La erupción del volcán de La Palma no solo ha traído lava, gases tóxicos y una gran evacuación. Sino que, además, deja tras de sí numerosas preguntas que responder. Por eso vamos a hablar sobre los tipos de volcanes y erupciones que hay. Y es que ni todos los volcanes son iguales ni todas las erupciones son del mismo tipo. Recurramos a la ciencia para tratar de explicar todo esto.

"Un volcán es el resultado visible en la superficie terrestre de un largo proceso geológico, por el cual afloran material rocoso fundido (magma) y gases del interior de la Tierra de una manera más o menos violenta", indica el Instituto Geográfico Nacional (IGN). "La sucesiva acumulación de este material en los alrededores de la zona de emisión forma un relieve, que generalmente adopta una forma cónica que se denomina edificio volcánico y que puede llegar a tener considerable altura", añaden. "El orificio por el que sale este material se denomina boca eruptiva o cráter".

Todo sobre los volcanes

Los volcanes, por lo general, se crean en los límites de las placas tectónicas (en realidad, técnicamente se llaman placas litosféricas), ya sean convergentes o divergentes. En definitiva, se trata de que dos placas tectónicas chocan entre sí y se crea magma. Islandia, por ejemplo, apareció debido a un volcán entre placas divergentes, y el Monte Etna debido a uno de placas divergentes. Pero también pueden aparecer debido a los llamadas puntos calientes. En estas zonas el material caliente del manto sube y se derrama hacia afuera, en ocasiones puede incluso subir por encima del mar y formar islas. Este sería el caso de las islas hawaianas.

Los volcanes pueden ser de varios tipos: volcanes compuestos o estratovolcanes; calderas, volcanes en escudo, domos de lava; conos de ceniza y escoria. Veamos cómo son cada uno de los tipos de volcanes que acabamos de nombrar.

Tipos de volcanes

Los volcanes compuestos o estratovolcanes son estructuras grandes y cónicas con un cráter central desde el que la lava desciende. Mientras que las calderas son el resultado de una gran erupción de magma que ha derrumbado parte de la estructura y se quedan con forma de cráter gigante.

Por su parte, los volcanes en escudo son los que todos tenemos en la cabeza de las películas: grandes montañas con suaves pendientes que se han formado por la superposición de varios ríos de lava en diferentes erupciones. Aunque no es el único sitio en el que pueden aparecer este tipo de volcanes; es más común que se produzcan en los puntos calientes.

En comparación con los anteriores, los domos de lava son mucho más pequeños y con fuertes pendientes. Además, acumulan lava muy viscosa.

Por último, los conos de ceniza o escoria se llaman así porque son exactamente eso: conos pequeños en los que se acumula ceniza y escoria. Los conos de ceniza, además, suelen estar asociados a erupciones estrombolianas, de las que hablaremos un poco más abajo.

Erupciones volcánicas

Pero ¿qué es una erupción volcánica? Se considera que es "el proceso de salida del magma al exterior", apunta el IGN. Ya sabemos que el magma, una vez es expulsado de la cámara en que lo guarda el volcán, pasa a ser lava. Esta es la que desciende ladera abajo del volcán.

Las erupciones pueden ser de varios tipos y es importante tener en cuenta que los volcanes no escupen lava de una única manera sino que dependerá de la ocasión y la composición del magma.

Volcán Geldingadalir. Toby Elliott (Unsplash)

Tipos de erupciones

Las erupciones hawaianas expulsa lava poco viscosa; ya que apenas tiene materiales piroclásticos; es decir, una mezcla caliente de gases, ceniza y fragmentos de roca. Son erupciones en las que el material gaseoso se expulsa de manera continuada, por lo que son menos abruptas que las estrombolianas.

Por otra parte, están las erupciones estrombolianas, "son erupciones volcánicas con un poco de explosividad, capaces de lanzar columnas de ceniza y otros piroclastos al aire", indica a Hipertextual Nahúm Méndez, geólogo, divulgador científico y escritor del libro Un geólogo en apuros. "Estas erupciones suelen formar conos por la acumulación de esa ceniza y partículas más grandes, que a veces se rompen por la salida de la lava". Son erupciones que no son continuas, es decir, expulsan en una explosión lava y gases y pueden tardar un rato en volver a hacerlo.

Los volcanes con erupciones vulcanianas tienen una lava muy viscosa, que apenas fluye, por lo que se queda dura en seguida. Una de las características de estos volcanes es que la erupción se produce en forma de nube similar a un hongo o seta.

En algunos tipos de erupciones, la brusquedad con la que sale la lava puede producir que la estructura colapse y se formen calderas o cráteres

Las erupciones de tipo pliniana o vesubiano expulsan una lava muy viscosa junto con una explosión muy violenta. Además, expulsa continuamente gas y grandes cantidades de ceniza. Es una erupción muy violenta y puede llegar a colapsar la estructura, con lo que se formaría una caldera.

En las erupciones peleanas, la lava se consolida tan rápido que puede llegar a formar un tapón en la salida. Al no poder salir por ningún otro sitio, la presión debida a los gases se acumula y las paredes terminan rompiéndose para dejar salir al magma.

Predecir una erupción: ¿es posible?

Predecir una erupción volcánica es muy difícil. No tenemos todavía ninguna herramienta que nos indique que esto va a pasar. Sin embargo, sí hay algunos signos de alarma que pueden ayudarnos a saber que la actividad volcánica está en marcha y que la lava podría asomarse en cualquier momento.

"Las erupciones volcánicas normalmente van precedidas de señales anómalas que pueden indicar su próxima ocurrencia y que se denominan precursores, principalmente los sismos". Es decir, los terremotos son una de las primeras señales de que algo puede estar pasando. No significa que todos los terremotos vengan con una erupción bajo el brazo; pero en zonas en las que hay actividad volcánica puede ser una clara señal de que algo está pasando.

Los terremotos relacionados con las erupciones suelen darse porque el magma empieza a moverse, con la intención de salir, y comienza a empujar. Esto es lo que ha producido, por ejemplo, los miles de terremotos en La Palma con la erupción de Cumbre Vieja. "Los terremotos eran un síntoma del magma ascendiendo por la corteza y fracturándola como hemos podido comprobar. Es normal que haya sismicidad asociada a los fenómenos volcánicos", ha señalado Méndez.

En definitiva, ni todos los volcanes son iguales ni todas las erupciones son parecidas. Algunos son más violentos y otros, menos. Sin embargo, aunque no podemos saber cuándo volverá a pasar; podemos estar tranquilos porque contamos con una serie de señales que nos hagan estar alerta.