Durante las últimas semanas comenzó a circular un rumor sobre el posible lanzamiento de una tarjeta de expansión Seagate de 512 GB para las Xbox Series X|S. La información, que nació tras un hallazgo del portal XboxSquad.fr, hoy quedó reforzada con una filtración proveniente de Estados Unidos. Y es que algunas tiendas del país norteamericano ya tienen lista la publicidad para dicho producto.

De acuerdo a Windows Central, Microsoft podría arrancar la campaña publicitaria tan pronto como la próxima semana. Por lo tanto, el anuncio oficial es cuestión de días. De momento, eso sí, aún no conocemos su precio. En cuanto a su diseño, la unidad no hará ningún tipo de cambios respecto a la variante de 1 TB, la cual se encuentra disponible en el mercado desde el lanzamiento de las Xbox Series X|S (noviembre de 2020).

A diferencia de la PlayStation 5, que permite usar unidades NVMe PCI 4.0 de distintos fabricantes, Microsoft prefirió apostar por una propuesta de almacenamiento propietaria. Vale la pena mencionar, no obstante, que la experiencia de uso con la tarjeta de expansión de Seagate es más amigable con el usuario común. Y es que solo basta con conectar la unidad a la parte trasera de las Xbox Series X|S. Con la PS5, en cambio, se requiere retirar una carcasa lateral y atornillar el SSD.

En cuanto a precios, ambas opciones se mantienen en un rango muy similar en estos momentos. Eso sí, el hecho de que varios fabricantes compitan entre sí para ganarse a los usuarios que desean ampliar el almacenamiento de la PS5, implica también ofrecer el mejor precio posible. Así pues, solo es cuestión de tiempo para que las unidades NVMe PCI 4.0 comiencen a bajar sus precios.

Lanzar una tarjeta de expansión de 512 GB tiene como objetivo, desde luego, ajustarse a las posibilidades económicas de más consumidores. El precio de la unidad de 1 TB, que todavía se mantiene en los $220 dólares/euros, es una cifra que no todos están dispuestos a pagar. Entonces, lanzar una propuesta de menor precio seguramente tendrá una buena recepción en el mercado. Sobre todo entre aquellos propietarios de la Xbox Series S que ya se quedaron cortos de espacio.