¿La Nintendo Switch te parece enorme? ¿Crees que la nueva Steam Deck no es para ti? Si lo que te importa el es que sea lo más pequeña posible, Thumby es la consola de videojuegos portátil que estabas buscando.

TinyCircuits hace honor a su nombre con su más reciente creación. La Thumby mide tan solo 29,5 x 18 x 8,5 mm. ¿Lo más llamativo de todo? No se trata de una simple maqueta, es una consola funcional.

Sus características le permiten presentarse, sin posibilidades de discusión, como la consola estilo 'Game Boy' más pequeña del mundo porque es apenas más grande que el dedo pulgar de una persona adulta.

Thumby cuenta con una pantalla OLED monocromática de 72 x 40 píxeles, 2 MB de memoria de almacenamiento, un altavoz piezoeléctrico y una batería de 40 mAh capaz de otorgar una autonomía de 2 horas.

El corazón del pequeño dispositivo es un procesador Raspberry Pi RP2040 y se carga a través de un Micro-USB ubicado en la parte inferior del mismo, puerto que también sirve para vincularlo con otro igual y jugar en multijugador.

¿Qué juegos admite Thumby?

Las características de hardware mencionadas anteriormente permiten correr algunos títulos con estilo retro. Estos son TinyBlocks, Space Debris, Annelid, Delver y Saur Run.

Se podría decir que jugar en una Thumby es una experiencia que va más allá de los juegos, ya que los usuarios deberán encontrar la forma de controlar los movimientos y acciones con el diminuto D-Pad y botones.

Un punto interesantes es que quienes cuenten con conocimientos de programación en MicroPython podrán cargar sus propios juegos.

"Todo lo que necesita para comenzar es tu Thumby, un cable micro USB y uno de nuestros tutoriales de programación de juegos paso a paso", explican desde TinyCircuits.

Aunque Thumby no es para todos los jugadores, está provocando un importante interés. El proyecto superó el objetivo para financiar su fabricación en Kickstarter, por consecuencia ya se puede adquirir en la plataforma desde 19 dólares.

Thumby empezará a enviarse en diciembre de este año. Primero la recibirán quienes apoyaron inicialmente el proyecto y luego los demás. Si el proyecto finalmente triunfa, más adelante podría venderse en tiendas.