La historia de Capchase es una de esas atípicas que han surgido en estos meses de pandemia por coronavirus. La fintech nacía precisamente durante los meses del confinamiento y, sin peder ni un poco de su fuerza, casi dos años después ya es un negocio plenamente viable y con uno de los mayores soportes financieros internacionales. Casi 400 millones de dólares levantados de fondos estadounidenses –cuna de la mayor parte del capital internacional del momento–.

Sería injusto decir que Capchase nació de la crisis del coronavirus, su historia venía de un poco más lejos. Fundada por Miguel Ángel Fernández Larrea, Luis Basagoiti Marqués, Ignacio Moreno Pubul y Przemek Gotfryd, el negocio de SaaS no era del todo desconocido para ellos. Los 3 primeros venían precisamente de uno de los sectores tecnológicos que más ha crecido en los últimos años, también de uno de los más consolidados. Venían, también, de otro emprendimiento español de éxito: Geoblink.

La suerte quiso que justo antes de la pandemia, y con los 4 fundadores dispersos por el mundo enfocados en nuevos estudios académicos, el negocio SaaS llamase a su puerta de nuevo. Zoom, Slack –ahora propiedad de Salesforce por 27.000 millones de dólares – Skype o Teams son, a fin de cuentas, servicios de SaaS que han sido capaces de bajar a pie de tierra y conquistar a los usuarios. Detrás de ellos, cientos de empresas de nicho que también triunfan en un ecosistema en el que las grandes empresas se dejan mucho dinero por necesidad. "Es un sector muy interesante porque tiene flujos de caja muy predecibles, es decir que son unos negociazos", explica Ignacio Moreno a Hipertextual. Conociendo el sector y sabiendo de sus condiciones, solo había que buscar la idea.

Surgió entre febrero y marzo de 2020, cuajó durante los confinamientos y salió al mercado casi cuando el mundo empezó a dar los primeros paseos de la nueva normalidad. Al final terminó siendo un SaaS sí, pero reconvertido a una fintech. Capchase había encontrado el punto flaco del sector: la financiación.

A los bancos no les gustan los SaaS

Decía Ignacio que los flujos de caja de un SaaS son sumamente predecibles. Y no le falta razón. Las empresas del sector saben cuánto van a ingresar cada mes con exactitud a medida que los clientes se suman a su servicio. ¿Problema? Las empresas SaaS tienen que adelantar el dinero de un servicio que ya ofrecen. La única solución es cerrar acuerdos anuales con los clientes, perdiendo una gran cantidad de dinero en descuentos –por el riesgo principalmemte– Y aunque ese sea seguro, al banco no le gusta el color de esas cuentas. Quizá Teams o Slack no tengan problemas para solucionar este punto, detrás tienen a grandes compañías, las pequeñas empresas sí.

Los clientes no tendrían que adelantar ningún dinero ya que este saldría de Capchase a cambio de una pequeña comisión

Ahí es donde entraba Capchase. Con el bagaje de haber trabajando en Geoblink, crearon un sistema de flujos de caja futuros. Los clientes no tendrían que adelantar ningún dinero ya que este saldría de Capchase a cambio de una pequeña comisión. Esto permitía a las empresas negociar acuerdos mensuales dejando a un lado las rebajas de los anuales.

Con un grupo de clientes formado por startups que ya han cerrado Series A y alguna que ya ha llegado a la Serie C, el equipo de la fintech pasó de 0 a 60 empleados en apenas unos meses. "Las pymes tienen mucho acceso a todo, pero por alguna razón los SaaS no. Principalmente porque los flujos de caja no son los que gestionan los modelos de riesgo bancarios. Nosotros vamos creando productos financieros para ese sector tan enorme y poder ayudarles a crecer", apunta Ignacio.

¿Cómo se financia una startup que financia?

Foto por Austin Distel en Unsplash

"Las financiaciones son uno de los motivos por el que entramos al sector", explica. Y no solo la que aportan a terceros, también la suya propia. Capchase nacía en los cuartos de sus fundadores mientras el mundo aumentaba cifras de contagios y fallecidos. Y si algo bueno trajo la pandemia es el cambio en las relaciones sociales. También el acceso al capital.

"Cuanto tú antes tenías que agendar para irte a San Francisco para sentarte con un inversor y contar tu idea, ahora lo puedes hacer con una videollamada. Podías llegar mucha gente en poco tiempo. Entre abril y mayo ya habíamos hablado con muchos inversores que nos hicieron mucho apoyo en el proceso".

Ignacio Moreno

Sí, a Capchase no le costó mucho encontrar el capital que necesitaba para financiarse. Una mezcla entre el negocio que conquistó a los inversores y porque el mundo del capital riesgo –y no solo en Estados Unidos– entró en una fase expansiva que aún se mantiene. Solo en España, 2021 ya ha batido récords. En el primer cuatrimestre del año, el país llegaba a los 1.767 millones de euros de financiación; el 86% del total del año anterior según datos de El Referente.

Capchase capta en Estados Unidos y lo seguirá haciendo

Decía Eduardo Manchón en una polémica columna en El Confidencial que los fondos en España no eran de capital riesgo, sino de capital rancio. Más allá de las voces a favor o en contra de su posicionamiento, es cierto que hay una cierta migración al capital internacional para aquellos que buscan fondos. No solo Capchase: Factorial, Gennially, Glovo, Travelperk han ido en busca del dólar. También hay una cierta migración a las bolsas de Estados Unidos. Quizá Glovo, que ya apunta a maneras para el próximo año, y la ya más que segura operación de WallBox vía SPAC tendrán lugar en Estados Unidos. De hecho, según el Observatorio de Startups de Bankinter, el 18% de las operaciones de este año han copado el 66% del capital total invertido. Precisamente Glovo, Capchase o Wallapop -con fondos de Estados Unidos– se hacen con el trono.

No tanto por el riesgo en sí mismo, en el caso de Capchase la cuestión estaba clara. En Estados Unidos tenían a la mitad del equipo que ya había hecho contactos con grandes fondos de Silicon Valley. La mitad del camino estaba hecho. Además, los fondos norteamericanos daban, y siguen dando, más por menos.

"El problema es que querían jugar a precios europeos y no a las americanos. Aquí exigen mucho más equity"

El capital semilla en Estados Unidos ya les estaba dando casi 5 millones de dólares, cifras con la que no se podía jugar en Europa. No por el riesgo, era el dinero: "Muchos de los venture capital en España compraron la idea y querían jugar la parte de riesgo", apuntan, "pero el problema es que querían jugar a precios europeos y no a las americanos. Aquí exigen mucho más equity". Para Capchase, que igualmente intentaron probar suerte con el capital local, la decisión estaba clara.

El resto de rondas ya sacaba fuera de juego a la mayor parte de los fondos en España, más acostumbrados a rondas inciales. En su última operación de verano de 2021, Capchase levantaba 280 millones junto a i80. Para el resto, que aún no tienen fecha, también miran de nuevo a Estados Unidos. El objetivo de crecimiento en India y Latinoamérica necesita muchos ceros que no se harán esperar mucho.