelerapyme.es. "Lugar desde el que se podrán registrar también los agentes digitalizadores que quieran prestar sus servicios al segmento pyme", apunta la ministra.

Ojo, la digitalización sin objetivos no tiene sentido

Foto por John Schnobrich en Unsplash

Las empresas que opten al Kit Digital tendrán un bono de 2.000 euros, como máximo, para la creación de un sitio web. Esto incluye, además de su creación por parte de uno de los proveedores que se presente a la convocatoria, el mantenimiento y el soporte técnico. También formación para la autogestión del sitio web. Se propone otro bono, también de 2.000 euros, para la creación de marketplaces bajo las mismas condiciones que el apartado anterior. Junto a esto, una ayuda de 4.000 euros para el segmento de Business Inteligence y Analítica Web –porque los datos son el futuro del éxito–.

La idea, sobre el papel, abre la puerta a todo un segmento de compañías que, sin ayudas, no tendría acceso a estos servicios. Pero con el dato de las pymes sin sitio web sobre la mesa, hay que añadir el complicado historial de comercios que, bajo el dorado de una URL que prometía el éxito de las ventas, han terminado por irse al desagüe.

Los marketplaces sin mantenimiento, intención y planteamiento no suelen salir bien parados. Y esto no es nuevo. Durante la pandemia, España registró cerca de 100 plataformas comerciales digitales para dar salida al comercio local de diferentes regiones. El resultado es que, pese a la inversión, las ventas han quedado en nada en la mayor parte de ellas. El mantenimiento técnico, el coste a largo plazo y los nulos resultados por la falta de promoción y público juegan un papel esencial en la partida de la digitalización.

Es precisamente en este punto donde se verá el resultado de los fondos del Kit Digital. ¿Se hará la inversión? Sin duda alguna. ¿Funcionará? La brecha digital y los resultados a medio y largo plazo hablarán en su momento.

El Kit Digital reserva un para la ciberseguridad: una gran cuenta pendiente

Más allá de las facturas electrónicas, con ayudas de hasta 1.000 euros, o la gestión de procesos con aportaciones de 6.000 euros, el Kit Digital diseñado por el Gobierno reserva un lugar especial para la cuestión de la ciberseguridad y las comunicaciones seguras (dotadas de hasta 6.000 cada una de ellas).

La cuestión de la ciberseguridad es otra de las eternas cuentas pendientes del tejido producto patrio. También la de la Administración pública, que ha vivido un año oscuro en lo que a ataques respecta. Según Datos101, se producen 40.000 ciberataques diarios en España entre Administración y pequeñas empresas. Los primeros de ellos, con Hacienda y el SEPE a la cabeza, aún intentan recuperarse del golpe. En el sector de las pymes, casi un 53% ha sufrido algún ataque de algún tipo siendo, en muchos casos el fireware humano, la puerta de entrada a las tripas de la compañía.

En este segmento, y además de la dotación de medidas de carácter tecnológico, el Kit Digital apunta a una formación a un personal de nuevo afectado por una fuerte brecha digital.