La serie The Mandalorian se prepara para su tercera temporada en Disney Plus y ya hay algunos indicios de lo que podremos ver ella. Hasta ahora, hemos visto fotografías de Mark Hamill de regreso al plató junto a R2-D2 e imágenes de Grogu haciendo levitar partes de un sable láser.

Pero en especial, hay un nuevo interés por los capítulos anteriores. Tanto como para que los fans se hagan preguntas sobre cuánto peso puede tener el entrenamiento de Grogu a futuro. Sobre todo cuando hay al menos cinco programas distintos que podrían incluir a Jedis, su entrenamiento y relación con La Fuerza. 

Por ahora, las grandes preguntas están relacionadas con algo más concreto. ¿Cuánto podemos saber acerca de lo que ocurrirá a través de lo que ya hemos visto? Sin duda, The Mandalorian es una serie que amplía el universo de Star Wars de manera intuitiva, brillante y bien construida. Lo hace con pequeños puntos de atención que cualquier fan podrá analizar con cuidado. 

Uno de ellos es la muy discutida escena final en la que Luke Skywalker llega para llevar a Grogu a su futuro entrenamiento. Por supuesto, el regreso de un personaje de semejante envergadura a la saga es importante. Pero también lo es la forma en la que sostiene los eventos futuros e interconecta varios personajes a la vez. No se trata solo que Luke haya sido la conexión definitiva de la serie con la saga original, sino que hay algo más.

Es una forma de recordar que Star Wars es una historia muy amplia en las que todos los personajes se relacionan de una manera u otra. Y uno de esos detalles de importancia casi emocional fue que junto a Luke también apareciera el droide R2-D2.

A primera vista parece casi un dato anecdótico. Después de todo, R2-D2 no hizo una gran entrada triunfal. Tampoco tuvo un momento destacado en lucha alguna o una escena de considerable importancia. Pero el droide es algo más que un elemento asociado a Luke: es parte de su historia. Y es allí el punto que hace de la decisión de The Mandalorian de incluirlo de enorme importancia. 

Una caja de nostalgia sostenida por la emoción 

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En la serie documental Disney Gallery: Star Wars: The Mandalorian temporada 2, episodio 2, Jon Favreau deja claro la importancia del droide. No solo se trata del hecho que el personaje es uno de los favoritos del productor y director. También que lo considera una parte emblemática de la trama.

Pero más allá de los gustos personales de Favreau, se trata de un símbolo que une a toda saga en un único momento inspirador. Además de C-3PO, el pequeño droide es uno de los pocos personajes que puede presumir de formar parte de todas las películas de la saga. Y hacerlo además como una forma de reconectar con el centro de la historia principal y estructurar el resto. R2-D2 es un vínculo con la forma en la que George Lucas imaginó la saga original y ha perdurado a través del tiempo. 

Tanto, que entre las notas de un jovencísimo Lucas aparecen algunos apuntes sobre los primeros bocetos el droide. También es el compañero incansable de Luke, el punto de unión de la reciente trilogía con la original. Y ahora es parte del universo de The Mandalorian. Se trata de una decisión consciente que permitió que el programa pudiera incorporarse a la mitología general de forma elegante. Porque aunque la presencia de Luke sorprendió y emocionó, el droide fue una inmediata referencia a algo más amplio

De hecho, en la serie documental Dave Filoni comenta que hay una “gran responsabilidad” en poner el personaje que crearon junto a alguien como R2-D2. Pero que la unión de ambos fue una forma de vincular tanto el pequeño universo cápsula de The Mandalorian con algo más profundo en Star Wars. 

“Al crecer con Star Wars nunca piensas que vas a ser parte de su éxito. Para Jon fue especial tener a Grogu junto a R2-D2 en el mismo marco. Ni siquiera te lo imaginas. Y es una gran responsabilidad poner ese personaje junto a otros más icónicos. Para una generación de niños, Grogu representa algo que R2D2 representó para mi. Que Yoda representó para mí. Ese es un personaje mágico y especial, del que lo cuidamos muy bien, espero”, dijo Filoni al contar su experiencia con la interacción entre el pequeño Grogu y el emblemático droide.

'The Mandalorian', la nostalgia y el futuro de una herencia

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Tanto para Favreau como para Filoni, la aparición de R2-D2 fue crucial para brindar a Grogu un lugar especial en Star Wars. Favreau señala en el documental que tanto Luke como el droide fueron una forma de relatar una historia entre líneas. “Ya era intenso porque era como: 'Oh Dios, aquí está Mark Hamill vestido como Luke Skywalker en nuestro set, en el pasillo de una nave estelar'. Se sintió como un sueño … y estaba bien, y luego R2-D2 llegó y comencé a llorar. (Esa reacción) te muestra cuán profundo va todo eso y lo que toca de tu infancia y cómo se sintió entonces”. 

Por supuesto, la última gran escena del final de temporada de The Mandalorian ya forma parte de la historia de Star Wars. Con Luke llevando en brazos a Grogu junto a R2-D2, la imagen llevó a la serie a un lugar icónico. El trío seguramente será parte esencial de la temporada tres, pero por ahora, esa escena resume la esencia de Star Wars. Y lo hace con toda la emoción y significado que la convierte en una saga perdurable en el tiempo. Una labor que el programa de Favreau llevó a un nuevo y más consistente nivel.