Por primera vez, un trasplante de pulmón ha sido posible gracias a la colaboración de un dron. No es la primera vez que uno de estos vehículos voladores lleva un órgano desde su origen hasta su destino, acelerando el proceso y aumentando las posibilidades de supervivencia. Sin embargo, sí que es la primera vez que se hace con un pulmón. Ha ocurrido en Toronto en un hospital que, además, ya tiene experiencia siendo pionero en temas relacionados con trasplantes pulmonares.

Todo el proceso tuvo lugar el pasado 25 de septiembre. En solo 6 minutos, el pulmón viajó a bordo de un dron desde el Hospital Occidental de Toronto, donde se le extirpó al donante, hasta el Hospital General de la misma ciudad. En este último, tuvo lugar el primer trasplante de pulmón del mundo, en 1983, y el primer trasplante doble del mismo órgano, tres años más tarde.

Allí esperaban el doctor Shaf Keshavjee, quien llevaría a cabo la operación, y el agradecido Alain Hodak, un hombre de 63 años cuya vida cuenta ahora con una segunda oportunidad gracias a lo rápido que pudo ser intervenido. 

18 meses para un vuelo de dron de 6 minutos

Este vuelo de dron tan especial ha sido posible gracias al trabajo de Unither Bioelectronics, una compañía especializada en este tipo de vehículos, con sede en Quebec.

El trasplante de pulmón es especialmente complicado, porque el órgano necesita mantener muy bien la oxigenación en el transporte

Durante 18 meses, han estado preparando todo para acelerar el proceso de cruzar la ciudad cargados con el órgano para un trasplante de pulmón. Comenzaron por el diseño del recipiente, un contenedor ligero de fibra de carbono, capaz de soportar los cambios en la elevación, la presión y las vibraciones característicos de este tipo de vuelos. Además, se le colocó un GPS y un paracaídas para facilitar el aterrizaje

Una vez finalizada esta parte, comenzaron a llevarse a cabo los ensayos; en los que, lógicamente, no viajaba ningún órgano.

Finalmente, cuando se optimizó todo el proceso, surgió la oportunidad de llevar el pulmón de un donante al Hospital General de Toronto. El trasplante de pulmón es uno de los más complicados, pues es muy importante mantener una buena oxigenación en el transporte. De hecho, se calcula que por ese motivo un 80% de los que se donan nunca llegan a usarse.  Por eso, poder acelerar todo el proceso gracias a un dron parecía una gran idea. Y quedó más que demostrado que lo es.

El primer trasplante de pulmón, pero no el primer trasplante

Este ha sido el primer trasplante de pulmón realizado tras el traslado del órgano en un dron. Sin embargo, ya se había hecho previamente con otros órganos. La primera vez fue en 2019, cuando un riñón surcó los cielos de Baltimore a bordo de uno de estos vehículos aéreos sin tripular. Poco después, se repitió el proceso con córneas y un páncreas. 

En un vídeo publicado por Unither Bioelectronics, culminan diciendo que esto es solo el principio. Y así es. El transporte ha sido tal éxito que esperan que en un futuro se pueda complementar con el traslado de pulmones impresos en 3D por su compañía hermana, Unither Therapeutics.

Desde que comenzaron los primeros vuelos con dron, vimos que estos vehículos tenían un abanico inmenso de posibilidades. Ahora conocemos otra especialmente emocionante: transportar vida.