Tal y como adelantaba Reuters, la Comisión Europea ha anunciado una serie de medidas que permitirán acabar, por fin, con las incompatibilidades de los cargadores de dispositivos y el exceso de residuos electrónicos. Entre ellas, la obligación a que todos los fabricantes utilicen puerto USB-C.

En concreto, la Ue propone un puerto de carga común para los smartphones, tablets, cámaras, ordenadores portátiles, videoconsolas y auriculares: el USB-C. Se trata de conexión que a día de hoy está muy presente. No obstante, algunas marcas —en espacial Apple— se resisten a implementar en algunos modelos. La inclusión de un puerto único también traerá consigo una "armonización de la tecnología de carga rápida". Con esta medida, las compañías no podrán limitar la potencia de carga en sus dispositivos y deberán garantizar que la velocidad sea la misma cuando se utilice un cargador compatible de otro fabricante.

Por otro lado, la Unión Europea quiere que los productos electrónicos no incluyan cargador en la caja, sino que se venda por separado. Esto es algo que algunas compañías, como Apple, Samsung o Xiaomi, han comenzado a adoptar durante los últimos meses. Cobrará más sentido, eso sí, cuando entre en vigor la inclusión del puerto único.

Por último, los fabricantes deberán facilitar al consumidor información relacionada con la carga, como la potencia o la posibilidad de que el producto admita carga rápida. Esto permitirá comprobar de una manera más sencilla si los cargadores existentes sirven para un nuevo producto. Estas medidas, según la UE, permitirán ahorrar a los consumidores más de 250 millones de euros en la compra de cargadores y accesorios de carga. Supondrá, además, un ahorro de residuos electrónicos de mil toneladas anuales.

Apple se posiciona en contra del USB-C como puerto único

Apple no ha tardado en responder (a través de Reuters) a las nuevas medidas que plantea la Comisión Europea. La compañía de Cupertino, quien se resiste a eliminar el puerto Lightning y a adoptar el USB-C en sus iPhone, destaca que la inclusión de un único puerto no favorece la innovación, sino que la "reprime". Algo que podría perjudicar a los consumidores de Europa y todo el mundo.

"Nos sigue preocupando que una regulación estricta que exige un solo tipo de conector reprime la innovación en lugar de fomentarla, lo que a su vez perjudicará a los consumidores en Europa y en todo el mundo".

La UE, por su parte, destaca que estas medidas no solo apuntan a Apple. Asegura que se han llevado a cabo porque las empresas, tras 10 años de negociaciones, no han sido capaces de llegar a un acuerdo sobre el uso de un cargador común. El número de cargadores en smartphones, sin embargo, se ha reducido de 30 a 3, algo que destaca la adminstración en su comunicado.

Ahora, la propuesta de la Unión Europea deberá ser adoptada por el Parlamento Europeo y el Consejo. Incluye un periodo de transición de 24 meses para que las empresas puedan adaptarse.